La morosidad del sistema financiero argentino volvió a subir y choca de frente con el discurso oficial y de la propia industria, que coinciden en señalar una desaceleración en este ciclo de deterioro crediticio. Si bien los datos sugieren que el panorama podría mejorar en el segundo semestre del año, todavía hay cifras que encienden las alarmas.

De acuerdo con un informe de la consultora 1816, basado en datos de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA):

Sube la morosidad: por qué el Gobierno anticipa una mejora

Estos números contrastan con recientes declaraciones de funcionarios. Santiago Bausili, presidente del Banco Central, planteó en Expo EFI que la morosidad "tocó techo" y que "se observa una recuperación".

Sostuvo que "de a poco, el sistema se está saneando", aunque remarcó que la baja deberá darse por los propios movimientos del mercado, sin intervención del BCRA.

Desde el Gobierno se instaló cierta narrativa que apunta a 'responsabilizar' a bancos y billeteras por la mora. Durante su exposición, Bausili llegó a señalar que el problema no pasa por la licuación de los salarios o las tasas de interés, sino por la falta de rigurosidad de las entidades financieras.

"Los bancos tuvieron que reconstruir sus bases de datos y el historial crediticio, el scoring. La primera ola de créditos se otorgó, de alguna manera, a ciegas, sin saber a quién se le estaba prestando el dinero", declaró.

Las nuevas cifras de la mora récord

Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, reveló que se contactó directamente con referentes de la City financiera para exigirles un cambio de rumbo inmediato. Les pidió, en concreto, que recortaran tasas y extendieran plazos para refinanciar a los deudores morosos.

Bancos y billeteras coinciden: la mora tocó techo y ahora cede

Desde la banca aseguran que, tras una serie de medidas, entre ellas afinar el scoring con inteligencia artificial y ofrecer planes de reestructuración a quienes arrastran deudas, los índices de mora comenzarán a ceder de forma gradual y el crédito volverá a expandirse.

Durante la última edición del AIFI (AI In Finance), celebrada en el Hotel Hilton, el CEO de Banco Macro, Juan Parma, subrayó que, si bien la irregularidad en los créditos a individuos "casi se cuadruplicó" el año pasado, el panorama cambió y ahora "ya está dando la vuelta".

El ejecutivo precisó que, en la entidad, "a partir de marzo ya se empezó a estabilizar y en abril ya mostró una leve baja". Agregó que en la mora operativa, que deja de lado el arrastre del stock de incobrables, el segmento de individuos ya muestra una reversión.

Asimismo, el Country Manager de Ualá, Pablo Quirno, apuntó que "la mora en los préstamos personales viene reduciéndose hace varios meses, por lo que la preocupación principal ya pasó".

En la misma sintonía se expresan dentro del ecosistema fintech. Alejandro Tejero Vacas, Director de Comunicación de la Cámara Argentina Fintech, manifestó, durante la presentación del Informe de Crédito Fintech, que el incremento de los impagos es "circunstancial" y confió en que "lo esperable es que esa situación tienda a sanearse con el tiempo".

A su vez, destacó los datos del propio relevamiento, que si bien marca que el atraso en billeteras trepó al 30,5% en febrero, dato récord, la mora operativa se estabilizó en un 22,7%. Para Tejero Vacas, esto abre expectativas de una baja generalizada de cara al futuro inmediato, con vistas sobre todo al segundo semestre.

Por su parte, Mariano Francisco Biocca, Director Ejecutivo de la Cámara, resaltó que el financiamiento fintech suele moverse en montos chicos y por eso, más allá de mostrar porcentajes más altos en comparación con los bancos, en términos de volumen equivale apenas al 8% del crédito en mora sobre el total del sistema financiero.

El informe así lo confirma: hoy más de 9,8 millones de personas tienen un crédito fintech activo, con un préstamo promedio de $541.394, muy lejos de los más de $4,1 millones que otorgan las entidades tradicionales.

"Cuando leemos distintos informes, artículos y declaraciones de legisladores, se le suele asignar un sobrepeso al universo fintech en esta situación sistémica. Pero de cada $100 involucrados en atrasos, apenas $8 corresponden a una empresa del sector", indicó el directivo.

Y sumó: "Si miramos la película completa, la participación es relativamente chica. Todos queremos que el panorama mejore. desde la Cámara trabajamos junto a las empresas para calibrar los portafolios, mantenerlos sanos y lograr que las familias puedan pagar y seguir accediendo a crédito para su desarrollo".

