La eficiencia, la rentabilidad y la productividad aparecen nuevamente este año como denominador común entre las prioridades del mundo corporativo global. En este escenario, Argentina y nuestros profesionales volverían a ocupar un lugar relevante.

Si bien estos objetivos se apoyan cada vez más en tecnologías inteligentes y en la automatización de procesos, el factor decisivo sigue siendo humano.

Argentina hoy se presenta como un player destacado en la provisión de soporte al mundo, con más de 100 Centros de Servicios Compartidos (CSC), que concentran cada vez más funciones para organizaciones internacionales.

En la región, nuestro país compite con Colombia, México, Costa Rica y Panamá, y a nivel planetario, juega en el mismo terreno que India, República Checa y Polonia. Este posicionamiento refleja un estadio de madurez en el que nos posicionamos como socios estratégicos.

Este desarrollo se da en un contexto internacional donde el tipo de cambio y los gastos operativos empujan a las organizaciones a revisar estructuras y acelerar la optimización de procesos. En estas circunstancias, en 2025 Argentina siguió siendo elegida por su estructura de costos, incluso con un escenario de apreciación del peso frente al dólar.

Un informe reciente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA permite dimensionarlo: el avance de las exportaciones de servicios creció 7% interanual, impulsadas por los servicios basados en el conocimiento, que avanzaron 13%. 

De todas maneras, no todo radica en los costos. Si bien las operaciones están cada vez más atravesadas por la tecnología, el diferencial competitivo está en el talento que la integra, la potencia y la mejora de manera continua.

En ese sentido, los profesionales argentinos sobresalen. Su versatilidad, creatividad, resiliencia, capacidad para trabajar en entornos multiculturales, entre otras virtudes, los vuelven altamente valorables en la red global de servicios.

Las operaciones que hoy se gestionan desde Argentina son cada vez más complejas y estratégicas, con un corrimiento sostenido hacia funciones de mayor valor agregado. Tal es así que en el último año, más del 30% de los CSC incorporaron nuevas áreas funcionales.

En esta evolución, la Inteligencia Artificial avanza en tareas transaccionales, de gestión de información, reporte y atención al cliente. En paralelo, se priorizan más las habilidades que tienen que ver con lo humano, como la capacidad de analizar, planificar y tomar decisiones.

Entonces, la combinación de talento técnico, adaptabilidad cultural y estructura de costos, permite que los CSC locales ofrezcan servicios internacionales de calidad, escalables y sostenibles, al tiempo que se consolidan como un pilar central en la generación de empleo de calidad.

Se perfila un panorama de oportunidades en expansión, sostenido por el incremento de las operaciones actuales y la posible instalación de nuevos centros en los próximos años.

Desde nuestra experiencia en la selección de talento calificado, las organizaciones que busquen atraer y fidelizar a los perfiles que impulsen y sostengan este crecimiento deberán tener en cuenta algunas tendencias.

El esquema híbrido continúa siendo uno de los factores determinantes para los profesionales, tanto para los colaboradores permanentes como para los temporarios, junto con la actualización frecuente de políticas salariales y la incorporación de beneficios vinculados al bienestar, la salud y el desarrollo profesional

Ahora bien, la consolidación de nuestro posicionamiento de Argentina en las exportaciones de servicios también estaría condicionada por el marco regulatorio. Es por eso que una flexibilización laboral inteligente, que preserve derechos laborales y previsibilidad, puede fortalecer el crecimiento de las exportaciones de servicios y multiplicar los espacios de trabajo de calidad.

Como en el Mundial de fútbol que se viene, donde el mundo seguirá a los equipos que destacan por talento, estrategia y rendimiento colectivo entre todos los países, Argentina también se juega su partido en el escenario global de servicios. No es casualidad: el capital humano argentino es una ventaja construida, reconocida y difícil de replicar.

*Por Ezequiel Arcioni, Director en Michael Page.

Te puede interesar