Con soluciones que se adaptan al ciclo productivo y potenciadas con IA,el sector apunta a optimizar procesos y potenciar el desarrollo
25.04.2026 • 01:00hs • COLUMNA
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Nuevo paradigma: créditos potenciados con IA y a medida para un sector que demanda financiamiento
Hay señales que están mostrando cambios estructurales en el sector agropecuario y financiero. Y es claro que no se trata solo de tendencias: se observa un fuerte aumento en las consultas y solicitudes de crédito -con subas que se estiman superiores al 30% interanual, según fuentes del sector- que refleja una nueva etapa en la evolución del productor. Ahora va más allá de sostener la actividad, este nuevo perfil se presenta con proyectos definidos y mayor orientación a la inversión, la expansión y la mejora productiva.
En este marco, se empieza a advertir un mayor protagonismo en la estructura de los créditos, que ya no responden a lógicas rígidas, sino que pasan a diseñarse en función del ciclo productivo. Surgen así esquemas como los pagos bullet en agricultura (en los que el capital se cancela en un único pago al momento de la cosecha) y opciones de financiamiento ganadero ajustadas a los tiempos de engorde, lo que permite una mejor alineación entre el flujo financiero y la generación de ingresos.
Reconfiguración de la oferta financiera
En este contexto, el sistema financiero acompaña esta transformación con una oferta más agresiva y sofisticada, cada vez más adaptada a las particularidades del negocio agropecuario
Por ejemplo, en el transcurso de Expoagro, se observaron tasas en dólares desde 0% y en pesos entre 19% y 25%, con financiamiento de hasta el 100% de la inversión y plazos que pueden alcanzar los 7 años y modalidades de pago adaptadas al ciclo productivo.
Además, se consolidan mecanismos como subsidios de tasa, convenios con fabricantes y beneficios impositivos que potencian el acceso al crédito.
Inversión en maquinaria y nuevas garantías
En términos generales, el recambio de maquinaria se posiciona como una de las principales demandas, impulsado tanto por condiciones de financiamiento más favorables como por la necesidad de modernizar los sistemas productivos.
En paralelo, emergen nuevas formas de garantía, como la digitalización de silobolsas y los warrants ganaderos (que permiten usar al grano almacenado y al ganado como respaldo crediticio). Se trata de herramientas que amplían el acceso al crédito y permiten a los productores financiarse sin necesidad de anticipar la venta de su producción.
Digitalización total del ecosistema
En este escenario, la digitalización no solo se consolida, sino que pasa a cobrar gran protagonismo en el financiamiento agropecuario. Las entidades financieras ofrecen plataformas integradas que permiten comprar insumos, obtener crédito en pocos pasos, e incluso en dólares. Esto reduce la fricción operativa y acelera la toma de decisiones.
En línea con esta transformación, la incorporación de tecnología atraviesa tanto al sistema financiero como a la producción agropecuaria. Desde inteligencia artificial para evaluación crediticia hasta el uso de drones, sensores y análisis satelital en el campo, el objetivo es claro: aumentar la productividad y optimizar la utilización de insumos.
En síntesis, estamos ante un nuevo paradigma que está redefiniendo el financiamiento agropecuario: un cambio en la demanda de crédito, que evoluciona de una lógica defensiva a una más expansiva; una creciente digitalización del ecosistema; el diseño de instrumentos financieros alineados con el ciclo productivo; la consolidación de la tecnología como un factor productivo central; y un proceso sostenido de profesionalización del productor.
En conjunto, estas dinámicas reflejan un sector más integrado, eficiente y orientado al crecimiento.
*Lionel Holzman es CCO & Value Offer Head de Brain Network