Puntos importantes
Amazon ya utiliza más de un millón de robots en sus centros logísticos y planea ampliar su flota para acelerar la preparación y entrega de pedidos. Para mejorar sus operaciones, la compañía combina:
- máquinas móviles
- brazos automatizados
- inteligencia artificial
Sin embargo, el avance de la automatización también genera dudas sobre el ritmo de trabajo, las lesiones y la cantidad de empleados que necesitará en el futuro.
Amazon comenzó a impulsar su estrategia de automatización en 2012, cuando adquirió Kiva Systems, una empresa especializada en robots móviles para almacenes. Desde entonces, desarrolló nuevas máquinas para:
- trasladar productos
- clasificar paquetes
- organizar pedidos
Entre sus principales sistemas está Sequoia, que coordina robots para identificar y almacenar artículos. Según la compañía, esta tecnología puede acelerar esas tareas hasta 75%.
La empresa también utiliza Proteus, un robot capaz de desplazarse por las instalaciones y detectar personas y obstáculos. Para evitar demoras cuando muchas máquinas circulan al mismo tiempo, desarrolló DeepFleet, un sistema de inteligencia artificial que busca mejorar sus recorridos y reducir las congestiones.
Otros sistemas buscan resolver tareas más complejas. Sparrow puede manipular distintos tipos de productos, mientras que Vulcan combina visión artificial con sensores que le permiten detectar la fuerza que aplica al tocar objetos. Esta última capacidad ayuda a guardar y retirar artículos de estanterías altas, bajas o con poco espacio.
Más automatización y dudas sobre las condiciones laborales
Amazon sostiene que los robots pueden reducir el esfuerzo físico de los empleados al hacerse cargo de tareas repetitivas o exigentes. Sin embargo, distintos estudios advierten que la automatización también puede aumentar la presión sobre quienes trabajan junto a las máquinas.
Un análisis publicado en abril de 2025 en la revista ILR Review encontró que los centros robotizados de Amazon registraban 40% menos de lesiones graves que instalaciones anteriores, pero también 77% más de lesiones leves relacionadas con el esfuerzo físico y los movimientos repetitivos.
Brian Greenwood, profesor de la Universidad George Mason y coautor de la investigación, indicó que los robots marcarán la velocidad de las operaciones. Esto puede hacer que los trabajadores repitan determinados movimientos con mayor frecuencia y aumente el riesgo de torceduras y distensiones.
Las conclusiones también se relacionan con investigaciones del Strategic Organizing Center, una coalición sindical estadounidense que encontró tasas de lesiones más altas en almacenes robotizados que en centros sin robots, a partir de datos de 2017 a 2020.
Amazon cuestionó esos informes por considerar que utilizan datos antiguos y destacó sus propios indicadores de seguridad. La empresa precisó que, desde 2019, redujo 43% su tasa global de incidentes registrables y 70% la tasa de incidentes con pérdida de tiempo.
Qué pasará con los puestos de trabajo
Por otro lado, Amazon sostiene que los robots también generan empleos especializados, como técnicos de mantenimiento e ingenieros.
Según la empresa, los centros automatizados suelen necesitar 30% más de personal en estas áreas.
Sin embargo, la automatización también podría reducir futuras contrataciones. Según documentos internos citados por The New York Times en 2025, Amazon estimaba que podría necesitar 160.000 empleados menos de lo previsto para 2027 y 600.000 para 2033. La empresa aclaró que eran proyecciones internas, no decisiones confirmadas.
El impacto de los robots en el empleo todavía es incierto, mientras Amazon busca acelerar sus entregas y ampliar su flota.