Los bancos comenzaron a recortar las tasas de interés que ofrecen por los plazos fijos en pesos, en un contexto económico de "desaceleración de la inflación" y reacomodamiento del sistema financiero. 

De esta forma, la baja en las tasas impactará directamente en el rendimiento de los ahorristas, quienes verán disminuir las ganancias mensuales por sus depósitos en pesos.

Las tasas nominales anuales (TNA) fueron actualizadas para los depósitos a plazo fijo en pesos a 30 días, con valores que varían entre 21% a 28%.

En la actualidad, los bancos tradicionales ofrecían tasas que se ubican mayormente en un rango de entre 23% y 27% anual, mientras que algunas entidades digitales o financieras más chicas todavía logran posicionarse por encima del 30%.

Por ejemplo, en las principales entidades:

En términos concretos, un depósito de $1.000.000 a 30 días puede generar ganancias que van aproximadamente desde $18.000 hasta poco más de $22.000, dependiendo del banco elegido.

¿Por qué bajan las tasas?

A pesar de la baja generalizada, todavía existe una marcada diferencia entre bancos tradicionales y digitales.

Algunas entidades que buscan captar depósitos y ofrecen tasas cercanas a 33% anual, algo que puede implicar una ganancia superior en apenas un mes.

Esta competencia genera una brecha que puede superar los $10.000 mensuales por cada millón invertido, algo que obliga a los ahorristas a comparar opciones antes de decidir dónde poner sus ahorros.

La reducción de los rendimientos está vinculada a la expectativa de menor inflación y a una política económica que apunta a normalizar el costo del dinero.

Luis Caputo, ministro de Economía, anticipó que las tasas tenderían a descender a medida que se consolide la estabilidad macroeconómica.

De esta forma, los plazos fijos pierden parte del atractivo que recuperaron en los meses previos, cuando las tasas más altas buscaban contener la dolarización y sostener el ahorro en pesos.

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