Hasta 2024, la lógica de los bancos ante la mora era simple: aplicar punitorios, mandar al deudor a la Central de Deudores del BCRA y esperar que pagara o judicializar la deuda. Hoy esa estrategia es un lujo que el sistema no puede darse.
La mora en tarjetas de crédito bancarias subió del 2% en enero de 2025 al 11% en enero de 2026. En el sector no bancario, las cifras rondan el 25%, con un impacto más fuerte en jóvenes y jubilados. Con ese volumen de deudores en problemas, ejecutar judicialmente a cada uno no es viable ni rentable. Lo que se cree es que un mejor camino pasa por refinanciar, extender plazos y, en algunos casos, perdonar intereses para recuperar el capital.
La mora crece porque, con una inflación más baja, las cuotas ya no se licúan y la deuda pesa más sobre los ingresos, mientras que las tasas reales positivas encarecen la refinanciación. No es un problema de mala voluntad de los deudores en la mayoría de los casos, sino de timing. La buena noticia es que el sistema financiero lo sabe. Y está respondiendo.
Programas de los bancos estatales
Los bancos públicos son hoy la opción más potente para quienes tienen deudas que quieren consolidar o reestructurar, siempre que cumplan ciertos requisitos.
El Banco de la Nación Argentina tiene una línea de consolidación de deudas activa. Permite cancelar hasta el 100% de las deudas en otras entidades, tanto en el BNA como fuera de él.
El experto en consumo Gabriel Meloni afirma a iProUP que "la cuota no puede superar el 35% del ingreso neto del solicitante. Los plazos llegan hasta 72 meses, y el banco transfiere directamente los fondos a los acreedores", agrega.
El requisito clave es tener deudas en situación regular (1 o 2) o irregular no judicializada (3 o 4) en el sistema financiero. Quienes registren situación 5 en los últimos 12 meses no pueden acceder.
El Banco Provincia, por su lado, tiene una línea específica para morosos tempranos que es especialmente relevante. Su programa de refinanciación de deudas de consumo en mora temprana ofrece plazos de hasta 72 meses con una tasa nominal anual del 83,47%, lo que implica una cuota mensual aproximada de $7.011 por cada $100.000 de deuda.
La línea no requiere precalificación crediticia positiva (un detalle crucial) y está diseñada específicamente para regularizar la situación del deudor, no para que calce en los parámetros de un crédito nuevo. También existe una línea de refinanciación en cartera activa con plazos de hasta 24 meses, con anticipo mínimo del 2,5% y amortización alemana.
Provincias al rescate
El deterioro de la mora no es solo un problema bancario. Según datos de la provincia de Santa Fe, un 35% de los empleados estatales tiene descuentos por créditos en sus recibos de sueldo, y unos 12.000 superan el umbral del 25% de afectación. Ante ese escenario, dos provincias lanzaron programas activos.
Santa Fe fue la segunda provincia (después de Santa Cruz) en abordar este problema con una iniciativa estructurada. El plan, denominado "protección del salario", incluye bajar el límite de la proporción del salario que pueden descontar las mutuales y financieras del 50% al 25%, refinar el sistema de códigos de descuento con nuevos requisitos para las entidades, y ofrecer a los empleados públicos más afectados una "línea de bandera" del Banco de Santa Fe a sesenta meses con el límite del 25% de descuento y tasas más accesibles que la media del mercado.
Para los trabajadores del sector privado, el programa incluye acuerdos con bancos y empresas para refinanciar deudas de empleados y acceder a líneas de capital de trabajo. Las tasas que cobran algunas mutuales llegan en casos extremos al 120% anual en costo financiero total. El plan apunta a acercar esas condiciones al 60% que cobra el Banco Nación.
En Córdoba, el gobierno provincial implementó un plan de refinanciación para policías con plazos de hasta 60 cuotas, en reconocimiento de que el personal de seguridad fue uno de los segmentos más afectados por el endeudamiento en entidades informales y mutuales con tasas elevadas.
Martín Porta, ExCo de CMS People, cree que más temprano que tarde "esto ejercerá un efecto cascada de auxilio" y tranquiliza. "No veo un riesgo sistémico".
La ayuda de los bancos privados
La banca privada no tiene planes masivos publicados con nombre y apellido, pero está negociando caso por caso con un nivel de flexibilidad que hace 18 meses habría sido impensable. El mecanismo es que el cliente con mora o en riesgo de caer en ella debe acercarse a su banco (presencialmente o por app) y pedir una reestructuración. Lo que pueden ofrecer incluye:
- Extensión de plazos de hasta 24 meses en tarjetas de crédito
- Períodos de gracia de entre 3 y 6 meses sin pago de capital
- Reducción de tasas de hasta un tercio respecto de los niveles previos
- Condonación de intereses punitorios en casos donde la mora es temprana y el cliente tiene voluntad de pago demostrable
Desde el sector bancario destacan a iProUP que la clave actual es. El directivo de una entidad privada revela: "El monitoreo es constante: uno a uno. Hoy la tecnología permite detectar individualmente a clientes con dificultades".
El punto crítico es que estas negociaciones no se anuncian públicamente: hay que iniciarlas. La regla práctica es clara: cuanto antes el deudor se acerca al banco antes de que la deuda se judicialice, mejores son las condiciones que puede obtener. Una vez en situación 5 del BCRA o con juicio iniciado, las opciones se reducen drásticamente.
Fintech y billeteras
El sector no bancario es el más complicado del mapa. Con mora que supera el 25% en muchas entidades y tasas que en algunos casos duplican las de la banca tradicional, el margen para ofrecer alivio es estructuralmente menor.
Las principales plataformas están aplicando refinanciaciones que incluyen extensión de plazos, reducción de cuotas y hasta acuerdos de pago que contemplan quita de intereses punitorios para quienes demuestran voluntad de regularizar.
El esquema que describió una fuente del sector a iProUP grafica bien la lógica: "Estamos refinanciando a quienes tienen voluntad de pago. Por ejemplo: alguien que hace 9 meses no paga, le decimos: 'Devolvé el capital y un puchito, o una diferencia atada a la inflación'".
Para quienes tienen deudas con billeteras como Mercado Pago, el camino es contactarse directamente a través de la app o el chat de atención. La empresa declara que ante situaciones de mora "mantiene una comunicación proactiva a través de múltiples canales y ofrece herramientas y alternativas que faciliten la regularización de la deuda". No es un plan con cuotas fijas y tasa publicada: es una negociación individual que depende del historial del usuario dentro del ecosistema.
Más allá de cada plan, hay una condición que atraviesa todas las opciones: el deudor tiene que tomar la iniciativa. El sistema no golpea a la puerta de quien debe: espera que el deudor llame. Y mientras más temprana sea esa llamada (antes del juicio, de la situación 5 en Veraz o que los punitorios superen el capital), mejores son las condiciones que se pueden obtener.