Un jubilado de 81 años perdió más de $1.000.000 en una estafa telefónica en La Plata después de que delincuentes accedieran a su cuenta bancaria, realizaran transferencias y sacaran un préstamo online a su nombre sin autorización.

Los estafadores se hicieron pasar por empleados de atención al cliente de una aseguradora reconocida y lograron que el hombre entregara sus datos personales y bancarios, informó Infobae.

El caso, que ocurrió en el barrio La Loma, expone una vez más cómo operan las bandas que apuntan a adultos mayores para vaciar sus cuentas a través de canales digitales. La maniobra incluyó movimientos por aplicaciones que la víctima nunca había utilizado.

Todo comenzó cerca de las 10 de la mañana con un llamado que el jubilado creyó legítimo. Del otro lado, una persona con tono profesional y conocimiento del sistema le solicitó información bancaria con la excusa de actualizar los datos de su cuenta. El hombre confió y entregó lo que le pedían sin sospechar que se trataba de un fraude.

Poco después, detectó movimientos irregulares: una transferencia por más de $1.000.000, otra por $100.000 y operaciones en apps que jamás había autorizado.

"Recibí un correo electrónico que informaba la aprobación de un préstamo online que jamás solicité", declaró en sede policial.

Cuando advirtió lo que pasaba, bloqueó y dio de baja los accesos a sus cuentas bancarias, pero ya era tarde: las principales operaciones fraudulentas se habían concretado y el monto total sustraído supera ampliamente el millón de pesos.

La Justicia ya tomó declaración a la víctima y pidió los registros de movimientos bancarios para rastrear el destino de los fondos. Las pericias técnicas buscarán determinar desde qué dispositivos y ubicaciones se ejecutaron las transferencias.

Este tipo de delitos no para de crecer: a fines de mayo, la Policía porteña desarticuló una banda dedicada a estafas virtuales con 10 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos puntos de la provincia.

Se detuvo a 3 personas y se secuestraron más de u$s250.000, vehículos y dispositivos electrónicos. La causa ya tiene 11 imputados identificados.

Según la investigación, los acusados ofrecían supuestas oportunidades de inversión en acciones y criptomonedas a través de una aplicación falsa diseñada para simular movimientos bursátiles y engañar a las víctimas. La organización estaba integrada por dos familias que operaban con falsas promesas de ganancias financieras.

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