El interés de Wall Street y los inversores internacionales por Argentina sigue siendo "enorme" y no muestra señales de agotamiento.
Así lo aseguró Fernando Sedano, economista jefe de Morgan Stanley para América Latina, en el marco del Argentina Week que se lleva adelante en Nueva York entre el 9 y el 11 de marzo.
El banco mantiene así una postura bullish en bonos soberanos y está overweight en acciones argentinas, incluso en un contexto de volatilidad global marcado por el conflicto en Irán y el petróleo por encima de los u$s90.
Lo que cambió, según Sedano, es el perfil de ese interés: ya no se limita a tenedores de bonos en dólares, sino que se extendió a la renta variable.
"Quieren, tienen, tenían, y piensan tener participación en empresas. Me consta por la demanda que tengo en mis tareas diarias", afirmó a Bloomberg Línea.
El economista atribuyó esa tracción al proceso de desregulación del gobierno de Javier Milei y al compromiso con el equilibrio fiscal, algo que calificó como inédito para la Argentina.
Pese a la suba del crudo, Morgan Stanley estimó un resultado neto positivo para las cuentas externas del país. El banco proyecta que Argentina puede sumar en promedio unos u$s4.000 millones por año netos en exportaciones energéticas, una cifra que con los precios actuales podría ser incluso mayor.
La contracara, advirtió Sedano, está en el frente doméstico: el encarecimiento del petróleo podría presionar la dinámica inflacionaria, que ya enfrenta tensiones por alimentos y tarifas. En ese sentido, recordó que YPF se comprometió públicamente a no trasladar el shock de precios.
En materia de reservas, el BCRA compró más de u$s3.000 millones antes del inicio de la cosecha gruesa, un ritmo que superó las expectativas de la mayoría de los inversores.
De ese monto, unos u$s1.000 millones se destinaron al pago de Bopreales. "Es parte del proceso y es algo que sabemos", explicó Sedano, quien anticipó una aceleración de las compras durante el segundo trimestre.
Sobre las dudas que genera la experiencia del gobierno de Macri y las elecciones de 2027, el economista reconoció que las preguntas existen pero son menos que el año pasado.
"Si uno como analista tiene dudas, hay que darle el beneficio de la duda a las autoridades", sostuvo, y descartó un escenario de estrés: "No parece que Argentina hoy se está encaminando a un problema de balas al pago, claramente no".
Sedano también se refirió a la posibilidad de que el país vuelva a emitir deuda bajo ley Nueva York. Si bien las autoridades no convalidan las tasas actuales, dejó abierta la puerta: "Nada está escrito en la piedra para siempre". El Gobierno ya ensaya alternativas como el Bonar 27, con el que busca colocar unos u$s2.000 millones en el mercado local.
El economista definió al 2026 como "el año de las reformas, la acumulación de reservas y el crecimiento", y señaló al crédito como la variable clave a monitorear.
En su visión, una vez que se estabilice la morosidad y los bancos retomen el ritmo de préstamos, eso debería traccionar tanto la actividad como la demanda de pesos que necesita el programa.