Mientras el Banco Central mantiene el "cepo cripto", las entidades ya prueban un dólar digital en silencio. El BCRA está evaluando dar de baja la Comunicación A 7506, que desactivó los servicios de activos virtuales a bancos y billeteras no cripto. Con el reloj en cuenta regresiva, algunos bancos se adelantaron: ya prueban el uso de blockchain para prepararse para lo que viene.

El dólar cripto que prueban los bancos argentinos

Según confirmó iProUP, un puñado de entidades locales participa de las pruebas de la JPM Coin, un token de depósito creado por JP Morgan para uso institucional. Una de las que tomó la delantera es CMF, que acaba de lanzar su división de negocios digitales para empresas QORP y formará parte del producto mínimo viable (MVP) del gigante estadounidense.

"En una primera fase, se espera que los bancos trabajen en la integración de los servicios disponibles para comprobar mejoras en tiempos de las liquidaciones y conciliaciones interbancarias de los bancos integrados", anticipa a iProUP Maximiliano Cohn, CIO de CMF.

De acuerdo con el ejecutivo, estas pruebas se realizan "en principio sin dinero, con compensaciones de forma tradicional, pero la registración de las operaciones se realizaría con tecnología on-chain".

"Si bien el concepto está en fase de diseño, el objetivo es implementar un DLT (tecnología de registro distribuido), para reducir costos, mejorar velocidad y eficiencia operativa", completa.

Todo esto, de acuerdo con Cohn, se realizará en circuito cerrado o closed loop solo entre las instituciones participantes, con el "objetivo principal de contar con un registro de deuda compartido con la potencia del on-chain. Se estima que poco a poco se tokenicen activos y luego contratos inteligentes".

Las claves de la JMP Coin y su posible implementación en Argentina

En este sentido, resalta que "una vez afinado el MVP, los bancos podrán ofrecer una mejora de la seguridad, de los tiempos de las operaciones locales propias y de las de sus clientes".

"Considerando que el regulador avanza con iniciativas que permitirán la utilización de criptoactivos, stablecoins más precisamente, puede ser una gran herramienta para pagos crossborder en tiempo real, siempre que las políticas económico-financieras no generen descalces en monedas duras", añade.

El plan contempla el uso de activos digitales como medios de compensación, tanto a nivel local como internacionalmente. Es decir, informar si un banco está en posición acreedora o deudora frente a otro a partir de las transferencias de sus usuarios, algo que en la Argentina realiza COELSA.

JPM Coin: cómo se usa en Argentina

Además de CMF, existen otras entidades que ya participan o analizan hacerlo en el programa. En el sector especulan con que Galicia, BIND y Comafi también sean de la partida. Dos aspectos clave:

Si bien JP Morgan está probándolo tanto en redes cerradas como descentralizadas, solo pueden operarlo los bancos socios. Y coincide con el criterio del FMI, que respalda los depósitos tokenizados, pero desaconseja las stablecoins y monedas digitales estatales.

Diego Kupferberg, analista de banca y fintech de Taquion, resalta a iProUP que "la JPM hará las transferencias internacionales más eficientes: menos intermediarios, menos costo, menos tiempo. No cambia la regulación, pero sí reduce la fricción operativa".

Maximiliano Cohn, de Banco CMF, dice que los deposit tokens mejoran seguridad, tiempos y servicios

Otro uso con potencial es la optimización de la liquidez de las instituciones. Según Kupferberg, "los bancos pueden mover fondos en tiempo real entre entidades, mejorando el uso del capital y bajando costos financieros".

La tercera ventaja es su utilización para crédito y garantías. "Un depósito tokenizado puede funcionar como colateral programable: se bloquea, se ejecuta o se libera automáticamente según condiciones. Menos riesgo y burocracia", remarca el experto de Taquion.

Esto también podría habilitar a los bancos participantes a obtener una ganancia: como se trata de depósitos en EE.UU., pueden beneficiarse de la remuneración de esos fondos.

JPM Coin: lo que viene

Si bien los bancos no pueden ofrecer criptomonedas a los usuarios, la normativa no les impide utilizar esta tecnología como parte de su infraestructura. El abogado experto en regulación financiera Iván Bolé señala a iProUP que "se trata de ganar eficiencia en el back-end bancario: liquidación más rápida, y menos fricción y riesgo entre bancos. Es plomería financiera más moderna".

Y añade: "Esto no esquiva la regulación: cualquier uso quedará bajo la órbita del BCRA porque impacta directo en la posición global en moneda extranjera y en los flujos en dólares: es el primer paso para la bancarización de la blockchain". Es la antesala para que las entidades puedan ofrecer servicios cripto a sus usuarios. Pero va más allá: se está reconfigurando el mercado financiero de raíz.

El primer gran golpe será contra SWIFT, sistema de mensajería interbancaria nacido en los '70 para las transferencias internacionales, que hoy es caro y lento: además de los bancos emisor y receptor de un envío, requiere la participación de otros, lo que suma tarifas y días de demora.

La JPM Coin ofrece una reversión de estos servicios. JP Morgan hasta puede crear su propia red de bancos corresponsales basándose en blockchain y su ecosistema de entidades socias alrededor del mundo. Puede pegar antes y más fuerte que SWIFT, que también busca modernizarse con el uso de cripto pero con la plataforma de Ripple.

El socio no fue elegido al azar: la propuesta de valor de RippleNet fue justamente convertirse en la "cripto de los bancos", con más de 300 partners de la talla de Bank of America, Amex, Standard Chartered y Santander. Así, combina lo mejor de los activos virtuales con un formato regulado, negocio que ahora se potencia con la nueva legislación cripto de EEUU.

A pesar de ser un "dólar cripto", JPM Coin no competirá contra las stablecoins populares, como USDC, que también tiene garantías en depósitos bancarios. No apunta al público general, sino a instituciones y ya mueve cerca de u$s1.000 millones diarios.

Esto no quita que el deposit token no contemple beneficios para el usuario final. Juan Pablo Carrano, jefe de Producto de Cinko, asegura a iProUP que "permitirá digitalizar los depósitos de un plazo fijo e invertir el token en un mercado de corto con un rendimiento superior para ofrecer mejores tasas de plazo fijo".

El ejecutivo, con pasado en InvertirOnline y Ripio, añade que un banco también podrá digitalizar los encajes, es decir, la porción de los fondos de los clientes que el BCRA les obliga a inmovilizar. Y no solo para eficiencia operativa.

"Usaría ese token en una subasta como garantía de un préstamo: tengo X millones depositados, entonces ofrezco X préstamos a una tasa preferencial. Se puede colocar ese token en contrato inteligente y que busque el mejor match", completa.

Kupferberg anticipa otra cuestión pensando a futuro. "La JPM Coin habilitaría pagos programables con los depósitos tokenizados: el dinero no se mueve, pero es posible ejecutarle reglas sobre él. Es la base para lo que viene: pagos con agentes de IA, automatización financiera y finanzas abiertas".

"Que la banca argentina esté con estos avances, desde las transferencias NFC de COELSA hasta iniciativas en cripto, muestra un sistema que empieza a moverse en línea con los pioneros globales. Recién empieza, pero va en la dirección correcta", cierra Bolé.

La JPM Coin es más una pieza revolucionaria dentro del engranaje financiero que un producto. Su funcionamiento avanza sin exponer al cliente al "mundo cripto", un punto sensible y que el Banco Central por ahora –solo por ahora– tiene cerrado.

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