La morosidad en Argentina volvió a encender señales de alerta. De acuerdo a un informe del Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), la morosidad en el crédito al consumo se incrementó 9,6 puntos porcentuales, pasando del 2,5% al 12,1%, es decir, casi quintuplicándose. Actualmente, los niveles de incumplimiento superan incluso los registrados desde 2009, incluyendo el período de pandemia.
El fenómeno no se explica solo por el acceso al crédito, sino por una transformación más profunda en la economía cotidiana. De acuerdo con el análisis, el peso de los servicios en el gasto familiar ya representa el 42% del ingreso, lo que obliga a los hogares a reorganizar prioridades e incluso a financiar gastos básicos.
En este contexto, crece el uso de billeteras virtuales y proveedores no financieros, cuya "fidelidad" pasó del 40,4% al 71,3% en apenas un año. Al mismo tiempo, el crédito bancario también se expandió, alcanzando al 82,6% de los usuarios.
El resultado es un escenario más complejo para quienes deben cobrar: municipios, instituciones educativas, clubes, empresas de servicios y todo tipo de organizaciones que dependen de ingresos regulares, ven afectada su cobrabilidad.
Crece la morosidad en Argentina.
El nuevo desafío: de la cobranza a la estrategia
Frente a este contexto, la clave ya no está únicamente en emitir una factura o reclamar un pago, incorporar soluciones para gestionar la cobranza se vuelve imprescindible. Esto implica reducir fricciones operativas, adaptarse a los hábitos de pago actuales y ofrecer alternativas que acompañen la realidad de los usuarios.
En este punto, las soluciones tecnológicas cobran protagonismo. En un escenario donde las personas operan con múltiples cuentas, billeteras y tarjetas, limitar las opciones de pago se convierte en una barrera.
Plataformas de pago como Pago TIC permiten integrar todos los medios de pago en una único lugar, de forma totalmente conciliada: tarjetas de débito y crédito, QR interoperable, transferencias y DEBIN. Esto no solo simplifica la gestión para las organizaciones, sino que aumenta las probabilidades de pago, al adaptarse a las preferencias de cada usuario
Uno de los puntos críticos a la hora de cobrar es el rechazo de pagos. En los esquemas tradicionales, si un débito automático falla, el proceso se corta. Frente a este inconveniente, el débito automático con múltiples medios de pago permite que si un método no funciona, el sistema intente automáticamente con otro. Este sistema otorga más comodidad para el usuario, menos rechazos, mayor tasa de cobro y más previsibilidad en los ingresos.
Asimismo, en un contexto donde la capacidad de pago está tensionada, ofrecer financiación también se posiciona como una herramienta fundamental a la hora de cobrar. Con ese enfoque, Pago TIC brinda "Cuota a Cuota", una propuesta pensada para adaptarse a la realidad de los pagadores y sostener la recaudación.
La solución permite ofrecer hasta 12 cuotas sin interés para el pagador, con tarjetas Visa, Mastercard y Cordobesa. A su vez, la acreditación se realiza de forma mensual por cada cuota cobrada, generando un flujo de ingresos constante y previsible para las organizaciones.
Crece la morosidad en Argentina.
El crecimiento de la morosidad no es un problema aislado sino una consecuencia de un cambio estructural en la economía. En este escenario, las organizaciones que logren sostener sus ingresos serán aquellas que entiendan que cobrar ya no es solo una tarea administrativa, sino que también depende de decisiones estratégicas.
Cuando pagar se vuelve más difícil, facilitar el pago es la forma más efectiva de cobrar mejor. Si te interesa conocer más sobre estas soluciones de pago e incorporarlas a tu empresa o institución, ingresá a https://pagotic.com