Cómo evitar que la IA perjudique la productividad y finanzas de una empresa

La inteligencia artificial avanza en las empresas, pero la falta de estrategia y capacitación limita sus resultados y obliga a revisar procesos
Por iProUP
Empleo 4.0
17.07.2026 • 14:45hs • Empleo 4.0

Puntos importantes

El 95% de los proyectos de IA generativa no genera impacto en resultados empresariales, revela estudio de Olivia.

La confianza de empleados en IA cayó 18% por falta de capacitación y procesos deficientes, limitando su potencial.

Alinear IA con una estrategia clara y capacitar a los equipos es clave para lograr mejoras medibles en eficiencia.

Las empresas incorporan cada vez más herramientas de IA para automatizar procesos, reducir costos y ganar eficiencia.

Sin embargo, la rápida adopción de esta tecnología también comenzó a exponer un problema: muchas organizaciones invierten en IA, pero todavía no logran traducir ese esfuerzo en mejoras concretas para el negocio.

El fenómeno quedó reflejado en un estudio de Olivia, firma especializada en transformación organizacional, que indica que el 95% de los proyectos de IA generativa aún no genera impacto en el estado de resultados.

Según el informe, el principal obstáculo se encuentra en la capacidad de transformar la manera en que trabajan las organizaciones. La falta de capacitación, una cultura resistente al cambio y procesos poco eficientes aún limitan el potencial de estas herramientas.

"La inteligencia artificial está hackeando las organizaciones, pero la tecnología sola no transforma. El verdadero reto ya no es técnico, sino humano", indicó Romina Marasco, directora de Olivia.

Según los datos, mientras el 45% de los empleados ya utiliza IA en sus tareas diarias, la confianza para trabajar con estas herramientas cayó un 18% durante el último año. Además, más de la mitad de los trabajadores manifestaron falta de capacitación y de mentorías para aprender a utilizarlas.

Aseveran que la IA no impacta del mismo modo en todas las organizaciones

Por qué más tecnología no siempre significa mayor eficiencia

Julián Colombo, CEO de la empresa de software N5, resalta que la incorporación acelerada de inteligencia artificial también puede generar el efecto contrario al esperado cuando las compañías automatizan procesos que ya presentan fallas de origen.

"Esta anomalía surge cuando las organizaciones comienzan a adoptar cada vez más herramientas tecnológicas y, como resultado, se vuelve más compleja su operación", indicó el ejecutivo.

El especialista sostuvo que las nuevas soluciones suelen convivir con estructuras heredadas, procesos diseñados hace años y culturas organizacionales que todavía no fueron adaptadas para trabajar junto a sistemas de automatización.

En ese sentido, advirtió que implementar IA sin revisar previamente el funcionamiento de los procesos puede amplificar las ineficiencias existentes, ya que la tecnología acelera tareas que muchas veces fueron diseñadas para otra realidad o presentan fallas de origen. 

En lugar de eliminar los problemas, la automatización puede hacer que los errores se reproduzcan con mayor velocidad y obligar a los equipos a dedicar más tiempo a supervisar, corregir y validar los resultados generados por los sistemas. 

 "Si el proceso es malo, automatizarlo solo hace que el error ocurra más rápido", manifestó.

Qué necesitan las empresas para aprovechar el potencial de la IA

Desde Olivia indicaron que el verdadero desafío ya no pasa por incorporar nuevas herramientas, sino por crear las condiciones necesarias para que la inteligencia artificial genere un impacto real en el negocio. 

En ese sentido, garantizaron que la diferencia entre experimentar con esta tecnología y obtener resultados sostenibles depende de tres factores:

El informe también remarcó que las organizaciones que alinean la adopción de IA con una estrategia clara y el compromiso de sus líderes comienzan a observar mejoras medibles en distintos indicadores de desempeño.

Entre los principales beneficios se destacan equipos de operaciones que administran un 6% más de cuentas por empleado, una reducción del 11% en los costos asociados al fraude y un incremento del 10% en la productividad de los ingenieros de software. 

Según Olivia, estos resultados muestran que el valor de la IA no depende únicamente de la tecnología, sino de la forma en que las empresas transforman sus procesos y preparan a las personas para aprovecharla.

Te puede interesar