La acción de YPF tuvo un salto de 8,75% este lunes y cerró en u$s47,48, en una rueda atravesada por compras de grandes fondos estadounidenses, mejores perspectivas para Vaca Muerta y señales de respaldo del mercado a la estrategia financiera de la compañía.
Con este movimiento, el papel acumula una suba de más de 31% en lo que va de 2026 y empieza a acercarse a las valuaciones que manejan algunos de los bancos de inversión más importantes del mundo.
El más optimista es JPMorgan Chase. El banco elevó su expectativa sobre la petrolera y fijó un precio objetivo de u$s61,5 para los próximos 12 meses, mientras que el promedio de los 20 analistas relevados por Bloomberg estimó un valor de u$s57,51.
El detonante más fuerte detrás del rally llegó desde Estados Unidos, donde varios inversores de peso incrementaron posiciones en YPF durante el primer trimestre.
Uno de ellos fue Stanley Druckenmiller, que compró más de 3 millones de acciones por unos u$s150 millones, una jugada que convirtió a YPF en una de las principales apuestas de su cartera.
Discovery Capital Management, el fondo de Rob Citrone, y Oaktree Capital Management, liderado por Howard Marks, también ampliaron su exposición entre enero y marzo.
Vaca Muerta y el RIGI impulsan la confianza
Otro factor que empujó la acción fue el anuncio del ingreso al RIGI de un plan de inversiones por u$s25.000 millones para expandir el desarrollo en Vaca Muerta.
Uno de los proyectos clave es VMOS, el oleoducto que unirá Allen con Punta Colorada y que apunta directamente al negocio exportador. Según informó la compañía, la obra ya tiene un avance del 62% y comenzaría a despachar crudo desde enero de 2027.
En paralelo, los analistas de JPMorgan destacaron otras mejoras operativas que empiezan a reflejarse en los números.
Además, la petrolera decidió mantener estable el precio de los combustibles durante 45 días frente a la desaceleración en la demanda de naftas hacia fines de marzo, y aclaró que se trató de una decisión comercial y no de una intervención oficial.
En JPMorgan interpretaron que ese movimiento ayudó a bajar la preocupación sobre un posible deterioro de márgenes o un mayor control político sobre la estrategia comercial de la compañía.
La combinación entre nuevos dólares para Vaca Muerta, mejora en eficiencia y entrada de grandes fondos reactivó el entusiasmo alrededor de YPF.
Mientras avanzan obras de infraestructura y crecen las inversiones bajo el RIGI, las acciones argentinas ligadas a energía vuelven a ganar protagonismo en las carteras globales.