Las personas que trabajan para empresas del exterior aún enfrentan dificultades a la hora de cobrar sus ingresos. Las comisiones, las diferencias en el tipo de cambio y el uso de varias plataformas pueden reducir una parte del dinero antes de que quede disponible.
El recorrido de los fondos incluye distintos pasos y cada movimiento puede sumar un nuevo costo. El cliente realiza el pago en dólares, criptomonedas u otra moneda extranjera, el dinero ingresa a una plataforma y luego el trabajador debe transferirlo o convertirlo para utilizarlo localmente.
En este proceso aparecen comisiones de entrada y salida, diferencias cambiarias y tiempos de espera. De esta manera, los profesionales pueden perder hasta 10% del valor total facturado antes de disponer de sus ingresos.
La economía independiente mueve un volumen transfronterizo de u$s847.000 millones anuales a nivel mundial, según The Global Freelance Payment Methods Report.
Sin embargo, los costos transaccionales pueden representar entre 3% y 8,7% de los ingresos netos de los profesionales.
El problema toma mayor relevancia ante el crecimiento del trabajo remoto: la contratación de profesionales argentinos por compañías extranjeras aumentó 25% durante 2025, según el Reporte de Contratación Global de Deel.
Buenos Aires se ubicó entre las ciudades con mayor presencia de trabajo remoto. La tendencia también se extiende por la región, donde existen más de 15 millones de trabajadores independientes, de acuerdo con estimaciones difundidas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Cobrar dólares desde el exterior: qué hay que mirar antes de elegir una plataforma
El crecimiento del trabajo remoto avanza a una velocidad mayor que la infraestructura financiera utilizada para administrar los ingresos internacionales. Por este motivo, los especialistas recomiendaron no observar únicamente la comisión inicial de una plataforma.
El costo final también depende del tipo de cambio utilizado, los cargos por transferencias, las comisiones de salida y la cantidad de intermediarios que participan hasta que el dinero queda disponible.
"La problemática no es solo cobrar, sino poder administrar ese ingreso sin fricción: recibirlo, convertirlo y usarlo sin que el dinero pierda valor en el camino", indicó Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii.
La compañía desarrolló una aplicación que integra servicios de banca regulada y criptomonedas en una misma plataforma. Los usuarios pueden contar con una cuenta en dólares y operar con distintos criptoactivos, además de comprar, vender, enviar y recibir fondos.
ikigii fue creada por Towerbank, entidad panameña con más de 50 años de trayectoria. La aplicación posee más de 6.000 usuarios activos en Latinoamérica y tiene presencia en mercados como:
- Argentina
- Colombia
- Bolivia
- Guatemala
- Costa Rica
- Honduras
- República Dominicana
- Brasil.
La plataforma busca reducir la cantidad de aplicaciones necesarias para administrar ingresos internacionales. Desde la misma herramienta, los usuarios pueden convertir criptoactivos a dólares y acceder a una tarjeta de débito Visa para realizar pagos en comercios y servicios.
"Cuando el trabajo, el cliente y el pago están en países distintos, el sistema financiero debería facilitar la operación, no obligar al usuario a encadenar múltiples aplicaciones, conversiones y transferencias para disponer de su propio dinero", agregó Campa.
Freelancers: las claves para no perder dinero al cobrar desde el exterior
Según detallaron desde la plataforma, antes de elegir un método de cobro se debe analizar el costo total de la operación. La comisión de entrada es solo una parte, ya que también pueden existir diferencias cambiarias y cargos para retirar o transferir los fondos.
La velocidad de acreditación también cobra relevancia para quienes reciben pagos mensuales. Las demoras internacionales pueden afectar la disponibilidad del dinero, mientras que las transferencias con criptomonedas permiten reducir los tiempos de procesamiento.
Otro factor es la cantidad de intermediarios ya que cada plataforma adicional incorpora nuevos costos o conversiones. Por este motivo, las soluciones que permiten operar con dinero fiduciario y criptoactivos en un mismo entorno ganan terreno entre los profesionales que trabajan para el exterior.
La moneda de cobro también puede afectar el resultado final. Cuantas más conversiones sean necesarias para utilizar los fondos, mayor es la posibilidad de perder una parte del ingreso por las diferencias entre los tipos de cambio.
En el caso de las criptomonedas, los usuarios deben verificar el activo, la red y la dirección antes de realizar una transferencia. Utilizar una red incompatible entre el emisor y el destinatario puede provocar la pérdida de los fondos.
"Finanzas sin fronteras no significa ausencia de regulación ni improvisación. Significa acceso: poder recibir, convertir, ahorrar y utilizar tu dinero con la misma velocidad con la que trabajás", sostiene Campa.
El crecimiento del trabajo remoto obliga a repensar la forma de cobrar desde el exterior. Frente a un mercado laboral cada vez más global, reducir intermediarios y analizar los costos de cada operación puede ser clave para evitar que una parte de los ingresos quede en el camino.