Regulación y tecnología. En un escenario marcado por la convergencia entre banca y fintech (más allá de los conflictos puntuales, como el debate de la reforma laboral) y la evolución del sistema financiero, normas que mueven todo y una inteligencia artificial que llegó para quedarse, está claro que son conceptos que no caminan por separado: avanzan de la mano.
De esa concentración nace la Regtech. Bajo este 'paraguas' se agrupan startups y soluciones tecnológicas cuyo objetivo es optimizar, supervisar y perfeccionar la forma en que compañías pequeñas, medianas y grandes cumplen con los marcos regulatorios vigentes.
Regtech: su rol en la industria
Hoy, las Regtech representan apenas el 2% del ecosistema: 28 de las 939 empresas que integran la industria, de acuerdo con el Mapa Fintech de la Cámara Argentina Fintech.
Pero su rol es vital dentro del sistema financiero: son la pieza que permite que el 98% restante pueda expandirse, escalar operaciones y evitar 'chocar' con la regulación.
Este dato cobra relevancia en un contexto de cambios profundos y de expansión del negocio financiero. Mientras existen fintech que aspiran a convertirse en bancos, como Mercado Pago, hay entidades tradicionales que buscan "fintechizarse"; con varias, por ejemplo, que apuntan a ofrecer criptomonedas bajo el régimen PSAV cuando llegue el visto bueno del Banco Central, que se estima para abril.
Diego Kupferberg, analista de Banca y Fintech de Taquión, subraya a iProUP que "la expansión del mundo Regtech es clave para el crecimiento de la industria financiera argentina".
"Proporcionan herramientas automatizadas de compliance que permite escalar sin incumplir normas, reduciendo costos y riesgos en un ecosistema con más de 900 fintechs activas. Sin Regtech, el cumplimiento manual sería un freno mayor, como se ve en la presión regulatoria que afecta al 36% de las fintech", argumenta.
Augusto Fernandez Villa, CEO & cofundador de Poincenot, resalta a iProUP que "con el avance exponencial de la digitalización de los servicios financieros, las soluciones Regtech dejaron de ser un simple nice to have, para asumir un rol clave al momento de diseñar e implementar negocios digitales".
Por eso define a esta industria como "gran protagonista en la escalabilidad de negocios digitales, especialmente en entornos altamente regulados como el financiero".
En los últimos años, la llegada de nuevas infraestructuras habilitó el desembarco de players inéditos al sistema financiero. Esto derivó en más productos, una oferta más amplia y la incorporación de nuevos usuarios, con demandas y expectativas cada vez más sofisticadas.
Un caso ejemplo de esto es el de la cuenta remunerada de Mercado Pago, probablemente su producto 'estrella'.
Durante años fue un factor determinante en el movimiento de dinero entre cuentas propias: millones, tras cobrar su sueldo en un banco, transferían el dinero a la billetera casi de forma automática. El impacto fue tal que las entidades tradicionales terminaron incorporando propuestas similares para no perder terreno.
Según el ejecutivo, "Hacia 2018, se estimaban aproximadamente 400.000 cuentas comitentes activas en la Argentina. A partir de la implementación llevada a cabo por Mercado Pago en conjunto con el Grupo Bind y Poincenot, ese número creció exponencialmente alcanzando en tan solo tres años las 5.000.000 de cuentas, y totalizando en la actualidad más de 25 millones de usuarios".
"Este crecimiento implica gestionar miles de aperturas de cuentas a diario, millones de legajos de usuarios y un volumen masivo de transacciones que deben ser monitoreadas continuamente, entre otras tantas tareas a ser cumplimentadas en razón de la regulación aplicable", detalla Fernandez Villa.
Así, la tecnología se consolida como una aliada clave del cumplimiento normativo. Este es el punto de encuentro entre ambos mundos: regulación e innovación trabajando en conjunto para acompañar los avances (tanto de fintech como bancos ) y evitar que el desarrollo de un negocio, una plataforma o un producto se vea frenado por las exigencias que surgen de su propia evolución.
Está claro que el crecimiento, la mayor penetración y la adopción masiva son, sin dudas, señales positivas para la industria, así como que también elevan la vara en materia de riesgos: en seguridad (a más productos, más vulnerabilidades que atender) y regulación (que a veces corre más rápido que el desarrollo y puede frenar o demorar, ante desajustes, lanzamientos u operaciones).
