Puntos importantes
Elegir un mal activo no suele ser el principal problema de quien empieza a invertir. Los tropiezos más frecuentes suelen ser comprar porque alguien lo recomendó, vender por miedo cuando el mercado baja o apostar todo a una sola inversión.
Para Adriana Czerwony, asesora financiera, esos errores tienen un origen común: la falta de conocimiento y de una estrategia adaptada a cada inversor.
A pesar de la enorme cantidad de información sobre inversiones que circula, "hay mucho desconocimiento de las inversiones en la Bolsa y también mucho miedo por falta de educación financiera", explica a iProUP.
A partir de esa base, Czerwony identifica las tres equivocaciones más frecuentes de quienes recién empiezan y qué aspectos conviene definir de antemano.
Tres errores que pueden arruinar una cartera desde el primer día
Seguir recomendaciones ajenas
Uno de los errores más comunes es construir una estrategia a partir de un video en redes sociales, el consejo de un amigo o una inversión que parece estar de moda.
Para Czerwony, el problema no es la recomendación en sí, sino que no contempla una variable fundamental: la situación personal del inversor.
"El mercado es muy dinámico, puede abrir con un precio y cerrar con otro totalmente distinto. Cuando ves un video de redes sociales que recomienda una inversión, probablemente no se adapte a tu objetivo ni a los plazos en los que vas a necesitar esa plata".
Por eso, antes de comprar cualquier activo conviene tener claro para qué se va a invertir y durante cuánto tiempo podrá permanecer colocado, explica.
Dejar que el miedo decida
El segundo error más frecuente aparece después de invertir. Para la asesora, muchos inversores venden apenas una inversión empieza a perder valor por miedo a seguir acumulando pérdidas, incluso cuando el activo mantiene buenas perspectivas de largo plazo.
"Si es dinero que no vas a necesitar en el corto plazo, podés comprar una acción, un CEDEAR o cualquier otro instrumento y esperar. En el medio va a haber subas y bajas porque depende de la volatilidad, las noticias y los balances de las empresas". La clave, sostiene, es no dejarse dominar por la emoción.
Creer en la inversión perfecta
La tercera equivocación es concentrar todo el capital en un único instrumento porque parece ofrecer el mejor rendimiento.
Según Czerwony, ningún activo garantiza buenos resultados por sí solo y todos pueden atravesar momentos favorables o negativos.
"No existe la inversión perfecta. Lo importante es combinar distintos instrumentos y no depender del comportamiento de uno solo".
La idea no es sumar inversiones por cantidad, sino combinar instrumentos de distinta naturaleza para reducir el impacto que puede tener una caída puntual del mercado.
"No hay que comprar un solo bono, una sola letra o una sola obligación negociable. Hay que diversificar porque no sabemos qué puede pasar", enfatiza.
Cómo empezar a construir una cartera desde cero
Antes de elegir un bono, un CEDEAR o un fondo común de inversión, Czerwony recomienda responder dos preguntas básicas: para qué se quiere invertir ese capital y cuánto tiempo podrá permanecer colocado.
A partir de esas respuestas se define el perfil de riesgo. No es lo mismo ahorrar para un viaje dentro de algunos meses que hacerlo para la jubilación, ni un inversor joven que puede asumir mayor volatilidad que una persona próxima a retirarse, que suele priorizar alternativas más estables.
"No existe una proporción única para todos los inversores. Depende del perfil, de la edad y del objetivo. Alguien de 20 años puede asumir un poco más de riesgo porque tiene tiempo para recuperarse. En cambio, una persona que está por jubilarse necesita una estrategia mucho más conservadora", dice la especialista.
Quienes recién empiezan tampoco necesitan volcarse rápido a los instrumentos más volátiles. "Generalmente, alguien que nunca invirtió arranca con renta fija: una Lecap, una caución bursátil o una obligación negociable de una empresa sólida. La renta variable puede venir más adelante".
Con estos criterios claros, la asesora recomienda distintas alternativas según el nivel de riesgo de cada inversor.
Perfil conservador: busca preservar el capital y minimizar la volatilidad.
- Fondos comunes de inversión Money Market
- Cauciones bursátiles
- Lecap
- Bonos CER de corto plazo
- Bonos Hard Dollar de alta calidad
- Obligaciones negociables de empresas sólidas
Perfil moderado: busca un equilibrio entre estabilidad y crecimiento.
- Bonos CER
- Bonos Hard Dollar
- Obligaciones negociables
- CEDEARs de empresas consolidadas (como Microsoft, Coca-Cola, Berkshire Hathaway o Google)
- ETF que replican índices como el S&P 500
- Fondos comunes de inversión mixtos
Perfil agresivo: acepta una mayor volatilidad para buscar una mayor rentabilidad en el largo plazo.
- Acciones argentinas
- CEDEARs de compañías tecnológicas (como Nvidia, Amazon, Meta o Mercado Libre)
- ETF sectoriales
- Activos de mercados emergentes
- Bonos soberanos de largo plazo
- Instrumentos de mayor volatilidad
Entre las alternativas conservadoras, Czerwony destaca especialmente las cauciones bursátiles. Las compara con un plazo fijo de muy corto plazo, aunque con una diferencia: quien toma el capital deja su cartera de inversiones como garantía.
Por eso, las considera una de las operaciones más seguras del mercado.
Una regla práctica para elegir entre CER, Dollar Linked y Hard Dollar
Más allá del perfil de riesgo, Czerwony propone una guía sencilla para elegir entre algunos de los instrumentos más utilizados para proteger el ahorro según el contexto económico.
- Si se espera que el dólar suba más que la inflación: bonos Dollar Linked
- Si se cree que la inflación superará al dólar oficial: bonos ajustados por CER
- Si el objetivo es dolarizar directamente la cartera y no depender de ningún índice: bonos u obligaciones negociables Hard Dollar
De todos modos, la especialista aclara que no se trata de alternativas excluyentes. "En la práctica, muchos inversores combinan los tres tipos de instrumentos para diversificar riesgos y adaptarse a distintos escenarios económicos".
La cartera también necesita mantenimiento
Armar una cartera no significa dejarla fija para siempre, pero tampoco seguir su evolución minuto a minuto.
Para la especialista, revisar constantemente las cotizaciones suele generar ansiedad y llevar a decisiones apresuradas, sobre todo entre quienes están arrancando.
"Si sos inversor nuevo, mi recomendación es no revisar la cartera todos los días, porque eso puede llevar a tomar decisiones impulsivas".
En ese sentido, es suficiente hacer una revisión mensual, bimestral o trimestral para evaluar si la estrategia sigue alineada con los objetivos del inversor y si el contexto del mercado amerita algún ajuste.
Para Czerwony, un asesor financiero puede ser un buen punto de apoyo durante los primeros pasos. Su función no es decir qué activo comprar en cada momento, sino ayudar a construir una estrategia de acuerdo con los objetivos, el plazo de inversión y el perfil de riesgo de cada persona, explica.
También puede monitorear la cartera y sugerir ajustes cuando cambia el contexto del mercado.
"Lo importante es que la estrategia se adapte a vos y no al revés. Un asesor ayuda a definir una estrategia de acuerdo con el objetivo de cada persona, pero siempre la decisión es del inversor".