Con las empresas obligadas a pagar la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) antes del 30 de junio, el aguinaldo vuelve a poner sobre la mesa la pregunta que se repite cada mitad de año: qué hacer con ese dinero extra.
Viajes, compras, escapadas o gustos pendientes suelen encabezar la lista, pero en los últimos años también creció otra tendencia concreta: destinar una parte a inversiones simples y accesibles para generar rendimientos desde el celular.
Según especialistas de IOL Inversiones —broker con más de 25 años de trayectoria y 2 millones de clientes—, crece el interés por alternativas que permitan organizar mejor los ahorros, incluso sin experiencia previa ni grandes montos iniciales.
A la hora de decidir invertir el aguinaldo es necesario considerar cuándo se piensa utilizar el dinero y la tolerancia al riesgo, dos variables que determinan qué instrumento es más adecuado para cada perfil.
En ese contexto, herramientas como Fondos Comunes de Inversión, CEDEARs, Obligaciones Negociables y opciones en dólares ganan protagonismo entre quienes buscan empezar a invertir de manera simple y segura.
La combinación elegida por los especialistas permite adaptarse a distintos perfiles y objetivos financieros: desde alternativas pensadas para mantener liquidez inmediata hasta opciones vinculadas al crecimiento global y los mercados internacionales.
FCI de liquidez inmediata: la opción más elegida para quienes no quieren inmovilizar el aguinaldo
Para quienes no están dispuestos a inmovilizar el dinero del aguinaldo durante semanas, los Fondos Comunes de Inversión (FCI) de corto plazo son la alternativa más elegida.
Dentro de ese segmento, el FCI IOL Cash Management (IOLCAMA) se posiciona como una de las herramientas más utilizadas para optimizar rendimientos de corto plazo manteniendo disponibilidad inmediata del dinero, con rescate en 24 horas.
Las principales ventajas de los fondos son la liquidez y la diversificación: el inversor puede retirar el dinero cuando lo necesite, sin necesidad de cumplir con plazos de permanencia mínima —a diferencia del plazo fijo—, y puede acceder a una variedad de instrumentos a partir de montos muy bajos.
El FCI IOL Portafolio Potenciado es otra alternativa que delega la inversión en especialistas y combina bonos, letras, acciones y CEDEARs de distintos países y sectores, con horizonte de inversión sugerido de al menos 180 días y un rendimiento de 36% desde su lanzamiento en junio de 2025.
Para quienes priorizan la simplicidad como primer paso, los FCI de money market —que invierten en activos de muy corto plazo como cauciones y cuentas remuneradas— permiten ingresar con montos mínimos, sin plazos mínimos de permanencia y con rendimientos superiores a los de una caja de ahorros tradicional.
Los plazos fijos UVA y los FCI CER son alternativas que protegen el capital frente a la inflación, y combinarlos desde un fondo suma liquidez a la estrategia, permitiendo adaptarse a los cambios del mercado.
Dólar MEP, FCI en dólares y Bonar 2027: las opciones para quienes buscan preservar el poder adquisitivo
Para perfiles conservadores que priorizan el resguardo en moneda dura, el mercado ofrece varias alternativas con distintos niveles de complejidad.
El IOL Dólar Ahorro Plus (IOLDOLD) se posiciona como una opción vinculada a bonos soberanos y Obligaciones Negociables de sectores estratégicos como energía y utilities, orientada a quienes buscan exposición al dólar sin operar directamente en el mercado cambiario.
Para quienes buscan cubrirse ante una eventual suba del tipo de cambio y obtener renta fija en dólares, el mercado ofrece opciones de Obligaciones Negociables (ONs) corporativas de alta calidad crediticia como vehículo de dolarización.
El Bonar 2027 (AO27) continúa generando interés entre quienes priorizan previsibilidad y flujo periódico: su esquema de pagos mensuales de renta lo convierte en una alternativa atractiva para quienes quieren recibir ingresos regulares en dólares sin necesidad de vender el activo.
Desde una sociedad de bolsa, los analistas recomendaron la ON de Pampa Energía con vencimiento a 2034 (MGCOD), que rinde alrededor del 7,9% anual en dólares, emitida por una de las compañías más grandes del sector energético con excelente historial de pagos y fuerte presencia en Vaca Muerta.
Otras opciones dentro del segmento de renta fija en dólares incluyen la ON Pan American Energy a 2029 —con rendimiento del 7% anual— y la ON IRSA a 2029 —con rendimiento del 7,25% anual—, ambas opciones para quienes buscan flujos predecibles en moneda dura.
