El Gobierno publicó esta tarde en el Boletín Oficial la ley de emergencia económica con "veto parcial", luego de que el Congreso le diera un tratamiento "exprés" y la sancionara el sábado a la madrugada.
De esta forma, el Ejecutivo promulgó la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que establece, entre otras cosas, que la compra de divisa extranjera llevará un recargo de 30% y se mantiene el tope de los u$s200 mensuales.
Además, la norma contempla una serie de cambios en las facultades que tiene el Poder Ejecutivo para administrar el Estado en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social.
Golpe en empresas
Las empresas recurren a diferentes tipos de contrataciones que -previo pago de una cuota mensual (en dólares)- les permiten bajar gastos en ítems como capacidad de cómputo, almacenamiento o software. Proveedores de tecnología, licencias, hosting, servicios de consultoría, publicidad y marketing forman parte de la lista. Así, no sólo evitan adquirir equipamientos caros sino que también destinan menos recursos a áreas como sistemas e infraestructura para focalizarse en el core de su actividad.
La mayoría de estos servicios, provistos por firmas internacionales, se abonan mensualmente con tarjeta de crédito vinculada a una plataforma. Algunos de los productos más utilizados son:
- Servicios en la nube, como Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud
- Software de gestión (ERP) y de relaciones con los clientes (CRM): SAP, Microsoft Dynamics 365, entre tantos otros
- Comunicaciones integradas: Avaya y Cisco
- Programas: suite de oficina (como Microsoft Office), sistemas operativos (Windows) y antivirus
- Marketing: posicionamiento en buscadores como Google y publicidad en redes sociales
"Hoy, cualquier empresa es tecnológica, si bien el impacto de la medida del Gobierno varía muchísimo por tipo de negocio. Por ejemplo, una fintech o una firma de turismo online invierte mucho en marketing y esos son todos costos dolarizados", advierte un alto ejecutivo del mercado tecnológico local.
Aunque la incidencia del recargo dependerá de la actividad, la estructura de costos de una empresa que opera en el sector de la industria del conocimiento (servicios profesionales, fintech, ciencia y electrónica, software, entre otras)– es la siguiente, según las firmas sondeadas por iProUP:
- Un 54% de las erogaciones en salarios (en las firmas de software asciende al 65% en promedio)
- El 35% en gastos de operación y mantenimiento (servicios digitales en dólares, publicidad, insumos, representación, entre otros)
- Un 11% en distintos conceptos (gastos indirectos)
"Vamos a tener que pagar servicios digitales con 30% de recargo", señala en diálogo con iProUP Pablo Iacub, CEO de Calipso, firma de software local que ofrece sistemas de gestión para compañías argentinas e internacionales.
Esta compañía debe desembolsar montos significativos en prestaciones del exterior, ya que su ecosistema de productos se basa en la nube. "Estamos muy adelantados en Software como Servicio (SaaS), por lo que gastamos mucho en Amazon Web: u$s 20.000 dólares al mes. El 30% de sobreprecio nos genera un daño muy grave", asegura.
La firma en cuestión también contrata otros servicios de menor incidencia, "Todos suelen pagarse con tarjeta, es lo más cómodo y el método que se usa en el mundo", asegura el ejecutivo.
La medida del Gobierno no sólo golpea a grandes empresas, sino también a Pymes y startups. Fuentes del mercado aseguran que la medida oficial afecta a los emprendimientos en early stage (etapa inicial).
"Las únicas que se salvan son las que ya recibieron inversiones, pues tienen cuentas afuera en las que le depositan los fondos. En algunos casos poseen tarjetas de crédito emitidas en el extranjero, por lo que la nueva ley no las afectará", asegura un ejecutivo que pisa fuerte en la comunidad de startups local.
"El costo de los clics de Facebook se convierte en dólares. El impacto en nuestro presupuesto del 30% adicional a los pagos con tarjeta es muy grande, ya que necesitamos hacer publicidad para poder difundir nuestros servicios y captar más clientes", completa
Si bien asegura que este impuesto de 30% no va a "matar" de modo directo a los emprendimientos, "les irá quitando margen, porque a los servicios digitales los computan como un costo fijo".
DonWeb es uno de los principales proveedores de origen local de productos de Internet a empresas, como almacenamiento, hosting de sitios web, correos electrónicos, e-mail marketing, dominios de Internet, entre otros.
"Nosotros no vendemos AWS, pero ofrecemos opciones propias como alternativa", explica a iProUP Diego Vitali, Chief Experience Office de la compañía, quien advierte: "Los productos en los que sí se notará el impacto serán los nombres de dominio internacionales (al estilo www.suempresa.com) y los certificados de seguridad".
Estos últimos son clave para lograr mayor visibilidad en buscadores y para que el navegador no aleje visitantes con alertas de "sitio sospechoso". Sobre los productos de Google, asegura: "Servicios como almacenamiento de Drive, cuentas de Gmail corporativas (G-Suite) y Youtube Premium están en dólares. Se pagarán con el incremento de 30%".
Impacto en turismo
Desde el sector anticipan que, indefectiblemente, habrá un bajón en el nivel de demanda, como ocurrió en 2014, luego de que el gobierno de la entonces presidenta Cristina Kirchner aplicara un recargo al turismo y a los gastos con tarjeta, que era deducible de Ganancias.
En ese momento, las ventas se desplomaron 40% de manera automática, si bien en 2015 la demanda se volvió a recuperar a causa del atraso cambiario.
En este contexto, desde la industria también vienen advirtiendo por el riesgo concreto de que la Argentina pierda relevancia en la industria aeronáutica, como consecuencia de las medidas del gobierno de Alberto Fernández.
Sobre este punto, Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT) advierte que "si no tenemos turismo emisivo para sacar gente del país, no tendremos líneas aéreas que estén interesadas en traer visitantes del exterior, porque se volverían con los aviones vacíos".
"Esto haría, por ejemplo, que una línea aérea decida eliminar sus rutas a la Argentina porque no le son rentables. Y los primeros perjudicados serían las empresas vinculadas al turismo dentro del país", alerta.
En la misma línea se expresan desde la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina: "Este nuevo impuesto puede llevar a cada operador aéreo a reducir el tamaño de las aeronaves o la cantidad de frecuencias según sea el caso, lo cual impacta directamente en la viabilidad de viajes de turistas extranjeros".
Por otro lado, los empresarios advierten que el recargo del 30%, que apunta a cuidar los dólares que hay en la economía y reforzar la recaudación, perjudica a un sector que no es el gran responsable de la sangría de divisas.
"No hay que perder de vista que englobar todo el gasto que se genera en el extranjero en el concepto turismo es un error. La realidad es que el 75% de los gastos de divisas en el extranjero corresponden a productos y servicios no turísticos, y no a los servicios que se contratan con las agencias de viajes que representa solo el 25% y que, como contrapartida, generan puestos de trabajo", advirtieron desde la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes (FAEVYT) en referencia al déficit de u$s8.000 millones que se registró en 2018 y al rojo de más de u$s5.000 millones que se prevé para este año.
"Incluir a los servicios que prestamos las agencias en el impuesto significa, ni más ni menos, poner en riesgo fuentes de trabajo", agregan desde la entidad, presidida por Gustavo Hani.