Cabe aclarar que, mientras los ejecutivos de bancos y billeteras hablan de sus carteras propias, el informe de 1816 mira el conjunto del sistema. Esa diferencia ayuda a entender por qué algunas entidades podrían reportar mejoras puntuales mientras el indicador general sigue en aumento.

Mora récord: el dato que preocupa a los economistas

Sin embargo, la economista Natalia Motyl considera que "afirmar que lo peor ya pasó en materia de morosidad es, cuanto menos, apresurado".

"Los últimos indicadores muestran que, tras el rebote de marzo, la actividad económica volvió a exhibir caídas en abril y mayo, lo que evidencia los graves obstáculos que enfrentan los sectores que generan el 80% del empleo en Argentina, como el comercio, la industria y la construcción, para recuperarse de manera sostenible", sostiene a iProUP.

Y agrega: "Si la actividad no repunta, el impacto negativo sobre el empleo y el salario real va a profundizar la caída del poder adquisitivo. En un escenario donde la inflación mantiene un piso duro del 2,5% mensual, esa presión se va a traducir, inevitablemente, en mayores complicaciones de las familias para afrontar sus deudas".

Por eso, considera: "Si hoy observamos cierta desaceleración o estabilidad en los índices de mora, no se debe a una mejora genuina de la economía real, sino a una estrategia netamente defensiva por parte de los bancos y las fintech, que endurecieron de manera drástica sus requisitos para otorgar nuevos créditos".

Tres jugadas que "disimulan" la verdadera mora, según este experto

En la misma sintonía, Diego Kupferberg, analista de Banca & Fintech de Taquion, profundiza y detalla a iProUP tres fenómenos que, a su entender, pueden hacer que el índice de mora aparente una baja sin que la situación de las familias necesariamente mejore:

  • El castigo de cartera: los créditos no bancarios calificados como "irrecuperables" se cuadruplicaron en apenas doce meses: pasaron del 2,6% al 10,8% de la cartera total entre marzo de 2025 y marzo de 2026. En cifras absolutas, el stock de deuda incobrable saltó de $232.000 millones a $1,5 billones. Cuando una entidad envía un crédito a "pérdida e incobrable", ese monto deja de computar en el ratio de mora, aunque la deuda sigue activa para el cliente en el sistema crediticio. Es, además, un paso previo habitual para vender esa cartera
  • La cobertura de previsiones se deterioró: las previsiones son las reservas que los bancos separan para cubrir créditos que podrían no cobrarse. Al cierre de 2025 representaban el 93% del saldo irregular, contra el 168% de diciembre de 2024. Es decir, las entidades quedaron más expuestas y con menos colchón, ya que usaron sus reservas para absorber pérdidas, lo que también puede maquillar el índice visible.
  • El crédito nuevo está frenado: en los préstamos personales casi no se ve una baja de tasas, justamente por el aumento de la mora y la irregularidad de la cartera, que operan como un piso para bajar los intereses. Al originar menos créditos, el denominador del ratio crece más lento y el índice se estabiliza sin que mejore la capacidad de pago.
  • Mora en bancos y billeteras: el escenario que se proyecta para fin de año

    En cuanto a qué esperar para el segundo semestre, Kupferberg menciona los recientes datos de Moody's. La calificadora proyecta que los indicadores de morosidad continuarán deteriorándose durante el primer semestre para empezar a estabilizarse de forma gradual en la segunda mitad del año.

    Sin embargo, en la visión del analista, esa estabilización tiene "letra chica":

    "La conclusión más honesta es que el pico que describe el Gobierno puede ser estadísticamente correcto, pero económicamente engañoso: los ratios se van a moderar en el segundo semestre, en parte por mejoras reales del ciclo y en parte por limpieza contable. Pero hay 5 millones de personas con deudas que no pueden pagar, y ese stock no desaparece con un write-off", sentencia.

    Motyl, por su parte, sostiene: "Al restringir el acceso al financiamiento, las entidades logran contener los indicadores de morosidad". Pero esto, afirma, configura un escenario de 'estabilidad por achicamiento'.

    "En definitiva, la evolución de la mora para el segundo semestre dependerá exclusivamente de la dinámica del mercado laboral y del consumo, variables que hoy continúan mostrando señales a la baja y que difícilmente se reviertan sin un motor económico claro en los sectores productivos", concluye la economista.

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