El cuarto mes del año se consolidó como el período en el que la tecnología de semiconductores logró lo impensable al desacoplarse del riesgo geopolítico.

Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, explicó que "mientras el petróleo coqueteaba con los u$s110 por la escalada en el Golfo, Wall Street encontró en la "vieja guardia" el combustible para nuevos récords".

"La Reserva Federal enfrentó una fractura interna histórica al mantener las tasas en el rango de 3,50%-3,75%, con una disidencia no vista desde 1992", resaltó.

En el plano local, la energía de Vaca Muerta y los anuncios de inversión bajo el RIGI sostuvieron el humor del mercado.

La actividad económica argentina continúa buscando su piso, mientras los CEDEAR tecnológicos se transformaron en el refugio predilecto de los inversores.

El despertar de los gigantes demostró que la infraestructura de la nube es hoy el activo más codiciado de la década a nivel global.

El salto cuántico de la Inteligencia Artificial y los Chips

Vlassich destacó que, a nivel internacional, abril confirmó que la inteligencia artificial (IA) ya no es una promesa, sino un motor de caja real para las empresas. 

Intel fue la estrella indiscutida con un salto del 110% en pesos, premiada por su alianza estratégica con Tesla para el proyecto Terafab.

Por su parte, AMD consolidó su liderazgo en procesadores con una suba de 67%, beneficiada por la expansión de servidores de alta gama.

Marvell y Micron escalaron 63% y 56%, respectivamente, demostrando que las memorias HBM son el verdadero cuello de botella de la revolución.

Google y Amazon pulverizaron las estimaciones de ingresos, reafirmando que la conectividad es la columna vertebral de la nueva economía digital.

Este escenario de ejecución sólida permitió que el sector de hardware barriera con toda la competencia en el parqué neoyorquino.

Corrección del Merval y el resurgimiento de los bonos soberanos

A diferencia de la euforia externa, el Merval cerró abril con signo negativo, registrando una caída de 6,75% en pesos.

Vlassich precisó que "solo activos específicos como Telecom, Aluar y Ternium Argentina lograron sostenerse con subas de entre 3% y 7%".

Vista Energy reportó un crecimiento operativo impresionante de 67% interanual, consolidándose como el vehículo ideal para capturar precios internacionales.

En la renta fija, la deuda soberana argentina exhibió un rendimiento de 3,4%, con el GD35 liderando las subas del panel.

El riesgo país tocó mínimos de la gestión tras comprimir hasta los 517 puntos básicos, aunque cerró el mes levemente por encima de ese nivel.

El contexto internacional operó como un catalizador favorable para los activos de deuda emergente, comprimiendo spreads de forma consistente.

Dinámica cambiaria y el rol del Banco Central

En el frente cambiario, el tipo de cambio oficial se apreció hasta los $1.350, impulsado por la fuerte oferta de divisas financieras.

El BCRA exhibió su mayor nivel de compras del año acumulando más de $2.700 millones solo durante abril, resumió Vlassich.

Esta posición compradora da sustento a las reservas en el corto plazo y estabiliza la brecha cambiaria en torno a 4%.

Hacia el fines de mes, el dólar oficial cerró en $1.380, tras superar transitoriamente picos por cierres de coberturas de letras.

Las tasas en pesos operaron con estabilidad en 20%, sostenidas por una amplia liquidez en todo el sistema financiero.

El Tesoro nacional atravesó con éxito sus licitaciones, aunque el mercado muestra señales de agotamiento marginal en las curvas de rendimiento.

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