Argentina necesita reservas y acceso al mercado para que Fitch mejore su nota crediticia, actualmente en CCC , el escalón inmediatamente anterior a B-.

Fitch Ratings publicó un informe en el que detalla las condiciones que deberían cumplirse para que el país suba un peldaño en su calificación. La agencia asigna a Argentina, como emisor en moneda extranjera a largo plazo, una nota CCC . El paso siguiente sería B-.

El dato es contundente: en toda América Latina, solo tres países tienen una calificación igual o peor que Argentina. Ecuador comparte el CCC y Bolivia está incluso por debajo, en CCC. El resto de la región está en categorías superiores.

Para dimensionar la brecha, países como Brasil, Colombia y Costa Rica ya están en BB, con perspectiva estable o positiva. Chile trepa hasta A-, con outlook estable. México y Aruba se ubican en BBB-, apenas por debajo del grado de inversión.

La calificadora es clara: no son los avances fiscales ni la baja de inflación los factores decisivos para mejorar. Lo que más pesa es la debilidad externa y la falta de financiamiento sostenible.

Qué pesa más para Fitch que el ajuste fiscal argentino

Según Fitch, la principal vulnerabilidad crediticia del país es la escasa liquidez externa y la limitada flexibilidad de acceso al crédito. Esa fragilidad expone al esquema de deslizamiento administrado del tipo de cambio ante shocks externos, cambios en la confianza o episodios de endurecimiento monetario.

El informe reconoce que Argentina empezó a acumular reservas tras el cambio de esquema cambiario, pero advierte que es prematuro saber si esa tendencia será sostenida.

"La recuperación económica y un tipo de cambio fuerte podrían impulsar la demanda de dólares para importaciones y turismo", señala el documento.

Fitch también remarca que, si bien la posición energética mejoró estructuralmente, persisten controles de capital para empresas. Su eventual flexibilización podría generar presiones adicionales sobre el frente externo.

No hay un número mágico de reservas que dispare automáticamente una mejora de calificación. La acumulación debe ser significativa y consistente con una estrategia que la agencia considere sustentable. El acceso al financiamiento externo y señales de que ese acceso puede mantenerse en el tiempo también son condiciones clave.

Los vencimientos de julio, un desafío concreto bajo la lupa

En ese marco, los vencimientos de bonos en dólares por u$s4.300 millones previstos para julio son un punto de referencia concreto para la calificadora. A eso se suman las incertidumbres del calendario electoral, que refuerzan la necesidad de contar con mayor liquidez para absorber posibles episodios de volatilidad.

La distancia con los vecinos de la región lo dice todo: mientras Paraguay y Guatemala ya están en BB con perspectiva positiva o estable, Argentina todavía pelea por salir de la zona de "riesgo sustancial" que define Fitch para los emisores en categoría C.

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