El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la prolongación del conflicto en Irán amenaza el crecimiento económico y la estabilidad de precios a nivel global y, sobre todo, al impacto en los mercados energéticos y financieros.
La directora del organismo, Kristalina Georgieva, explicó que la escalada bélica impactó en los mercados financieros, subas en el precio del petróleo y presión sobre las políticas económicas de distintas regiones.
"Si este conflicto se prolonga, tiene un potencial evidente de afectar los precios globales de la energía, la confianza del mercado, el crecimiento y la inflación, e imponer nuevas exigencias a los responsables políticos de todo el mundo", enfatizó durante la conferencia "Asia en 2050" en Bangkok.
Los efectos de la crisis se hicieron sentir en el mercado del petróleo. Medio Oriente concentra una parte clave de la producción mundial y cualquier interrupción repercute de inmediato en los costos de energía.
En ese sentido, Georgieva advirtió que la seguridad energética de Asia y Europa está en juego, lo que obligaría a implementar medidas urgentes en las políticas de importación y reservas.
La ofensiva contra Irán comenzó el 28 de febrero, con un ataque de Estados Unidos e Israel que provocó la muerte del líder supremo Ali Khamenei y desencadenó represalias en toda la región del Golfo.
Impacto en el mercado del petróleo
Uno de los efectos más visibles fue la caída del tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz, que se redujo un 90% desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Autoridades iraníes confirmaron que el tránsito está completamente interrumpido, aunque algunos buques continúan atravesando la zona sin activar sus sistemas de seguimiento.
La escalada del petróleo, sumada a la volatilidad financiera, ya se refleja en los precios de bienes y servicios a nivel global. Según el FMI, este escenario podría acelerar nuevamente la inflación y complicar los esfuerzos de los bancos centrales por estabilizar las economías tras la pandemia y otras crisis recientes.
En este marco, el organismo destacó que la economía global enfrenta una nueva prueba de resiliencia: "Estamos en un mundo de choques más frecuentes e inesperados… estamos potencialmente en un período prolongado de cambio". La prolongación del conflicto podría frenar inversiones y afectar la recuperación en mercados emergentes.