Los acciones de Intel registraron una fuerte suba en bolsa luego de que trascendiera que Apple habría alcanzado un acuerdo para fabricar parte de sus chips en los Estados Unidos a través de las plantas de la compañía.
La noticia despertó el entusiasmo de los inversores, que interpretaron la posible alianza como un respaldo a la estrategia de Intel para convertirse en un actor clave en la fabricación de semiconductores para terceros.
Las acciones de la empresa llegaron a subir más de 10% tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien garantizó que Apple trabajará junto a Intel para diseñar y producir chips dentro del territorio estadounidense.
Sin embargo, ni Apple ni Intel confirmaron oficialmente el acuerdo, por lo que todavía existen dudas sobre el alcance y las características de la eventual colaboración.
Los rumores sobre una alianza entre ambas compañías no son nuevos. Desde hace meses circulan versiones sobre negociaciones avanzadas para que Intel produzca algunos de los chips diseñados por Apple.
Según distintos reportes, las conversaciones se desarrollaron durante más de un año y habrían derivado en un acuerdo preliminar para fabricar determinados componentes destinados a dispositivos de la marca de la manzana.
Intel se dispara tras un posible acuerdo con Apple
Para Intel, concretar este contrato representaría un paso importante en su estrategia de expansión como fabricante de chips. La compañía busca competir con gigantes del sector como la taiwanesa TSMC, líder mundial en este mercado.
Por el lado de Apple, una alianza de este tipo permitiría diversificar su cadena de suministro y reducir la dependencia de TSMC, que enfrenta una demanda creciente impulsada por el boom de la inteligencia artificial.
El posible acuerdo también encaja con los esfuerzos del gobierno estadounidense para fortalecer la producción local de semiconductores y reducir la dependencia de fabricantes asiáticos.
Otro factor que alimenta el optimismo es el avance tecnológico de Intel. Esta semana la compañía comentó que su proceso de fabricación 18A-P ingresó en etapa de producción inicial, un paso clave para atraer nuevos clientes.
Aunque todavía no se conoce qué chips serían fabricados ni cuándo comenzaría la producción comercial, el mercado considera que una alianza con Apple podría convertirse en uno de los contratos más relevantes en la historia reciente de Intel.
Para muchos analistas, conseguir a Apple como cliente sería una señal de confianza que podría acelerar la transformación de Intel y fortalecer su posición en la industria global de semiconductores.