Emood, una empresa dedicada al comercio electrónico y con presencia en Mercado Libre y otros marketplaces, ingresó en concurso preventivo de acreedores tras acumular una gran deuda financiera y registrar 159 cheques rechazados por más de $1.300 millones.
La compañía solicitó protección judicial para reorganizar sus pasivos y evitar una quiebra mientras continúa operando. El proceso quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Comercial N°10 y los acreedores tendrán plazo hasta mediados de julio para verificar sus créditos.
Según la presentación judicial, la firma atribuyó su crisis a diversos factores que incluyen:
- la caída del consumo
- dificultades para acceder a financiamiento
- fuertes competencias en el mercado tecnológico
Emood brinda servicios de comercio electrónico para terceros. En sus primeros años se dedicó a gestionar publicaciones, logística y canales digitales para distintas marcas.
Sin embargo, con el tiempo modificó su estrategia y comenzó a vender productos directamente al consumidor final. De esta manera, se convirtió en un retailer digital con operaciones propias.
Para expandir sus ventas, la compañía desarrolló presencia en distintos canales. Además de su propio sitio, comercializó productos a través de Mercado Libre y plataformas vinculadas a cadenas comerciales y entidades financieras.
Emood busca evitar la quiebra
Uno de los puntos más delicados de la situación financiera es el nivel de endeudamiento acumulado. Según registros oficiales, la firma mantiene compromisos con diversas entidades financieras, entre ellas:
- Banco Nación
- Banco Provincia
- Banco Galicia
- ICBC
- Banco Patagonia
- Banco Macro.
Por otro lado, Emood registra 159 cheques rechazados por un monto superior a los $1.300 millones. También enfrenta una deuda impositiva vinculada al Impuesto a las Ganancias.
La empresa sostuvo que los problemas se profundizaron durante los primeros meses de 2026, cuando se deterioró su liquidez, crecieron los incumplimientos financieros y aparecieron reclamos de acreedores.
Además de los límites financieros, Emood acumula numerosos cuestionamientos de consumidores que reportaron demoras en las entregas, dificultades para gestionar devoluciones y problemas para obtener respuestas de atención al cliente.
La crisis de la compañía se desarrolla en un contexto complicado para el sector. Las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar muestran señales de desaceleración y el comercio electrónico tampoco escapó a esa tendencia.
En este escenario, Emood intentará reorganizar sus deudas y sostener la continuidad de su negocio mientras negocia con bancos, proveedores y acreedores.