El dato que mejor explica cómo eligen pagar los argentinos es contundente: el 53% prioriza medios de pago que ofrecen beneficios.

Así lo revela el estudio "Beneficios Directos y programas de fidelización" de Brain Network, que muestra hasta qué punto los descuentos y las promociones influyen en la decisión cotidiana de millones de usuarios que ya operan con bancos o billeteras digitales.

El informe suma otros indicadores que refuerzan ese patrón de conducta. El 49% asegura que consume principalmente en comercios que ofrecen beneficios, mientras que el 70% tiene en cuenta el día del beneficio al momento de comprar. 

Ese comportamiento se da en un contexto de fuerte competencia entre bancos y fintech, donde la disputa por ganar "principalidad" se vuelve cada vez más estratégica.

En términos simples, se trata de lograr un lugar estable en la vida financiera diaria de los usuarios. Cuanto mayor es esa presencia cotidiana, más crece la intensidad de uso, la cercanía y la valoración que los clientes le asignan a cada entidad.

Los incentivos juegan un rol central dentro de esa lógica. El estudio indica que beneficios, descuentos y promociones son el tercer motivo de elección de una entidad financiera: el 23% de los encuestados los menciona entre sus razones principales.

El dato que sacude a bancos y fintech: 53% de argentinos elige medios de pago con beneficios

No lideran la decisión, pero sí funcionan como un disparador concreto en el momento de pagar. Dentro de ese universo, los descuentos concentran el 48% de las preferencias.

"Impactan en la elección del medio de pago, efectivo, QR, transferencias o tarjetas, y en la entidad utilizada para efectuar la transacción, ya sea un banco o billetera virtual", señala Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network. Según explica, estos incentivos actúan como un atractivo inmediato, incluso cuando existen topes o condiciones.

Holzman advierte que el efecto no siempre se traduce en fidelidad sostenida. "Pero los beneficios no generan una preferencia de largo plazo por sí solos. La principalidad se puede conseguir en la medida que los clientes experimenten una experiencia de uso más potente, una propuesta de valor -más allá de los beneficios- que sea superadora. Se trata de aquellos beneficios que se integran a soluciones que contemplan otros aspectos que hacen a la relación, contribuyendo a un uso mucho más cotidiano y cercano".

Y agrega: "De no ser así, el impacto de la entidad en el consumidor es más limitado: resultando como una de las tantas soluciones financieras que tienen las personas hoy en día, y que se utilizan solamente para situaciones muy particulares, sin generar un valor integral en la relación".

El fenómeno se vuelve más visible en períodos de alto consumo, como las vacaciones. Allí aparecen promociones regionales que orientan decisiones de gasto incluso fuera del país.

"En Uruguay, por ejemplo, hay descuentos para extranjeros por comprar con tarjetas de bancos que funcionan en Argentina y existen en ese país también (además del descuento del IVA por comprar con cualquier tarjeta internacional)", explica Holzman. "También hay reconocidas tarjetas que ofrecen descuentos si se paga con NFC".

En paralelo, el avance de soluciones más ágiles también influye en la elección. La expansión de PIX, el sistema de pagos instantáneos creado por el Banco Central de Brasil, hoy habilitado en billeteras argentinas, demuestra que la comodidad y la rapidez pueden imponerse más allá del beneficio puntual.

"Esto muestra que un formato de pago más ágil, cómodo y también confiable para los clientes, puede imponerse rápidamente (más allá de los beneficios directos)", afirma Holzman.

El escenario deja una conclusión clara: los beneficios impulsan la decisión inicial, pero la permanencia depende de la experiencia integral. En la disputa entre bancos y fintech, el incentivo atrae; la propuesta completa es la que consolida el vínculo con el usuario.

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