Bank of America (BofA), uno de los principales entes bancarios de los Estados Unidos, decidió cerrar su recomendación de invertir en bonos argentinos Global 2035, luego de obtener ganancias con esos títulos. La entidad indicó que el contexto internacional más volátil podría dificultar el regreso de Argentina a los mercados de deuda.
Según indicó el banco en un informe para clientes, la estrategia comenzó en julio de 2026, cuando los bonos cotizaban cerca de u$s67. Actualmente, con títulos alrededor de u$s74, decidió vender y tomar ganancias.
La decisión está vinculada principalmente con la mayor incertidumbre en los mercados internacionales.
Desde el banco detallaron que un aumento de la aversión al riesgo podría afectar a los países emergentes y dificultar el acceso al financiamiento externo.
De todos modos, los analistas remarcaron que la exposición de los inversores a activos argentinos hoy es menor que a fines de 2024. Por eso, algunos inversores podrían volver a posicionarse si aparecen oportunidades en el mercado.
El informe también analizó el escenario internacional, en especial el conflicto en Medio Oriente que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Según el banco, este contexto puede tener impacto en la economía global y también en Argentina.
BofA deja de recomendar los bonos argentinos
Ante el contexto socioeconómico actual, los analistas destacaron el crecimiento del sector energético argentino. Actualmente, el país produce cerca de 860.000 barriles de petróleo por día.
Este aumento en la producción permitió que Argentina se convirtiera en exportador neto de petróleo. Esto genera más ingresos en dólares y atrae inversiones en el sector energético.
Además, el saldo comercial energético mejora cerca de u$s2.000 millones por año y ya se acerca a los u$s8.000 millones, según estimaciones del banco.
Si los precios internacionales del petróleo se mantienen altos, ese superávit podría aumentar. También podrían avanzar proyectos vinculados al gas natural licuado (GNL).
Sin embargo, el informe advierte que Argentina aún es sensible a los cambios en el escenario financiero global. Cuando aumenta la incertidumbre, muchos inversores suelen salir de los mercados emergentes.
A pesar de esto, el banco mantiene una visión positiva sobre la deuda externa argentina. En su estrategia de inversión continúa recomendando sobreponderar estos activos.
Los analistas explicaron que esta mirada se apoya en factores como la baja de la inflación en los últimos meses, la acumulación de reservas y el compromiso del Gobierno con el equilibrio fiscal.