Warren Buffett volvió a mover el tablero de Wall Street. El legendario inversor confirmó que fue él mismo quien impulsó la última gran apuesta de Berkshire Hathaway: una colocación millonaria en Alphabet, la empresa matriz de Google y una de las "Siete Magníficas" que dominan el mercado tecnológico estadounidense.
El Oráculo de Omaha lo reveló en una entrevista con CNBC. La operación implica un desembolso de u$s10.000 millones a través de una colocación privada.
"Yo inicié la operación", afirmó sin rodeos cuando le preguntaron quién estaba detrás de la decisión. Aunque el magnate aclaró que en Berkshire Hathaway nada se define en soledad y compartió la jugada con Greg Abel, su sucesor designado al frente del conglomerado. "No hago nada que él no apruebe. Y él no hace nada que yo no apruebe", explicó.
Por qué Buffett tardó tanto en apostar por Google
El movimiento sorprende porque Buffett es reconocido por su cautela histórica frente a las acciones tecnológicas. Durante años se mantuvo lejos de las grandes plataformas de Silicon Valley.
Recién en la última década se volcó de lleno al sector con su posición récord en Apple. Esa apuesta le rindió frutos espectaculares y consolidó a la compañía de la manzana como la joya de la corona de Berkshire.
Ahora, el propio Buffett reconoció que haber tardado tanto en apostar por Google es una deuda que le pesa. "Cometí un error", admitió, en referencia a no haber comprado antes acciones de Alphabet.
El Oráculo de Omaha fue incluso más lejos. Sostuvo que la compañía tiene más chances de convertirse en una gran ganadora que "el 90% o el 95% de las empresas que cotizan en Wall Street".
La apuesta llega en medio de una emisión récord de Alphabet
La inversión de Berkshire se enmarca en un contexto muy particular para Alphabet. La compañía anunció recientemente un plan para captar u$s80.000 millones mediante una emisión de acciones.
El objetivo es acelerar sus inversiones en inteligencia artificial, y el respaldo de Berkshire funciona como un espaldarazo para esa estrategia en un momento en que los inversores miran con lupa cada movimiento del sector.
Los fondos irán a ampliar la infraestructura tecnológica del grupo. Alphabet planea construir nuevos centros de datos y fortalecer el desarrollo de modelos de IA.
En ese frente, Google se mide hoy con Microsoft, Meta, Amazon y OpenAI. La batalla por el dominio de la inteligencia artificial es feroz y demanda inversiones siderales.
Buffett, sin embargo, no dejó pasar la ocasión sin sembrar una advertencia sobre el nivel de gasto que están asumiendo las Big Tech en esta carrera.
"La verdadera pregunta para Google y todos sus competidores es que todos están desembolsando cientos de miles de millones de dólares, y eso es dinero de verdad", planteó el inversor.
Con esa frase, puso sobre la mesa el gran interrogante que sobrevuela al sector: cuánto tardarán esos desembolsos multimillonarios en traducirse en ganancias sostenibles.
El negocio publicitario y la nube de Google siguen firmes. Pero los ojos del mercado están puestos en la rentabilidad futura de las apuestas en IA.
Qué leyó el mercado en la jugada de Buffett
Para Wall Street, la lectura fue inmediata. La entrada de Berkshire en Alphabet se interpretó como un voto de confianza a la estrategia de largo plazo de Google.
El movimiento reforzó la percepción de que la empresa seguirá siendo protagonista en la próxima etapa de la revolución de la inteligencia artificial.
El Oráculo de Omaha no invierte en modas pasajeras. Su horizonte temporal es de décadas, no de trimestres. Que haya puesto u$s10.000 millones en Google significa que ve valor estructural en el negocio. Y que cree que la empresa puede defender su posición dominante incluso con competidores feroces pisándole los talones.
Cómo invertir en Google desde Argentina
En Argentina, la novedad reavivó una pregunta que se repite cada vez que Wall Street mueve el amperímetro: cómo hacer para subirse a esa ola desde el mercado local.
La respuesta más simple y directa pasa por los CEDEARs. Se trata de certificados que representan acciones de empresas extranjeras y cotizan en BYMA.
En el caso de Google, el ticker es GOOGL y permite comprar una fracción de la acción original en pesos. No hace falta tener una cuenta en el exterior ni operar en dólares.
El precio de cada CEDEAR se ajusta a la cotización internacional de la acción y al tipo de cambio implícito, conocido como "dólar CEDEAR". Ese dólar suele moverse en línea con el dólar MEP.
Eso implica una cobertura cambiaria automática: si el peso se deprecia, el valor del CEDEAR acompaña al alza, protegiendo el poder adquisitivo del inversor en términos de divisa fuerte.
Para operarlos alcanza con abrir una cuenta comitente en cualquier broker local. Las billeteras virtuales que ya ofrecen inversiones también permiten acceder a CEDEARs.
Los bancos que sumaron plataformas de inversión propias son otra opción. El proceso suele hacerse íntegramente online, con validación de identidad y sin costos de apertura en la mayoría de los casos.
Una vez habilitada la cuenta, el inversor puede fondearla desde su caja de ahorro en pesos. Luego compra CEDEARs de Google con montos accesibles, sin necesidad de grandes capitales.
También existen opciones para quienes prefieren operar directamente en Nasdaq. Brokers internacionales como eToro o Interactive Brokers permiten comprar la acción original.
Esa vía exige fondeo en dólares y suele tener mayores costos. Pero da acceso directo al mercado estadounidense y a la cotización exacta de la acción sin intermediación del CEDEAR.