Elon Musk, el fundador de Tesla y SpaceX, inició una demanda contra OpenAI y Microsoft en la que reclama una compensación que alcanzaría los u$s134.000 millones.
El argumento es que ambas compañías se habrían beneficiado indebidamente de su apoyo inicial al proyecto de inteligencia artificial (IA).
Elon Musk demanda a OpenAI y Microsoft: reclama compensación millonaria
La acción judicial fue presentada en enero de 2026 ante un tribunal federal en Estados Unidos y se centra en el papel que Musk desempeñó como cofundador de OpenAI.
El empresario sostiene que su participación fue fundamental para el surgimiento y desarrollo de la compañía, hoy dirigida por Sam Altman, y que sin su respaldo inicial no habría alcanzado el nivel de crecimiento ni las alianzas estratégicas que consolidaron su posición en el mercado.
Según la demanda, OpenAI habría recaudado entre u$s65.500 millones y u$s109.400 millones gracias a su asociación con Microsoft, que inyectó capital y recursos tecnológicos en la empresa.
Musk considera que ese éxito financiero se construyó sobre las bases que él ayudó a establecer y que, por lo tanto, le corresponde una compensación proporcional.
El monto reclamado, cercano a los u$s134.000 millones, se basaría en los daños y perjuicios, así como los beneficios que, según el magnate, fueron obtenidos de manera injusta.
Más allá de la cifra, el caso expone tensiones internas en la industria de la inteligencia artificial. Musk fue un crítico constante de OpenAI en los últimos años, acusando a la compañía de desviarse de su misión original de desarrollar IA de manera abierta y segura para la humanidad.
En su visión, la alianza con Microsoft transformó a OpenAI en una empresa con fines de lucro que prioriza la rentabilidad por encima de los principios éticos que inspiraron su creación.
El juicio también pone en el centro del debate la relación entre Musk y Sam Altman, marcada por diferencias estratégicas y filosóficas.
Altman defiende la necesidad de financiamiento masivo para sostener el desarrollo de modelos cada vez más avanzados y Musk insiste en que el poder de la IA debe ser regulado y compartido, evitando que quede concentrado en manos de unas pocas corporaciones.