Sobre esto enfatiza Agustín Pesce, exdirector del BCRA, hoy Director Ejecutivo en Argentina de Guardline: "Hay un sistema financiero en profundo cambio. Se están redefiniendo las 'reglas de juego' y el mapa o la geografía de los participantes es cada vez más complejo".
"En industria, a una velocidad fenomenal con la irrupción de la IA fundamentalmente, se generaron nuevos riesgos, de prevención de lavado de activos, regulatorios y operacionales", señala a iProUP.
Para el directivo, "la velocidad con la que la industria encaró este proceso de redefinición no fue acompañada, desde los reguladores, con esta misma velocidad. Entonces hoy encontramos organismos que están uno, dos o incluso tres pasos atrás de lo que ya ocurre en el mercado".
"Por eso, se hace fundamental que las entidades, estos nuevos participantes y los tradicionales, inviertan en tecnología, especialmente en soluciones Regtech que les permitan cumplir de manera efectiva con la normativa vigente y, al mismo tiempo, comprender e identificar los nuevos riesgos que surgen de esta profunda interoperabilidad que, en definitiva, genera esta irrupción tecnológica", desarrolla.
Procesos automatizados de Know Your Customer (KYC) y Anti-Money Laundering (AML), sistemas de monitoreo antifraude, con reportes en tiempo real, y herramientas de cumplimiento normativo en un entorno multiagencia que, a veces, superponen competencias, como el Banco Central, la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Unidad de Información Financiera (UIF).
A esto se suma una mayor exigencia regulatoria que surge cada vez que se incorporan nuevos productos o servicios o incluso cuando se piensa en redefinir el modelo de negocio.
En medio del avance de las finanzas 4.0, los pagos digitales y las nuevas formas de canalizar, administrar e invertir el dinero, como los activos tokenizados o el crecimiento del ecosistema cripto.
Regtech: lo que viene
Si se analiza todo este escenario en perspectiva y se dimensiona su complejidad, queda claro que la industria Regtech no solo es estratégica, sino que además tiene un amplio margen para expandirse en los próximos años.
"Es indudable que la industria Regtech tiene un enorme potencial de crecimiento en los próximos años en la República Argentina, en línea con la tendencia que se observa a nivel mundial", sostiene Romina Olivera, Compliance Officer de Poincenot.
La directiva pone el foco en que "con la expansión de los negocios digitales y el aumento en el volumen de clientes, surgen nuevos riesgos que deben ser gestionados", entre ellos "el aumento significativo de los fraudes y cibercrímenes que impactan directamente en el sector financiero en general".
"En ese escenario, la capacidad de adaptación se vuelve un factor crítico, y allí radica una de las principales fortalezas de las soluciones Regtech", agrega a iProUP.
No obstante, advierte que "ese crecimiento también implica un gran desafío para los proveedores de estas tecnologías, que deben trabajar de manera constante para comprender y anticipar las necesidades de sus clientes, teniendo en cuenta las particularidades de cada modelo de negocio".
Kupferberg resalta el rol la industria Regtech para la escalabilidad y remarca que "su crecimiento es clave para que la industria financiera se expanda sin chocar con la regulación, convirtiéndose en infraestructura crítica al nivel de core bancario o motores de pagos, no solo un add-on".
Agustín Pesce revela a iProUP que, en la actualidad, las compañías destinan "un promedio de 2,5% de los gastos operativos totales" a soluciones operativas y Regtech, porcentaje que en la Argentina trepa hasta cerca del 10%.
"Hoy, el sistema financiero argentino ampliado está llevando adelante un proceso de gasto en tecnología aplicada al mundo Regtech cercano a 75 millones de dólares anuales. Los bancos, las fintech, las ALyC, las PSAV, todos están en un proceso, una carrera de inversión tecnológica", afirma.
Si bien define a Regtech como "un ecosistema chico", algo que se refleja en la cantidad de compañías que hoy existen en Argentina y en su peso relativo frente al total del mundo fintech, destaca que "está emergiendo de manera muy dinámica por una necesidad que cada vez se vuelve más clara por parte de las distintas entidades que componen el ecosistema".
"Los riesgos regulatorios cada vez son más altos, los riesgos en materia de lavado de activos cada vez son más altos y los riesgos operativos cada vez son más altos. Por eso, todos los participantes de la industria financiera están incorporando tecnología", concluye.