La industria fintech hoy vive momentos de zozobra. Aseguran que el Banco Central activó una "purga" de los proveedores de servicios de pago (PSP), uno de los rubros más pujantes con 371 empresas de las casi 939 que mapeó la Cámara Fintech junto a Taquion.
El último golpe
Las finanzas de las empresas del sector no dan más. Según fuentes consultadas por iProUP, el Banco Central no deja de lanzar medidas antipáticas para el sector que golpean su modelo de negocio.
"No sé si no tienen ganas o infraestructura para supervisar tantas empresas", lamenta un directivo, quien aclara que "no hubo una bajada de línea explícita, pero los hechos hablan por sí solos". Una suerte de campaña silenciosa contra un sector que crece sin pausa. Según el último informe de Pagos Minoristas del BCRA, las billeteras concentran:
- $8 billones entre saldos a la vista e invertidos en fondos comunes (6,3% del total de depósitos del sistema)
- $5 billones fue el registro obtenido un año antes (7,3%)
- 60% de crecimiento en términos nominales, casi el doble de la inflación
El último golpe fue con el sistema de cobro con transferencia. Tal como adelantó iProUP, el BCRA avanzó con este mecanismo que prometía bajar los índices de mora en las fintech, que ronda el 17% en promedio según la industria, pese a que informes privados lo ubican 10 puntos por encima.
En 2019, con Federico Sturzenegger al mando del BCRA, se lanzó el débito inmediato o Debin, para que las fintech extrajeran directamente de la cuenta bancaria del usuario la cuota de cada mes. En el mandato de Miguel Pesce, se reemplazó por las Transferencias Pull, menos efectivo para recaudar. Pero el nuevo método introduce fricción en el cobro:
- El cliente simula un préstamo en una billetera o home banking y acepta los términos
- Es redirigido a una pantalla para loguearse con un banco o fintech donde se acreditará el crédito y los saldos
- Cada mes, se le avisará hasta tres veces, con 48 horas de diferencia, que debe abonar
- Si no salda la cuota del mes, deberá acordar otro medio de pago. No se puede cobrar retroactivo mediante este sistema
- Hay una comisión de 0,6% para la entidad de donde se descuentan los fondos
La crítica del sector es que esto solo beneficia a los bancos, que obtienen un fee y concentran el 90% de los saldos del sistema; y grandes fintech, como Mercado Pago, que al ofrecer cuenta y créditos puede absorberlo.
Las fintech habían propuesto un "débito inteligente" en las negociaciones, que bajaba la fricción y no era más flexible con los intentos de cobro. Pero el BCRA no los escuchó.
Un mercado en riesgo
Un ejecutivo muy escuchado en la industria asegura que el BCRA "rompió el modelo de negocio" de las fintech, que que ayudaban a competir con la banca. Entre ellos:
- Asimilación de la tarjeta prepaga a la de débito: esto bajó la comisión de 1,8% a 0,8%
- Sin cuentas sueldo en billeteras: fue el "fusible" de la negociación de la Reforma Laboral con la oposición. Esto hubiera mejorado los costos para créditos al permitir prestar con fondos de usuarios, como hacen los bancos
- Sin dólares: el CVU en moneda extranjera es un proyecto freezado
- Cerrojo cripto: no exención de Impuesto a Créditos y Débitos y dilatación de la compraventa de activos digitales en bancos, para ampliar el negocio a las exchanges
"Está buscando achicar un sector pujante que ellos mismos crearon", dice la fuente, quien refuerza: "A esto, sumale que nos ampliaron los requisitos de compliance y técnicos".
Justamente, esa sería la clavija que irá subiendo el BCRA para achicar el número de empresas: mayores requisitos de cumplimiento normativo y de tecnología harán que pocas pasen el filtro.
"Lo que busca es que las que tengan más espalda vayan a bancos y las que no, afuera", admite, frustrado, el directivo de una fintech, entonando una frase de Javier Milei que se convirtió en sticker de WhatsApp.
Así, las billeteras top con backend bancario tendrán mayores diferenciales en términos de productos disponibles y condiciones con respecto a las que ya son banco, como:
- Ualá, tras la compra de Wilobank
- Mercado Pago o Cocos: están en ese camino
- Naranja X, que al tener habilitación de financiera puede ofrecer cuentas CBU (sueldos, dólares) y préstamos a mejor tasa
- Personal Pay, que tras ser absorbida al 50% por Macro, compró al Saénz
La última esperanza es otro proyecto: la segmentación de las fintech. Proponía dividir a las billeteras en categorías en base a una fórmula guardada herméticamente, pero según recreó iProUP se basaba en tres variables claves: solidez tecnológica, capacidad patrimonial y número de usuarios.
Cada categoría habilitaba a la fintech acceder a diversos negocios: la más alta aseguraba productos similares a los bancarios, quizás, hasta la posibilidad de ofrecer cuentas en dólares o captar sueldos.
Además, le permitía al BCRA destinar de forma más eficiente sus recursos de supervisión, ya que la punta de la pirámide tendría a un puñado de grandes jugadores para auditar y con capacidad de sumar infraestructura que facilite auditorías y reporting de la autoridad monetaria.
"El proyecto está cajoneado. No creo que vaya a salir", lamenta una fuente, y coincide con el resto: el BCRA busca reducir el número de billeteras.