Kevin Warsh debutó la semana pasada como el nuevo presidente de la Reserva Federal (FED) y, dentro de sus anuncios a la cabeza del organismo, aseguró que habrá un "cambio de régimen".

No obstante, luego de su primera reunión, el funcionario confirmó que las tasas de interés se mantienen sin cambios, por lo que quedarían en referencia a un rango de 3,50 % a 3,75 %.

Para comprender el efecto Warsh en el dólar cripto, Agustín Crivelli, economista UBA y CONICET, le explica a iProUP que en la primera reunión con el directivo al frente del organismo, además de mantener las tasas, la Fed también aumentó las proyecciones de inflación y la tasa esperada para fines de 2026.

El mercado reaccionó con subas en los rendimientos de los bonos del Tesoro y fortalecimiento del dólar, explicó el economista y aseguró que el mecanismo es conocido; tasas estadounidenses más altas elevan el atractivo de los activos en dólares y tienden a restringir la liquidez global, por lo que suele fortalecer al dólar frente a otras monedas y puede generar movimientos en los mercados financieros internacionales.

"En el caso del dólar cripto el impacto no es directo. Si bien por definición el valor en dólares de las stablecoins no cambia por las decisiones de la Fed, su cotización en pesos depende principalmente de las condiciones del mercado cambiario local, y una Fed más restrictiva puede influir indirectamente si fortalece al dólar a nivel global o modifica las expectativas financieras para la Argentina", manifestó Crivelli.

¿Tasa fija en pesos o entrar a cripto después de la caída?

Crivelli resalta que no hay razones suficientes para afirmar que la tasa fija en pesos gana en todos los casos, aunque ofrece un rendimiento nominal conocido y mucha menos volatilidad que las criptos, al ser consultado si conviene quedarse en tasa fija en pesos o pasar a cripto luego de la caída de Bitcoin (BTC).

El economista menciona también que ese rendimiento no está necesariamente por encima de la inflación y destaca que continúa expuesto a una eventual suba del dólar.

Y agrega: "En el caso de Bitcoin, por ejemplo, cotizando cerca de u$s64.000, aproximadamente a la mitad de su máximo histórico, parece mejorar el punto de entrada respecto del pico, pero tampoco garantiza que se haya alcanzado un piso".

Y remarca: "Con una FED más restrictiva y menor liquidez global, todavía se podrían registrar bajas importantes en el mundo de las criptos".

"Con esas consideraciones, para un horizonte de 6 a 18 meses y un perfil conservador, parece más prudente priorizar instrumentos en pesos de corta duración y revisar periódicamente la estrategia. La exposición a criptos tendría más sentido como una porción acotada de la cartera, mediante compras graduales y con un horizonte de largo plazo", concluye.

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