Donald Trump oficializó este viernes la elección de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

El economista y exgobernador del banco central reemplazará a Jerome Powell cuando finalice su mandato en mayo, aunque su designación aún debe ser confirmada por el Senado norteamericano.

El anuncio lo hizo el propio Trump con un mensaje público: "Conozco a Kevin desde hace mucho tiempo y no tengo ninguna duda de que pasará a la historia como uno de los grandes presidentes de la Reserva Federal, quizás el mejor. Además de todo lo demás, es un personaje central y nunca te decepcionará".

La decisión se da en un contexto de fuerte presión de la Casa Blanca sobre la Fed por el rumbo de la política monetaria, especialmente por el nivel de las tasas de interés.

Donald Trump viene reclamando recortes más rápidos y profundos, y cuestionó de forma reiterada a Powell por resistirse a esa estrategia.

Quién es Kevin Warsh, el elegido por Trump para presidir la Reserva Federal

Kevin Warsh es uno de los nombres más influyentes del sistema financiero de Estados Unidos.

Fue miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, en pleno estallido de la crisis financiera de 2008, y formó parte del núcleo de decisiones que sostuvo al sistema bancario durante el colapso global.

Dentro de la Fed actuó como enlace directo con Wall Street, representó al banco central ante el G20 y fue uno de los hombres de confianza de Ben Bernanke en la gestión de la crisis. Participó en las decisiones clave de rescate financiero y en la reorganización del sistema bancario estadounidense.

Antes de la Reserva Federal, construyó su carrera en Morgan Stanley, donde llegó a ser director ejecutivo en el área de fusiones y adquisiciones.

Luego fue asesor económico en la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, con influencia directa en regulación bancaria, mercados financieros y política económica.

Durante el primer mandato de Trump, Warsh había quedado fuera de la carrera por la Fed, una decisión que el presidente luego criticó cuando Powell se negó a bajar las tasas al ritmo que exigía la Casa Blanca. Esta vez, el respaldo a una política de tasas más bajas fue un criterio central en la elección del candidato.

En los últimos meses, Warsh también ajustó su postura. Pasó de defender una política monetaria más dura a cuestionar a la Fed por subestimar el impacto de la productividad impulsada por la inteligencia artificial y a respaldar un cambio de rumbo.

Para el mercado, aparece como un perfil favorable a los recortes de tasas, pero sin una flexibilización agresiva. Además, impulsa un "cambio de régimen" que incluye la reducción de la hoja de balance del banco central, lo que genera tensiones con la visión más expansiva de Trump.

Si el Senado confirma su designación, Warsh asumirá al frente de la Fed en un contexto de fuerte presión política y con el desafío de definir el nuevo rumbo de la política monetaria y el nivel de independencia del banco central frente a la Casa Blanca.

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