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¿Funcionan las jornadas laborales de 4 días?: mirá la experiencia de esta compañía

¿Funcionan las jornadas laborales de 4 días?: mirá la experiencia de esta compañía
El mundo debate sobre la reducción de las jornadas laborales a sólo cuatro días, y hay empresa que han decidido probar sus resultados en la práctica
Por iProUP
27.02.2021 10.59hs Empleo 4.0

Una de las empresas que ha decidio probr suerte con este metodología es la multinacional Elephant Ventures, empresa de software e ingeniería de datos, con sede en la ciudad de Nueva York, que por la pandemia se volvió completamente remota en marzo de 2020 y probablemente seguirá así en el futuro.

El plan era probar jornadas de 10 horas de lunes a jueves durante dos meses para ver cómo se manejaban los trabajadores con el nuevo horario.

«Tienes que concentrarte realmente en empoderar al equipo y tomar la decisión juntos porque todos tienen que hacer modificaciones en su vida», dijo Art Shectman, fundador y presidente de la compañía.

Los empleados tardaron entre tres y cuatro semanas en adaptarse, dijo. Después del primer fin de semana de tres días, los trabajadores regresaron descansados y emocionados, pero al final de esa semana sintieron el precio de los días más largos y el reajuste a sus rutinas normales.

«Para la tercera semana, era más una rutina. La gente realmente estaba empezando a tener aventuras y a planificar con anticipación para aprovechar el fin de semana de tres días».

Al final, la semana laboral comprimida fue bien recibida, tanto que la empresa adoptó el horario de forma permanente.

No sóloen el trabajo del futuro se podría rabajar sólo 4 días a la semana, sino que por la pandemia e requiere un nuevo espacio de trabajo
No sólo en el futuro se podría trabajar sólo 4 días a la semana, sino que por la pandemia e requiere un nuevo espacio laboral

Más flexibilidad

Si bien la mayoría de los empleados ahora comienza sus días a las 7 a.m. y se desconectan a las 6 p.m. con una pausa para el almuerzo de una hora, los horarios son algo flexibles. Por un lado, comenzar tan temprano no es posible para todos los empleados todo el tiempo, incluido Shectman.

Los empleados pueden recuperar horas los viernes o los fines de semana si no pueden hacerlo en cuatro días. «Confiamos en que las personas llenen los vacíos si faltan horas», dijo Shectman.

El día extra le permite a los empleados hacer sus compromisos personales y hacer mandados, y pasar más tiempo de calidad con sus hijos. «Es espacio para respirar […] donde puedo sentarme y mantener nuestra vida en orden».

Menos reuniones

Junto con el cambio de horario, la empresa apuntó a hacer las reuniones más eficientes y tratar de no programar reuniones antes de las 9 a.m. Tener esas dos primeras horas del día abiertas para un trabajo profundo ha sido una bendición para la productividad, dijo Shectman.

«El efecto halo de esa productividad temprana y el trabajo profundo genera más productividad durante el resto del día», dijo.

La empresa también trata de evitar tener reuniones de 1 y las 3 p.m.

«Obtienes ese doble golpe de tiempo de trabajo con la cabeza hacia abajo en un solo día, lo que no siempre sucedía en la jornada laboral de ocho horas», dijo Cook.

Los días de trabajo más largos también han mejorado la eficiencia, ya que los proyectos no se prolongan durante varios días, indicó CNN

«El tiempo para hacer las cosas fue más corto, los proyectos se mueven más rápido, no es necesario dejarlo y retomarlo», dijo Shectman.

Ventajas y desventajas

El fabricante de vehículos estadounidense Henry Ford fue uno de los pioneros que decidió establecer a los días sábados y domingos como días libres para sus trabajadores.

En 1926, Ford consideró que el descanso durante el fin de semana haría que sus empleados fueras más productivos y se reduciría el ausentismo.

Por aquellos años, el economista John Keynes estimó que eventualmente la sociedad evolucionaría hacia una semana laboral de apenas 15 horas, considerando la velocidad de los avances tecnológicos. Casi un siglo más tarde, la predicción de Keynes aún se encuentra lejos de llegar a buen puerto.

No obstante, diferentes empresas decidieron iniciar experimentos para reducrir la jornada laboral a sólo 32 horas.

Incluso, en Nueva Zelanda ya existe una organización llamada "4 day week", que promueve la semana laboral de solo cuatro días. "Todos los negocios con los que hablamos reportan un aumento de la productividad", sostiene Charlotte Lockhart, directora ejecutiva de la organización. 

Lockhart y Andrew Barnes implementaron la semana laboral de cuatro días en 2018 en la firma Perpetual Guardian, la cual se dedica a la asesoría para la planificación del patrimonio familiar e inversiones financieras.

"Nuestra experiencia fue muy exitosa. Disminuyó el ausentismo laboral y aumentó el bienestar de los trabajadores", remarca Lockhart.

Por su parte, Barnes destaca en su libro "La semana de cuatro días", que se trata de una apuesta por el trabajo flexible que permite aumentar la productividad, la rentabilidad, el bienestar, y un futuro más sustentable

Otro de los desafíos de est modalidad es combinarla con el teletrabajo
Otro de los desafíos de esta modalidad es combinarla con el teletrabajo

Otros ejemplos

Entre las firmas que redujeron la semana laboral se encuentran la británica Nicholson Search, la danesa IIh Nordic y la estadounidense Monograph.

Todas ellas iniciaron el nuevo modelo de trabajo hace más de cuatro años. Otros ejemplos son MRL Consulting, Morrisons, ICE recrutamiento, Buffer y el gobierno local de la ciudad española de Valencia.

Esa misma administración, incluso, anunció en octubre subsidios para las empresas que adoptan este régimen laboral. 

Críticas

Hasta el momento, los experimentos que reducen la semana laboral fueron impulsados por empresas que voluntariamente escogieron probar ese camino.

Sin embargo, en países como Reino Unido, se generó un duro debate político luego que organizaciones sindicales y miembros del Partido Laborista propusieran una adopción generalizada de la semana laboral reducida.

En medio de la discusión, un informe elaborado por el historiador económico Robert Skidelsky y publicado en septiembre de 2019 arrojó que la imposición de una semana laboral de cuatro días "no es realista ni deseable".

Skidelsky plantea que ese tipo de políticas no tendrían éxito, citando el ejemplo de la introducción en Francia de un límite semanal de 35 horas de trabajo en 1998.

"La evidencia es que, después de un breve efecto de impacto, la legislación de Francia se volvió ampliamente ineficaz por una acumulación de excepciones y vacíos legales", subraya.

En esa misma línea Jonathan Boys, economista especializado en mercado laboral del Instituto Colegiado de Personal y Desarrollo (CIPD, por su sigla en inglés), argumenta que no es la mejor alternativa.

"Se ha sugerido que puede aumentar la productividad y proporcionar un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, pero la evidencia de esto es escasa y autoseleccionada", argumenta. 

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