Puntos importantes
El estudio también revela que el 58% de los usuarios de IA produce resultados que no podía alcanzar un año atrás. Entre los Frontier Professionals, el grupo de usuarios más avanzados, ese porcentaje llega a 80%.
Esta categoría representa al 16% de los usuarios encuestados y reúne a quienes:
- incorporan agentes
- automatizan flujos de varias etapas
- y revisan cómo se distribuyen las tareas entre personas y tecnología
Los resultados sugieren que la IA no solo permite trabajar más rápido, sino también abordar actividades que antes requerían más experiencia, recursos o tiempo. Sin embargo, aprovechar esa oportunidad exige procesos adecuados, protección de datos, controles y claridad sobre las decisiones que deben permanecer bajo responsabilidad humana.
Cómo la IA permite realizar tareas de mayor valor
La incorporación de estas herramientas atravesó distintas etapas: comenzó con la IA generativa para crear contenidos y resumir información, avanzó hacia los copilotos integrados en los flujos de trabajo y ahora suma agentes capaces de ejecutar secuencias de tareas.
Este cambio permite delegar parte de la ejecución y reservar más tiempo para analizar información, evaluar alternativas y resolver problemas. Un análisis de más de 100.000 conversaciones de Microsoft 365 Copilot, correspondiente a una semana de febrero de 2026, identificó que el 49% de los objetivos clasificados estaba vinculado con el trabajo cognitivo.
Ese grupo incluye actividades como:
- analizar
- razonar
- resolver problemas
- evaluar opciones
- y pensar creativamente
El resto se distribuyó entre la interacción con otras personas, con el 19%; la producción de resultados, con el 17%; y la búsqueda de información, con el 15%.
La distribución muestra que el uso de la IA no se limita a generar textos o responder consultas: también puede acompañar tareas vinculadas con el análisis y la toma de decisiones. En este escenario, el 50% de los usuarios encuestados considera que el control de calidad de las respuestas será una habilidad cada vez más importante, mientras que el 46% destaca el pensamiento crítico.
Además, el 86% afirma que utiliza las respuestas de la IA como un punto de partida y no como una conclusión definitiva. La supervisión permite detectar errores, revisar supuestos y adaptar los resultados al contexto de cada organización. Por eso, el criterio profesional sigue siendo decisivo para transformar una respuesta automatizada en una solución útil.
Cómo el criterio humano gana relevancia frente a la automatización
Ezequiel Glinsky, director de Tecnología para Microsoft Latinoamérica, subrayó que "somos protagonistas de un rediseño del trabajo; a medida que aumentan las capacidades de la IA y los agentes, también crece la importancia del criterio para orientar las tareas, tomar decisiones y asumir la responsabilidad por sus resultados".
Y agrega: "La tecnología puede ampliar las posibilidades de cada profesional, pero necesita objetivos claros y supervisión para producir resultados confiables. Esta distinción resulta especialmente importante en ámbitos donde las decisiones afectan derechos, relaciones personales o cuestiones sensibles".
"En esos casos, la empatía, la experiencia y la responsabilidad profesional no son accesorios, sino componentes centrales del trabajo", completa.
El impacto de la IA también depende de cómo se organiza el trabajo
La adopción de herramientas no garantiza, por sí sola, una mejora sostenida de la productividad: los factores organizacionales explican el 67% del impacto reportado, frente al 32% atribuido a factores individuales; se trata de una asociación estadística y no de una demostración de causalidad.
El informe global de Microsoft también señala que la cultura, el apoyo de los responsables y las prácticas de gestión se relacionan con un impacto de la IA aproximadamente dos veces mayor que el esfuerzo individual por sí solo.
Esto pone el foco en el liderazgo, la capacitación, las reglas de uso, la gobernanza y el rediseño de los procesos. Incorporar IA a un circuito mal diseñado puede acelerar sus ineficiencias en lugar de resolverlas.
Cuáles son los desafíos más importantes en las organizaciones
La distancia entre las capacidades individuales y la preparación de las empresas sigue siendo un desafío.
El 65% de los usuarios de IA teme quedarse atrás si no se adapta con rapidez, mientras que el 45% se siente más seguro concentrándose en los objetivos actuales que rediseñando su forma de trabajar.
En el relevamiento presentado en la Argentina, solo el 19% alcanzó la denominada Frontier zone, que combina una alta capacidad individual con una elevada preparación organizacional.
El índice se calculó sobre 16.971 respuestas que contaban con datos completos para las dos dimensiones evaluadas.
La brecha muestra que las organizaciones necesitan generar condiciones para:
- experimentar
- compartir aprendizajes
- y revisar los procesos sin descuidar la seguridad ni la calidad
Recursos Humanos y Justicia: experiencias que muestran el cambio
En Recursos Humanos, la IA puede liberar tiempo para tareas que requieren conversación, acompañamiento y planificación.
Marion Blanco, directora de People Experience Cluster South LatAm en Pfizer, planteó que automatizar actividades permite recuperar espacio para la estrategia, la creatividad, el intercambio de devoluciones y el desarrollo de los equipos.
Inés Puente, directora de Recursos Humanos para Hispanoamérica Sur de Microsoft, destacó que la tecnología facilita analizar datos y preparar conversaciones o presentaciones, algo que puede ampliar las oportunidades de conexión humana.
Para ambas, el valor no reside únicamente en producir más, sino en utilizar mejor el tiempo disponible. La productividad adquiere así una dimensión que incluye la calidad de las relaciones y las decisiones.
En el ámbito jurídico, la transformación presenta un objetivo similar, aunque exige especial atención al contexto y a las consecuencias de cada decisión.
Mercedes Gozaini, directora del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, explicó que disponer de más tiempo permite fortalecer la confianza con los equipos y recibir consultas antes de que los problemas se agraven.
Gustavo Pérez Villar, secretario de Tecnología Informática de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, destacó la importancia de comprender los conflictos entre personas, aplicar criterio y asumir la responsabilidad de las decisiones.
Alfredo López Bravo, defensor público curador de la Defensoría General de la Nación, subrayó que la escucha y la comprensión de cada situación siguen siendo indispensables para acompañar a quienes necesitan una respuesta. En estas actividades, la IA puede ordenar información y agilizar tareas, pero no reemplaza la evaluación humana del caso concreto.
El futuro del trabajo combina tecnología, responsabilidad y conexión humana
Daniela Mora Simoes, directora de Personas de Grupo OMINT y presidenta de DCH Argentina, sostuvo que la transformación también implica ayudar a las personas a desarrollar nuevas capacidades y recuperar la confianza para adaptarse.
Marina Bericua, directora de Asuntos Corporativos, Externos y Legales de Microsoft Argentina, destacó que sistematizar información y analizar documentación con IA puede dejar más espacio para el criterio y la responsabilidad profesional.
Ambas perspectivas apuntan a una transformación que no se limita a incorporar herramientas, sino que requiere revisar qué actividades aportan más valor y cuáles pueden automatizarse.
Para que ese cambio sea sostenible, las empresas necesitan acompañarlo con formación, gobernanza y reglas claras.
También deben establecer mecanismos para verificar resultados, proteger la información y definir quién responde por las decisiones.