En un movimiento que está llamando la atención tanto de los mercados tradicionales como del criptoespacio, uno de los gigantes de Wall Street aumentó significativamente su exposición a un competidor de Bitcoin.
A pesar de una fuerte caída generalizada en los criptoactivos y el desempeño bajista de ciertas acciones relacionadas con el sector, las instituciones financieras más grandes del mundo están redoblando su apuesta por Bitmine Immersion Technologies (BMNR), empresa que sigue el modelo treasury de Strategy, pero usando Etherum en lugar de BTC.
Durante el cuarto trimestre de 2025, Morgan Stanley incrementó su participación en BMNR en aproximadamente un 26%, lo cual elevó su tenencia a más de 12,1 millones de acciones, con un valor de mercado de alrededor de 331 millones de dólares al cierre del periodo, según el formulario 13F que el banco presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
Este cálculo demuestra que, aun en medio de un mercado cripto desfavorable para muchos activos —donde el precio de las acciones de BMNR se desplomó casi 48% en el trimestre y alrededor de 60% en seis meses—, las principales instituciones no solo mantienen su interés, sino que lo expanden con determinación.
Más capital tradicional entrando a cripto más allá de Bitcoin
Morgan Stanley no fue la única institución que adoptó esta postura. Otros grandes inversores también aumentaron sus posiciones de manera significativa:
- ARK Investment Management elevó su exposición en 27%, alcanzando más de 9,4 millones de acciones valoradas en 256 millones de dólares
- BlackRock incrementó su participación 166%
- Goldman Sachs aumentó su posición 588%.
- Vanguard incrementó su exposición 66%.
- Bank of America multiplicó su participación 1.668%
Incluso otros pesos pesados financieros como Charles Schwab, Van Eck, Royal Bank of Canada, Citigroup y Bank of New York Mellon siguieron esta tendencia de acumulación de acciones durante el mismo periodo.
¿Por qué este interés en Bitmine?
Bitmine Immersion Technologies no es una compañía de cripto convencionales como las que giran en torno a Bitcoin, sino que se consolidó como la mayor empresa de tesorería centrada en Ethereum (ETH). Su modelo implica administrar y acumular grandes reservas de Ether —la segunda criptomoneda más importante del mercado— lo que ofrece una alternativa estratégica al enfoque clásico basado exclusivamente en Bitcoin.
Durante el mismo periodo de acumulación de acciones, Bitmine también siguió reforzando sus reservas de Ether, comprando 45.759 ETH por aproximadamente 260 millones de dólares. Esto ha llevado sus tenencias a más de 4,37 millones de ETH, valuadas en miles de millones de dólares, consolidando su perfil como un actor institucional clave en el ecosistema cripto.
Esa política ha mantenido el valor neto de mercado (mNAV) de la empresa por encima de 1, lo que indica que el mercado reconoce todavía el valor de sus activos en comparación con su capitalización bursátil, algo crucial para la capacidad futura de atraer más financiamiento o emitir nuevas acciones.
Un cambio de enfoque institucional
La decisión de Morgan Stanley y otros grandes fondos de aumentar sus inversiones en Bitmine, a pesar de la caída en el precio de sus acciones, no solamente es significativa por su magnitud, sino también por lo que sugiere sobre la dirección estratégica del capital institucional.
Mientras que muchas de estas instituciones han sido cautelosas con las criptomonedas en general, su acumulación de BMNR sugiere una creciente confianza en propuestas que van más allá de Bitcoin, específicamente aquellas que giran en torno a Ethereum y la infraestructura financiera que lo rodea.
Esta tendencia puede interpretarse como una señal de que los gestores de fondos ven valor en diversificar su exposición hacia activos que no dependen exclusivamente del movimiento de Bitcoin, reflejando una madurez creciente en la percepción institucional del ecosistema cripto.
Cómo invertir en CEDEAR
Según el consenso de analistas de Wall Street, el precio objetivo promedio de la acción para los próximos 12 meses es de u$s43 por papel, mientras que la estimación pesimista es de u$s39 y la optimista de u$s60. Es decir, esperan que al menos se duplique desde los casi u$s20 actuales.
Desde el mercado local, es posible invertir en Bitmine por medio de los certificados de depósito argentinos o CEDEAR, que permiten:
- Operar con dólares o pesos al valor contado con liquidación
- Ganar con la suba de la acción en Wall Street o la apreciación del tipo de cambio
- Entrar con bajos montos: se opera una fracción del valor total de la acción, indicado con un ratio de conversión
- Comprar y vender fácilmente desde plataformas como Ualá, PPI, Invertir Online o Balanz, entre otras
En el caso de Bitmine, el CEDEAR se puede hallar con el ticker BMNR y cotiza a $3.550 en PPI, con un ratio de 8:1 (ocho CEDEAR equivalen a una acción completa).
¿Qué significa para el mercado?
El reforzamiento de posiciones institucionales en compañías como Bitmine puede tener varias implicancias:
- Redistribución del interés institucional cripto: el capital tradicional podría estar buscando alternativas más flexibles o con diferentes perfiles de retorno e implicación tecnológica que los activos centrados únicamente en Bitcoin.
- Mayor legitimación para Ethereum y derivados, ya que grandes actores financieros muestran interés por este segmento.
- Posible reconfiguración en la correlación de activos cripto, especialmente en períodos de alta volatilidad.
No obstante, es importante recordar que toda inversión en cripto y en valores de empresas relacionadas con estos mercados conlleva riesgos significativos. El desempeño pasado no garantiza resultados futuros, y los precios de las acciones de entidades como BMNR pueden experimentar volatilidad considerable en cortos periodos.
Además, en contraste con esta creciente visión estratégica de largo plazo, Bitcoin enfrentó salidas de capital en ETF recientemente, lo cual pone de manifiesto las diferencias de enfoque entre instrumentos tradicionales de Bitcoin y nuevas alternativas que combinan cripto con estructuras corporativas más amplias.