Mientras el gigante brasileño Nubank prepara su regreso a la Argentina con la apertura de oficinas en Buenos Aires y una inversión proyectada de u$s474 millones en los próximos cinco años, uno de sus rivales prepara un importante plan de expansión.

Se trata de Inter, que se caracteriza por su evolución de un banco regional tradicional a una plataforma de servicios financieros globales y un ecosistema digital integrado bajo el modelo de Super App.

Es decir, funciona más como una plataforma global de inversiones y gestión de dólares que como una entidad  tradicional (no ofrece depósitos en pesos a plazo fijo ni créditos personales directamente), apalancándose en la tecnología y su escala regional para captar al ahorrista que busca diversificación internacional.

Por eso, en su país de origen no lo definen solo como un banco, sino como un ecosistema digital que integra:

Con más de 36 millones de clientes en Brasil y cotizando en el Nasdaq, la entidad eligió a la Argentina como su punta de lanza para la expansión en los países de habla hispana.

Desembarco cercano

Cuando comenzó con este proceso, hace ya dos años, lo hizo en base a su "Cuenta Global", diseñada para derribar fronteras financieras para los latinoamericanos. Luego de la compra de la fintech Usend, Inter consolidó su presencia en EE.UU., permitiendo a sus usuarios de Brasil y otros países tener cuentas en dólares, realizar transferencias internacionales y gastar mediante tarjetas de débito globales.

En la Argentina, desembarcó el año pasado, marcando su primera expansión fuera de Brasil y Estados Unidos. En concreto, el anuncio oficial de su arribo al mercado local fue en marzo del 2025 –de la mano de una alianza con el BIND– y el inicio de sus operaciones recién se concretó a partir de septiembre, tras una etapa de preparación técnica de la mano de su CEO global, Joao Vitor.

Este ejecutivo define a la entidad como "un disruptor tecnológico que busca simplificar la vida financiera de sus usuarios integrando banca, inversiones y comercio en una sola plataforma, con una fuerte apuesta por la libertad de moneda y el acceso a mercados globales".

A partir de ese concepto, su perfil se caracteriza por una estructura Asset-Light, bajo un modelo de negocios enfocado en servicios financieros digitales e inversiones, sin poseer una licencia bancaria. Su diferenciación competitiva se basa en una estructura 100% digital que le permite mantener comisiones de mantenimiento nulas y tasas de corretaje competitivas, cercanas a cero en planes básicos.

Expansión regional

A diferencia de competidores locales, Inter utiliza su escala en Brasil (más de 30 millones de clientes) para ofrecer productos que facilitan la dolarización y el consumo en el exterior. Con esa estrategia, apunta a tres segmentos principales en su expansión regional:

Pero la principal unidad de negocio en Argentina es el servicio de inversión o "Cuenta Global", que lo ofrece a través de su alianza estratégica con el Grupo BIND. Los usuarios pueden fondear sus cuentas en pesos, convertirlos a dólares e invertir directamente en acciones, ETF y otros instrumentos del mercado estadounidense (Nasdaq y NYSE).

Cuenta en Estados Unidos

Además de comisiones extremadamente bajas o nulas para la compra de activos internacionales, facilita la dolarización y el movimiento de capitales mediante su infraestructura digital y una cuenta en dólares en EE.UU.

A esto le suma un servicio de envío y recepción de dinero desde el exterior con costos competitivos, además de una solución para profesionales independientes (freelancers) y empresas que facturan al exterior, ya que les permite cobrar de manera legal y eficiente, integrando el flujo de cobro con su plataforma de inversiones.

En el caso de Inter Shop, en Brasil permite realizar compras en tiendas de Estados Unidos y recibir cashback (reintegros) directamente en su cuenta global.

A partir de este perfil, el directorio de Inter diseñó un plan para crecer en el negocio fintech argentino desde este año, que se perfila como el año de la maduración operativa, gracias a la creciente digitalización del mercado local y a la necesidad de los argentinos de diversificar sus ahorros. Pero no solicitó una licencia bancaria propia en Argentina.

Plan maestro

Su plan maestro se basa en profundizar su alianza con el Grupo BIND para ofrecer servicios de inversión sin la carga regulatoria de un banco tradicional. En el caso de la "Cuenta Global", el objetivo es que los usuarios argentinos puedan fondear sus cuentas en pesos, convertirlos a dólares e invertirlos directamente en el Nasdaq y NYSE de forma inmediata.

