Revolut, una de las fintech más grandes del mundo, planea lanzar su propio banco en Estados Unidos el año que viene, con una oferta que combinará cuentas tradicionales aseguradas, stablecoins, depósitos en más de 30 monedas y trading de acciones y criptomonedas desde una sola app.

Así lo confirmó Cetin Duransoy, recientemente nombrado CEO de Revolut en EE.UU., en diálogo con Reuters. La compañía británica proyecta abrir operaciones en 2027, con sede en Stamford, Connecticut, y oficina en Nueva York. No habrá sucursales físicas: los clientes accederán a redes de cajeros automáticos.

La fintech presentó en marzo una solicitud de licencia bancaria nacional ante la Office of the Comptroller of the Currency, conocida como OCC, después de descartar sus planes originales de comprar un banco estadounidense.

El nuevo banco ofrecerá cuentas corrientes y productos de alto rendimiento asegurados por la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), acceso a stablecoins, depósitos en múltiples monedas, trading de acciones y criptomonedas, y operación 100% digital, sin sucursales.

Criptomonedas y stablecoins en el centro de la estrategia

El componente cripto será central. Duransoy le dijo a Reuters que los clientes estadounidenses podrán operar con stablecoins, además de comprar y vender criptomonedas y acciones. La movida ubica a Revolut dentro de la ola de fintechs que buscan integrar dólares tokenizados con servicios bancarios regulados.

Con licencia propia, podrá ofrecer cuentas con seguro FDIC sin depender de bancos socios y construir una relación más directa con sus usuarios estadounidenses.

La fintech no buscará competir desde el día uno por todo el mercado: su foco inicial estará en clientes minoristas y corporativos con necesidades internacionales, usuarios que manejan dólares, rupias o monedas latinoamericanas. La app ya opera con más de 30 divisas, un diferencial frente a bancos tradicionales atados a una sola jurisdicción.

La batalla por conquistar un mercado saturado

El desafío será convertir reconocimiento global en adopción local. Revolut tiene 75 millones de clientes en todo el mundo, pero solo 1 millón en EE.UU., donde compiten neobancos como Chime y SoFi, brókers como Robinhood y exchanges como Coinbase, además de PayPal y Cash App.

La compañía facturó GBP4.500 millones, unos u$s6.000 millones, el año pasado, y ganó GBP1.300 millones, cerca de u$s1.750 millones. Sigue privada y fue valuada en u$s75.000 millones en su última ronda. Su CEO global, Nik Storonsky, anticipó que no saldrá a bolsa antes de 2028.

El desembarco llega tras un hito regulatorio clave: este año Revolut obtuvo la aprobación para operar como banco plenamente licenciado en el Reino Unido. En materia cripto, ya usó Polygon para habilitar remesas, staking de POL y pagos con tarjeta dentro de su app, y fue elegida por la Financial Conduct Authority británica para una prueba sandbox de pagos con stablecoins.

Una tendencia que toma impulso en Estados Unidos

El movimiento se inscribe en una tendencia mayor en EE.UU. Según The Block, el año pasado se presentaron al menos 14 solicitudes de bancos nuevos ante la OCC, una cifra similar al total registrado durante toda la administración anterior. En marzo, Kraken obtuvo una cuenta maestra limitada en la Reserva Federal, lo que le abrió acceso directo a sistemas centrales de pagos.

Uno de los puntos más delicados para Revolut será explicar la diferencia entre productos asegurados por la FDIC y servicios con stablecoins o criptomonedas, que no cuentan con la misma red de seguridad. Los reguladores estadounidenses vienen atentos a que los usuarios no confundan saldos digitales con depósitos respaldados por el gobierno.

El éxito dependerá de la luz verde de la OCC y de la capacidad de Revolut para diferenciarse en un mercado saturado. Pero el movimiento muestra hacia dónde va la banca digital: menos sucursales, más monedas, más activos y una integración creciente entre el dinero tradicional y el tokenizado.

Te puede interesar