CEDEARs y ETFs: cómo acceder al crecimiento global de la IA, tecnología y mercados internacionales desde Argentina
Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo y foco en crecimiento de capital a mediano y largo plazo, los CEDEARs y ETFs son los instrumentos que más crecieron en popularidad en los últimos ciclos de aguinaldo.
Estos certificados permiten invertir en compañías y mercados internacionales desde Argentina, operando en pesos en la Bolsa de Buenos Aires pero con exposición directa al dólar y a la economía global.
El interés por este tipo de activos también acompaña la expansión de la oferta disponible: la Comisión Nacional de Valores (CNV) autorizó recientemente nuevos CEDEARs vinculados a sectores como inteligencia artificial, energía, ciberseguridad y tecnología global.
Dentro del segmento tecnológico, Microsoft (MSFT) continúa posicionándose entre las compañías más observadas por inversores vinculados al crecimiento de la IA y los servicios cloud.
En el sector salud, Eli Lilly (LLY) mantiene perspectivas positivas impulsadas por el desarrollo de tratamientos metabólicos y nuevas terapias farmacéuticas con fuerte demanda global.
ETFs como IEUR —centrado en compañías europeas— y SPY —que replica el índice S&P 500— aparecen entre las alternativas elegidas para diversificar carteras y acceder a distintos mercados internacionales mediante una única inversión.
Cómo empezar a invertir el aguinaldo desde el celular: el paso a paso para el inversor que arranca de cero
La principal barrera de entrada para invertir el aguinaldo no es el capital: es el desconocimiento del proceso.
El primer paso es abrir una cuenta comitente en un broker regulado por la CNV —como IOL invertironline, Balanz, Cocos Capital o PPI—, un trámite 100% digital que no tiene costo de apertura ni mantenimiento.
Una vez abierta la cuenta, el proceso de inversión es tan simple como hacer clic en la sección de FCI o CEDEARs, elegir el instrumento deseado y confirmar el monto: la operación se acredita en horas y los rendimientos empiezan a correr de inmediato.
Para quienes eligen FCI de liquidez, el saldo puede retirarse en 24 horas hábiles; para quienes prefieren CEDEARs, la operación liquida en T+2 hábiles y los títulos quedan depositados en la cuenta comitente.
La elección entre instrumentos depende de tres variables concretas: el horizonte temporal —cuándo se va a necesitar el dinero—, la tolerancia al riesgo y el objetivo de la inversión —preservar valor, generar renta o crecer en dólares—.
Para quien recién empieza, una estrategia simple es destinar una parte del aguinaldo a un FCI de liquidez como primer escalón y otra parte a un CEDEAR de una empresa conocida, de modo de tener exposición a ambas lógicas sin complejidad operativa.
El interés compuesto y el aguinaldo como punto de partida: la lógica detrás de empezar a invertir ahora
El argumento más sólido para invertir el aguinaldo no está en el rendimiento inmediato sino en el tiempo.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión de IOL, explicó que "hoy invertir es tan simple como hacer una transferencia desde el homebanking".
Y remarcó: "El cambio cultural ya está pasando: más personas empiezan con montos pequeños, priorizando diversificación y objetivos de largo plazo. La clave no está en el capital inicial, sino en el tiempo".
"El interés compuesto hace el trabajo pesado: cada rendimiento que se reinvierte genera nuevos rendimientos, y ese efecto se potencia cuanto antes se empieza. El aguinaldo es una oportunidad concreta para poner ese proceso en marcha", destacó.
En los últimos 12 meses, el portafolio con inversiones más estables de IOL obtuvo un rendimiento del +17,8% y el portafolio agresivo del +31,8%, ambos medidos en dólares, lo que confirma que los rendimientos en el mercado local pueden competir con los de los mercados internacionales cuando se mantiene un horizonte temporal adecuado.
El broker remarca que, independientemente del monto disponible, el aguinaldo puede ser el punto de partida de un plan financiero real: contar con una estrategia alineada al perfil de riesgo y los objetivos personales permite transformar ese ingreso extra en una herramienta para potenciar ahorros, generar rendimiento y proyectar metas financieras de largo plazo.
La historia lo respalda: si en lugar de comprar 100 dólares hace 20 años una persona hubiera destinado ese dinero a invertir en acciones, hoy tendría casi 300 dólares, una diferencia que ilustra el poder del tiempo en el mercado frente al timing del mercado.