El mercado financiero argentino experimentó una metamorfosis sin precedentes a lo largo del último cuarto de siglo.
Marcado por crisis económicas, procesos de reconstrucción institucional y una aceleración tecnológica que reconfiguró por completo la relación entre los usuarios y el dinero, el sector muestra hoy un escenario de convivencia digital radicalmente opuesto al de principios de siglo.
En este contexto, la consultora Brain Network, empresa especializada en inteligencia de negocios, presentó un informe que sintetiza cómo cambió la relación de los usuarios con bancos, billeteras digitales y medios de pago en estos 25 años.
Revelan cómo cambió el hábito de los argentinos a la hora de cuidar su plata
Según el reporte, en 2001, los bancos eran los protagonistas indiscutidos del sistema. Su rol como guardianes del ahorro parecía inquebrantable, hasta que el "corralito" quebró esa percepción y los posicionó como retenedores de depósitos.
Entre 2003 y 2010, el sistema bancario redefinió su ADN: redujo riesgos, aumentó liquidez y se orientó al consumo. Las cuentas sueldo se convirtieron en el principal vínculo entre bancos y personas, con más de 90% de los empleados que eligen su institución por ser la que acreditaba su salario.
Hoy ese motivo de elección cayó a 60%, desplazado por beneficios directos como descuentos en supermercados, cuotas sin interés y promociones en shoppings, que se transformaron en verdaderos motores de decisión.
La década 2010-2015 consolidó la bancarización y el crédito al consumo, con la tarjeta de crédito como producto líder. La satisfacción de los usuarios alcanzó niveles altos y estables.
Pero el verdadero cambio cultural llegó con la masificación de los smartphones y la pandemia de 2020, que aceleraron la adopción del mobile banking.
Mientras en 2015 apenas 15% de los usuarios utilizaba aplicaciones móviles, hoy lo hace el 75%, y además las identifica como su canal favorito. En paralelo, el uso de cajas en sucursales cayó del 82% al 39% en diez años, reflejando un giro definitivo hacia la digitalización.
El estudio "Básicos del Negocio Retail" de Brain Network revela que más de 40% del mercado ya elige billeteras digitales como su institución principal.
Sin embargo, los bancos mantienen su rol de pilar de confianza: siguen siendo el espacio donde se depositan ahorros a largo plazo, se reciben sueldos y se gestionan patrimonios.
La convivencia entre bancos y fintechs elevó el estándar de experiencia, simplificó procesos y amplió la inclusión financiera, generando un ecosistema más diverso y competitivo.
Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network, sintetizó: "No se trata de una sustitución de canales o jugadores, sino de una evolución del ecosistema. La historia de estos 25 años es la de un sistema que aprendió a adaptarse, incorporar nuevos actores y responder a un usuario cada vez más exigente".
El futuro, según la consultora, estará marcado por alianzas, adquisiciones, integraciones, llegada de jugadores internacionales, el avance del Open Finance y el impacto transversal de la inteligencia artificial en la experiencia del cliente y la personalización de servicios.