A partir del escándalo desatado por los funcionarios beneficiados con créditos, el Banco Nación abrió una auditoría interna para verificar el trámite de cada préstamo y se comprometió a poner a disposición de la Justicia toda la documentación necesaria para demostrar que no hubo ningún desvío y que los trámites se desarrollaron conforme a los estándares vigentes.
La aclaración formal llegó desde el Departamento de Prensa oficial. El BNA sostuvo que no modificó ningún criterio de elegibilidad, no cambió ningún régimen de otorgamiento y no excluyó a ningún grupo de sus clientes.
Para respaldarlo, adjuntaron la Reglamentación N° 802 del programa +Hogares con BNA, que contempla expresamente como beneficiarios a empleados del sector público en relación de dependencia, trabajadores de empresas de capital mayoritariamente estatal, personal del Grupo YPF y quienes perciban sus haberes a través de la entidad.
Mario Zagaglia, subgerente general de Banca Minorista, fue más directo: "No hubo ningún tipo de acomodo, todos los créditos se otorgaron bajo la normativa del Banco, el proceso es uniforme y todos los clientes acceden al crédito de la misma forma", declaró en Radio Mitre.
De ese modo, descartó la existencia de alguna "ventanilla para funcionarios" o atención diferenciada.
Cómo fue el día 1 de la polémica
Todo comenzó cuando la plataforma "Cuánto Deben" (que replica la Central de Deudores del Banco Central) expuso una nómina de funcionarios, legisladores y operadores del oficialismo con créditos hipotecarios activos en el Banco Nación.
Los números no eran menores. Para citar algunos ejemplos podemos mencionar a:
- Felipe Núñez, director del BICE y asesor del ministro Caputo, quien registra una deuda de $373 millones
- Federico Furiase, secretario de Finanzas, quien figura con $367 millones
- Pedro Inchauspe, director del Banco Central, encabeza la lista con más de $510 millones
A esa foto se sumaron diputados libertarios como Bongiovanni, Santurio, Campero y Villaverde, además de figuras como Sharif Menem y el jefe de gabinete del Ministerio de Defensa, Guillermo Madero.
El impacto político fue inmediato. La ministra Sandra Pettovello decidió apartar a Leandro Massaccesi, exjefe de gabinete de Capital Humano, quien también figuraba en el listado. Desde el oficialismo intentaron desvincular esa salida de la polémica, pero el daño ya estaba hecho.
Qué dice el reglamento (y lo que no dice) sobre la igualdad de condiciones
Aquí está el punto más sensible del debate. El BNA tiene razón en que las tasas y los plazos son idénticos para todos.
Pero hay matices que la entidad no puede ignorar: la línea +Hogares con BNA contiene dos diferencias esenciales para empleados del sector público que no están disponibles para quienes trabajan en el sector privado, aun cobrando el sueldo en el Nación.
- Una de esas diferencias es la tasa preferencial de 4,5% TNA, disponible exclusivamente para quienes acrediten haberes en el banco —un universo que, por convenio salarial, incluye al 94% de la planta estatal
- La otra es la posibilidad de topear la cuota mediante el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), un mecanismo que protege al tomador ante saltos inflacionarios y del que el BNA es el único oferente del mercado.
Zagaglia lo reconoció sin rodeos: "Como todos los bancos del sistema, hacemos diferencias con los que cobran su sueldo con nosotros", afirmando que esas condiciones se aplican a cualquier cuentasueldo, sea o no funcionario.
La pregunta que la Justicia deberá responder es si esa ventaja estructural —accesible normativamente para todos, pero más fácil de aprovechar para quienes tienen ingresos en dólares implícitos vía salarios públicos altos— configura o no un trato desigual de hecho.
La polémica ya generó al menos tres denuncias en la justicia federal, que deberán determinar si existieron irregularidades, tráfico de influencias o algún delito.
Los abogados del banco ya presentaron un informe ante el juez Lijo reiterando que no hubo irregularidades, y el directorio encabezado por Darío Wasserman se declaró abierto a colaborar con la instrucción.
Cuál es el argumento que utiliza el Gobierno para defenderse
Un dato que el oficialismo repite como escudo: los funcionarios involucrados representaron menos del 0,2% de los 27.000 créditos otorgados por la entidad.
Hay un dato que se pierde en el ruido político y merece atención: en el primer trimestre de 2026, 9 de cada 10 préstamos hipotecarios entregados en la Argentina los otorgó el Banco Nación.
La línea +Hogares con BNA nació con el objetivo de entregar 40.000 créditos en tres años, con una inversión proyectada de u$s4.000 millones, y su desempeño es, por lejos, el más robusto del sistema.