También se plantea mantener el modelo de bajo costo que lo hizo gigante en Brasil para competir contra brokers locales y plataformas de cripto. Para finales de este 2026, Inter planea haber completado la integración de su ecosistema para captar a dos perfiles principales: el ahorrista minorista y el freelancer exportador.

Pero Argentina no es solo un mercado más, sino que funciona como "el laboratorio de expansión hispana" para Inter ya que busca replicar localmente el éxito de su cuenta global. 

También puede importar su esquema "Inter & Co", que usa en EE.UU., como dueño del nombre del estadio del Orlando City en la MLS, desde donde utiliza el fútbol y el turismo como anzuelo para los argentinos que viajan a Florida, ofreciendo beneficios exclusivos y bicicletas gratuitas en Miami para sus clientes.

Primera fase

El propio Joao Vitor ve un mercado con una cultura financiera muy sofisticada al sostener que "los argentinos ya están acostumbrados a manejar múltiples divisas y buscar alternativas de ahorro fuera del sistema tradicional, lo que encaja perfectamente con el ADN de Inter".

En el mismo sentido, Santiago Stel, SVP de Inter, afirma que este lanzamiento "marca la primera fase de nuestra estrategia para extender la Cuenta Global a otros mercados latinoamericanos".

Apalancado en el crecimiento económico proyectado para Argentina en 2026 por organismos como el Banco Mundial, Inter busca capturar el flujo de remesas, los pagos por servicios de exportación de conocimiento (freelancers) y el ahorro minorista.

De todos modos, el ejecutivo sabe que el mercado local presenta retos significativos, como el de enfrentarse a unicornios locales consolidados como Mercado Pago y Ualá, además de bancos digitales como Brubank. Es decir, se enfrenta a una "pinza" conformada por billeteras digitales, bancos y sociedades de bolsa.

Fuerte competencia

Por caso, su propuesta de "Super App" lo posiciona en una intersección en el que rivalizará con distintos jugadores.

En inversiones globales (su fuerte), compite directamente con los brokers que dearrollaron plataformas para invertir en Wall Street desde Argentina, como IOL (InvertirOnline) y Balanz. En este segmento, Inter intenta ganarles con comisiones más bajas (cercanas a cero) gracias a que posee su propia infraestructura financiera en Estados Unidos. También dará pelea a fintech especializadas en gestión de patrimonio y portafolios automatizados que apuntan al ahorrista que quiere salir del riesgo argentino.

En el caso de la guerra de las billeteras y los "neobancos", aunque Inter no ofrece todos los servicios de una entidad, competirá por la atención y el saldo del usuario, como Ualá y Mercado Pago. Mientras estas plataformas reinan en el uso diario (pagos con QR y fondos remunerados), Inter busca "robarles" clientes que quieren dar el salto a una cuenta real en dólares con tarjeta de débito internacional.

Pero también tendrá que enfrentarse al Brubank, un banco digital local regulado y competidor más directo en términos de experiencia de usuario app-first. Inter lo desafía ofreciendo una integración más fluida con el mercado estadounidense que la que ofrece un banco local limitado por normativas del BCRA.

Mundo cripto

Los segmentos freelance y remesas, Inter buscará captar a quienes trabajan para el exterior, compitiendo con Global66 y Wise, entre otras.  Ambas plataformas son muy utilizadas por argentinos para recibir dólares o euros, por lo cual intentará ganarles mercado ofreciendo no solo la recepción de fondos, sino un ecosistema completo para invertirlo.

Otro frente de batalla será el mundo cripto, contra apps como Belo y Lemon que captaron al usuario que busca stablecoins atadas al billete verde. Inter promete dólares "reales" (bancarios) bajo regulación de Estados Unidos, lo que algunos inversores perciben como más seguro.

Además, Inter tiene una competencia "invisible": Nubank. Si bien esta entidad tuvo un desembarco más cauteloso y enfocado en otros productos, sigue siendo su sombra competitiva y este año ambos gigantes brasileños seguirán peleando por ser la plataforma de referencia para el usuario latinoamericano que busca una vida financiera sin fronteras.

Quizas, la gran ventaja de Inter en 2026 es su integración vertical. Al ser dueño de su propia infraestructura en Estados Unidos, elimina los "peajes" que los brokers argentinos deben pagar a intermediarios internacionales. Su comisión por operación en Wall Street es cercana a cero.

Ocurre que el negocio de Inter no está en la transacción, sino en el tipo de cambio: al convertir los pesos a dólares dentro de la app, aplican un pequeño spread o comisión por servicio (de entre 0,35% y 0,5%), que suele ser más barato que el CCL bancario, pero similar al MEP de los brokers.

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