Moody's advirtió que el mercado todavía asigna a la Argentina un nivel de riesgo superior al que su calificación crediticia debería reflejar. La brecha se ve en los bonos, que continúan rindiendo como si el riesgo fuera mayor al que marcan las agencias.
La calificación de la deuda argentina se ubica en Caa1, un nivel considerado altamente especulativo, aunque mejoró respecto de etapas anteriores marcadas por situaciones de default. Aun así, la diferencia entre la nota y el precio de mercado sigue siendo uno de los principales puntos de atención para los inversores.
En ese contexto, Marie Diron, directora global de riesgo soberano y sub-soberano de la calificadora, señaló en diálogo con Bloomberg que el mercado todavía mira al país con más cautela de la que sugieren sus indicadores macroeconómicos.
Tras una serie de reuniones en Buenos Aires con funcionarios, empresarios y actores del sistema financiero, Diron destacó que la percepción sobre las cuentas públicas es uno de los cambios más visibles en el último tiempo.
Para Moody's, el Gobierno muestra hoy un compromiso con el equilibrio fiscal más sólido que en otros períodos, lo que implica un giro respecto de una debilidad estructural histórica de la economía argentina: la necesidad de financiar el déficit con deuda o emisión.
Según la ejecutiva, esa corrección ayuda a aliviar tensiones sobre la economía y mejora el escenario de mediano plazo, aunque el mercado todavía no termina de trasladar plenamente esa mejora a los precios.
Por qué el rendimiento de los bonos no refleja la realidad de Argentina, según Moody's
La calificadora también puso el foco en el rol que pueden jugar los sectores de energía y minería como fuente de divisas en los próximos años.
Diron señaló que ese crecimiento podría fortalecer la acumulación de reservas, ampliar exportaciones y mejorar la capacidad de la economía para resistir shocks externos.
Sin embargo, advirtió que el punto central no es solo el ingreso de dólares, sino el impacto más amplio del modelo. En ese sentido, la discusión pasa por si ese dinamismo logra extenderse al resto de la economía.
Para Moody's, la Argentina atraviesa una etapa de transición entre un esquema marcado por crisis recurrentes y un intento de estabilización más sostenido.
"Estamos analizando cómo se produce esa transición y de qué manera los beneficios del crecimiento en los sectores de commodities pueden extenderse a toda la economía, de modo que diversos sectores logren crecer, se generen distintos tipos de empleo y, como consecuencia, se fortalezcan los ingresos de los hogares", explicó Diron.
La clave, según la visión de la calificadora, es si el crecimiento de los sectores exportadores logra derramar sobre el resto de la estructura productiva y consolidar una mejora más amplia y sostenida.