Los plazos fijos son históricamente una de las alternativas de ahorro más elegidas por los inversores principiantes.

Sin embargo, como parte de la campaña Baño de Inversión que implementa el Banco Provincia, algunas herramientas simples incluidas promueven que más personas logren hacer rendir sus ahorros. 

En este contexto, el plazo fijo aparece como el instrumento financiero que permite transformar el ahorro en una decisión concreta sin asumir grandes riesgos en el mercado.

En un escenario económico complejo, la herramienta otorga reglas claras y resultados previsibles para el usuario.

La dinámica simplificada promete que a los 30 días el capital depositado genere un crecimiento automático.

Cómo funciona el plazo fijo tradicional y sus tasas

El plazo fijo tradicional consiste en depositar un monto por un período determinado para obtener el capital inicial más un interés.

La operación se realiza de forma digital a través de la billetera virtual Cuenta DNI o por home banking.

Las inversiones admiten colocaciones tanto en pesos como en dólares con requisitos mínimos de ingresos.

El monto mínimo de entrada se fija en $1.000 o u$s100, según la moneda elegida.

Para ambas opciones de depósito, el tiempo mínimo de permanencia requerido es de 30 días.

Un dato destacado es que los jóvenes pueden invertir desde los 13 años mediante la aplicación.

El rendimiento de los pesos y el interés compuesto

Actualmente, la tasa nominal anual (TNA) para los depósitos en moneda nacional se ubica en el 18,5%.

Esta rentabilidad permite generar una ganancia previsible en plazos cortos y ofrece la opción de renovación automática.

Dicha función facilita sostener el proceso en el tiempo reinvirtiendo el capital y los intereses devengados.

Por ejemplo, una colocación inicial de $10.000 a un mes genera un monto total de $10.152,14.

Si el usuario decide reinvertir el total, al segundo mes obtendrá un acumulado de $10.306,60.

Este mecanismo de interés compuesto potencia los resultados financieros sin incrementar el nivel de riesgo inicial.

Plazo fijo UVA como resguardo contra la inflación

Por otro lado, el plazo fijo UVA se presenta como una opción diseñada para seguir el ritmo de la inflación.

Esta alternativa exige un período mínimo de permanencia de 90 días en la entidad bancaria.

Sin embargo, el contrato ofrece la posibilidad de una cancelación anticipada a partir del día 30.

En este instrumento, los pesos se transforman en Unidades de Valor Adquisitivo según la cotización del Banco Central.

El valor de la UVA se actualiza diariamente mediante el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).

Ese indicador técnico replica el índice de precios al consumidor que difunde mensualmente el INDEC.

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