Grupo Galicia atraviesa una nueva etapa en la mirada de los inversores luego de la compra de HSBC Argentina, una operación que generó fuertes movimientos en su acción y opiniones divididas en el mercado.
El recorrido bursátil tuvo momentos marcados. La reacción inicial fue positiva. Cuando se anunció la adquisición, la acción subió más de 4% en una sola jornada, impulsada por la expectativa de crecimiento y mayor escala dentro del sistema financiero.
El mercado interpretó la operación como una jugada estratégica para ganar participación en un contexto donde el negocio bancario en la Argentina se mantiene relativamente chico en comparación con otros países.
Sin embargo, ese optimismo decayó y en enero de 2025, la entidad anunció la emisión de 17.7 millones de nuevas acciones para financiar la compra, lo que generó preocupación entre los inversores.
La dilución del capital impactó de inmediato en la cotización, con caídas de hasta 7,7% en pocos días. En ese momento, el costo de la operación pasó a pesar más que sus beneficios potenciales.
A partir de ahí, la acción entró en una etapa de mayor volatilidad. En el último año, llegó a tocar máximos cercanos a los u$s65, pero actualmente se ubica en torno a los u$s41, algo que refleja ese proceso de ajuste.
Galicia: que indican los inversores luego de la compra de HSBC
Los resultados financieros de fines de 2025 también influyeron en el humor del mercado. Los costos asociados a la integración de HSBC impactaron en los balances y generaron pérdidas contables.
Si bien los efectos eran esperables en una operación de este tamaño, el corto plazo suele amplificar las reacciones negativas de los inversores ante este tipo de resultados.
En las últimas semanas, el panorama comenzó a cambiar. Distintos informes de analistas volvieron a recomendar la compra de la acción, con proyecciones de recuperación hacia 2026.
En este giro también influye el regreso del pago de dividendos. La entidad retomó las distribuciones trimestrales y se espera un nuevo anuncio en el corto plazo junto con la presentación de resultados.
De cara a los próximos meses, el foco estará puesto en la rentabilidad y la evolución de la mora. El mercado espera que la mejora operativa se refleje en los números y confirme que el potencial de la fusión puede transformarse en resultados concretos.
La señal más importante será que esa mejora deje de ser una expectativa y empiece a reflejarse de forma sostenida en los resultados trimestrales.