Un inversor de OpenAI aseguró que los niños que hoy tienen cinco años probablemente no necesitarán trabajar en el futuro.
La frase es de Vinod Khosla, cofundador de Sun Microsystems y uno de los principales financistas de OpenAI, quien dibujó un escenario disruptivo: la inteligencia artificial hará el 80% de los empleos antes de 2030.
La predicción no separa trabajos manuales de profesiones calificadas. Khosla puso en la misma lista a médicos, radiólogos, contables, diseñadores de chips y vendedores.
Según el inversor, habrá una etapa de transición en la que cada profesional tendrá cuatro agentes de IA que entrenará para mejorar su propio trabajo, antes de que esos sistemas funcionen solos.
El golpe económico que describe es enorme. "15 billones de dólares del PIB de Estados Unidos vienen hoy del trabajo", dijo Khosla a Fortune, y anticipó que ese valor irá desapareciendo.
Pero no lo ve como una tragedia: lo llama una economía de la abundancia donde todo será, en su visión, más barato. "Con u$s10.000 se podrá comprar mucho más de lo que hoy se compra con u$s100.000", sostuvo.
En ese mundo, los títulos universitarios también perderían peso. "Ni siquiera necesitarás el título de ingeniería, a menos que tu pasión sea aprender", afirmó, en línea con lo que otros referentes de Silicon Valley vienen repitiendo hace tiempo.
La pregunta que nadie responde con claridad es la más obvia: si nadie trabaja, ¿de dónde sale el dinero para vivir? Khosla, Sam Altman, Elon Musk y Bill Gates mencionan la renta universal como salida, pero ninguno explicó quién la paga ni cómo se financia.
El propio Khosla advierte que todo depende de que los gobiernos manejen bien el cambio y eviten que los beneficios queden solo en manos de unos pocos.
Para los más jóvenes, el panorama es diferente desde el arranque. Para Khosla, crecerán en un mundo donde trabajar será una elección, no una obligación.