El Grupo de los 6 (G-6) se reunió este martes con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el secretario de Comunicación, Javier Lanari, en la Casa Rosada.
Los empresarios llevaron dos mensajes claros: apoyo a la reforma laboral y un pedido concreto de baja de cargas impositivas.
La delegación empresaria estuvo integrada por Francisco Gismondi (ADEBA), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires), Mario Grinman (Cámara Argentina de Comercio y Servicios), Gustavo Weiss (Cámara Argentina de la Construcción), Nicolás Pino (Sociedad Rural Argentina) y Rodrigo Pérez Graziano (UIA).
En el repaso por sector, los representantes expusieron realidades distintas, pero coincidieron en un punto: la necesidad de reducir la presión fiscal para dinamizar la actividad productiva.
Otro tema que se instaló en la mesa fue la posibilidad de habilitar líneas de crédito en dólares para reactivar el mercado inmobiliario.
Sin embargo, desde ADEBA pusieron freno: afirmaron que no están dispuestos a dar ese fondeo "por temor al descalce" que derive en un colapso de deudas en moneda extranjera, como ocurrió con el fin de la convertibilidad en 2001.
El encuentro había sido pedido para saludar a Adorni en su nuevo rol de forma institucional.
Durante la reunión también se analizaron las perspectivas económicas y productivas del país y los principales proyectos legislativos con impacto en la actividad empresarial, informó la agencia Noticias Argentinas.
El debate sobre el crédito en dólares no es nuevo. El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había señalado que "necesitamos que haya más crédito en dólares" y destacó el rol de la Ley de Inocencia Fiscal como un posible cambio de paradigma. El objetivo: relanzar las hipotecas en dólares para el sector inmobiliario.
Para concretarlo, el Ejecutivo deberá modificar la Ley 26.546 en el Congreso y derogar circulares del Banco Central que desde principios de los 2000 restringen los préstamos en moneda extranjera a exportadores y actividades vinculadas al comercio exterior.
Tras el encuentro, el G-6 reafirmó su vocación de diálogo institucional con el Gobierno y su compromiso con la creación de empleo, la generación de crédito y el fortalecimiento del sector productivo argentino.
Crédito para Pymes: crece el financiamiento para negocios argentinos
El acceso al financiamiento sigue siendo un desafío y una oportunidad para micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) en la Argentina. Según el último informe de inclusión financiera del BCRA, 73,4% del total de MiPyMEs (unos 1,9 millones entre firmas unipersonales y las constituidas como persona jurídica) contaba con financiamiento a junio de 2025, un leve incremento respecto del registro de diciembre de 2024.
Los saldos de financiación de las MiPyMEs crecieron un 19% en el primer semestre del año pasado, pero lo hicieron por debajo de la expansión del crédito a todo el sector privado, según el último reporte del BCRA.
En este escenario, el ecosistema que provee financiamiento a las MiPyMEs está transformándose. Además de los bancos tradicionales, en los últimos años empezó a ganar protagonismo otro tipo de actor en la provisión de servicios a ese tipo de compañías: las entidades no financieras reguladas por el Banco Central.
Se trata de firmas que emiten tarjetas de crédito, otorgan préstamos o brindan otro tipo de servicios financieros (como leasing y descuento de cheques y pagarés) a empresas e individuos por fuera del sistema bancario, pero que están sujetas a los controles y el cumplimiento de normas que le fija la autoridad monetaria.
A septiembre de 2025 (último dato disponible del BCRA), el número total de proveedores no financieros de crédito alcanzó los 542, un 27 más que en marzo del mismo año.
"Las entidades no financieras reguladas por el Banco Central crecieron en los últimos años y hoy ocupan un lugar relevante para muchas PyMEs porque ayudan a resolver necesidades de las empresas y amplían la oferta de financiamiento", señaló María Laura García Conejero, fundadora y CEO de LUC, plataforma que conecta a las PyMEs con las entidades que otorgan crédito.
"Junto con los bancos, las AlyCs y las sociedades de garantía recíproca (SGR), las entidades no financieras completan el abanico de actores a los que pueden recurrir las PyMEs para buscar fondos. Es importante que estas opciones sigan expandiéndose para que las empresas cuenten con cada vez más alternativas financieras", agregó.
En cuanto al volumen de financiamiento provisto por este tipo de entidades, a julio del año último alcanzó los $11 billones, un crecimiento del 84% interanual, según las estadísticas del BCRA.
Dentro del grupo de otros proveedores no financieros de crédito -el más importante entre las entidades no financieras, con 427 firmas, y a las que recurren muchas pymes-, el fondeo alcanzó los $6 billones.