El mercado internacional volvió a entrar en modo "risk-off" en las últimas sesiones, ante la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos, datos débiles del mercado laboral norteamericano y un salto en los precios del petróleo. La combinación de estos factores reactivó la aversión global al riesgo y golpeó a los activos financieros.
En la última semana, el S&P 500 cayó 1,9% y el Nasdaq retrocedió 1,2%, mientras que el petróleo superó los u$s 90 por barril y la tasa de desempleo en EE.UU. trepó al 4,4% tras la pérdida de 92.000 puestos de trabajo en las nóminas no agrícolas.
Este escenario global empieza a convertirse en una variable clave para el programa económico del presidente Milei, que depende en gran medida de mantener condiciones financieras internacionales relativamente estables para sostener el proceso de normalización macroeconómica.
En particular, el mercado sigue de cerca cuatro riesgos externos que podrían alterar ese equilibrio:
- Nuevo salto del petróleo,
- Endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed)
- Escalada geopolítica en Medio Oriente
- Eventual reversión de los flujos hacia mercados emergentes
El impacto profundiza lo que viene sucediendo con los activos locales. En lo que va del primer trimestre, la capitalización bursátil de las principales compañías argentinas cayó cerca de 12% en dólares, en una corrección bastante extendida entre sectores.
Expertos definen en qué posicionarse para protegerse
El ajuste más marcado ocurre en el sistema financiero, donde varias entidades sufrieron caídas relevantes luego de presentar resultados de 2025 por debajo de lo esperado, con mayor morosidad, más previsiones por incobrabilidad y un crecimiento del crédito todavía limitado.
Frente a este panorama, el posicionamiento de los portafolios hacia el segundo trimestre empieza a ser más selectivo y defensivo.
"Muchos inversores están priorizando activos vinculados a commodities, particularmente energía y minería, ya que suelen actuar como cobertura en escenarios de inflación global o tensiones geopolíticas. En el caso de la Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta sigue siendo uno de los principales catalizadores estructurales para el sector energético", resalta Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, a iProUP
También se observa mayor interés en metales como el oro y el cobre, que históricamente funcionan como refugio en momentos de incertidumbre global y, además, se benefician de la transición energética.
Los portafolios institucionales están aumentando su exposición a mercados emergentes con fundamentals sólidos, particularmente en América Latina, aprovechando retrocesos recientes que empiezan a generar puntos de entrada más atractivos. No obstante, muchos inversores prefieren esperar mayor estabilidad en el entorno internacional antes de incrementar el riesgo.
"La estrategia predominante es mantener diversificación geográfica, exposición a commodities y niveles adecuados de liquidez, mientras se monitorean variables como el comportamiento del petróleo, las decisiones de la Fed y la evolución del riesgo país argentino", apunta Paula Chaves, analista de mercados de GH Trading.
La recomendación de un broker líder
En un informe mensual, IOL presentó sus portafolios sugeridos para marzo de 2026, diseñados para orientar a los inversores en un contexto de mayor cautela global. La estrategia contempla dos perfiles:
- Uno más estable, orientado a preservar capital y reducir volatilidad
- Otro agresivo, pensado para quienes buscan mayores retornos asumiendo más riesgo.
Según la firma, ambos esquemas tuvieron resultados positivos en lo que va del año. El portafolio conservador acumula una ganancia de 5,4% en dólares, mientras que el portfolio agresivo avanza 18% en el mismo período, reflejando el buen desempeño de algunos activos de mayor riesgo dentro del contexto financiero actual.
El informe destaca que el escenario internacional se volvió más selectivo. Tras un inicio de año optimista, inversores comenzaron a recalibrar expectativas ante la posibilidad de una Reserva Federal más restrictiva y luego de la temporada de resultados corporativos del cuarto trimestre de 2025, que mostró fuertes diferencias dentro del sector tecnológico.
En particular, las empresas vinculadas al hardware para inteligencia artificial (IA) mantuvieron un desempeño sólido, mientras que el software enfrentó mayores cuestionamientos sobre su capacidad de traducir el crecimiento en márgenes reales.
En paralelo, el sector energético continúa influido por tensiones geopolíticas. El mercado sigue de cerca la situación en Medio Oriente y el Estrecho de Ormuz, factores que sostienen la volatilidad en el precio del petróleo y favorecen a compañías vinculadas a la producción y servicios energéticos.
Dentro de los activos en pesos, los instrumentos ajustados por CER lideraron los rendimientos con retornos cercanos al 4,8%, favorecidos por expectativas de inflación algo más elevadas.
También se destacaron los títulos TAMAR, con rendimientos de entre 3,9% y 5,2%, mientras que los instrumentos a tasa fija registraron subas promedio del 3,5%.