El plazo fijo es el instrumento de inversión más popular en Argentina y el interés compuesto, la herramienta más poderosa para hacer crecer los ahorros a largo plazo, mes a mes y sin tocar un solo peso extra.

Su secreto es simple: los intereses generados no se retiran sino que se reinvierten.

Así, la tasa de interés va aplicándose sobre un capital que cambia y crece cada vez que se generan nuevos rendimientos.

Esa es la diferencia clave con el interés simple, donde la tasa se aplica sobre el monto inicial y cuando termina el período establecido (de 30, 60 o 90 días, según se especifique), los intereses se retiran y lo demás se reinvierte.

En ese formato, el resultado de cada plazo fijo, de no cambiar la tasa, va a ser el mismo todos los meses o años.

Con el interés compuesto esto no es así: la base de cálculo va a aumentar en cada período, ya que suma las ganancias del anterior, multiplicándose, así, el efecto del tiempo sobre el capital.

Cómo funciona y cómo calcular el interés compuesto

Un ejemplo concreto de esto. Si una persona invierte $1.000.000 al 10% anual, al finalizar el año tendrá $1.100.000. 

Si vuelve a invertir ese $1,1 millones, en el segundo el interés ya se calculará sobre ese nuevo monto, y el capital subirá a $1.210.000.

Mientras que, en el tercer año, la tasa actuará, si se mantiene el esquema, sobre $1.210.000, lo que elevaría el capital, cuando esté el resultado final, a $1.331.000.

Si se sigue con el proceso, en 12 años, ese mismo capital subiría a cerca de $14.258.000. Y en 24 años, superaría los $20.328.000 sin sumar un solo peso extra.

De esta manera, el gran secreto está en la paciencia. Cuanto más tiempo pasa, mayor es la diferencia entre el interés simple y el compuesto.

Este crecimiento se puede estimar con una fórmula sencilla, que se puede hacer en cualquier calculadora: Capital Final = Capital Inicial x (1 tasa de interés anual) ^ número de meses o años.

Cuánto pagan los bancos por un plazo fijo a 30 días en enero

El interés compuesto juega un rol clave en los plazos fijos, sobre todo cuando las tasas de interés se renuevan mes a mes.

Esto ocurrió en los primeros días del año, con los bancos moviendo fichas y ajustando las tasas que ofrecen para este instrumento clásico de inversión.

Con estos ajustes, en el presente se observan diferencias de hasta 8 puntos porcentuales entre un banco y otro para una misma colocación a 30 días.

Las entidades que lideran el ranking de tasas en enero, según el relevamiento del Banco Central (BCRA), son las siguientes:

Mientras que en el segmento medio de la tabla aparecen opciones como:

Finalmente, los bancos con tasas más bajas del ranking son:

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