En las organizaciones contemporáneas, el tiempo dedicado a reuniones presenciales o virtuales, muchas veces no deja tiempo para cumplir con las tareas laborales individuales. En tiempos de pandemia global, se suma compatibilizar dichos tiempos con las características de los diversos espacios físicos y los ritmos de las tareas hogareñas.
Si bien en muchas empresas el home office ya era una tendencia en creciente desarrollo, su aplicación generalizada en el contexto actual requiere optimizar al máximo nuestra gestión de reuniones para evitar el reunionismo, pandemia institucional previa al COVID 19 que afecta a organizaciones públicas y empresas por igual caracterizada por:
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- Asumir que se gestionan solas, olvidando que juntarse no es reunirse, y que estar conectado y/o tener acceso a la reunión no garantiza la participación productiva de los participantes;
- Convocar gente indiscriminadamente, llamando a los esenciales para el tema a tratar, a los relacionados indirectamente y a los que mejor estén informados por las dudas
- Concurrir a una reunión desconociendo el orden del día para la misma y/o llevando un tema por asistente
- Informar de una decisión inamovible y ya en marcha que ameritaba un mail y no un encuentro
- Asumir que la duración de la reunión es ilimitada y que es lo único que deben realizar los asistentes en su jornada laboral
- Realizar la reunión en cualquier espacio físico y/o plataforma virtual de la organización sin relacionar dicha elección con el orden del día
- No registrar en una síntesis operativa de lo tratado y/o no distribuirla entre los asistentes
- Existen numerosos tipos de reuniones: de información, de formación, de reflexión, de trabajo, de funcionamiento, de toma de decisiones, de investigación, etc. Para su gestión profesional desde el punto de vista de la comunicación, es importante acordar y establecer una serie de principios básicos para realizar reuniones
A partir de dichos principios y para evitar los trastornos que acarrea el reunionismo, la comunicación profesional tiene en la gestión de reuniones, ya sean estas presenciales o virtuales, un protocolo de 10 componentes que, aplicado correctamente, facilita optimizar el tiempo y los resultados de dichos encuentros:
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En suma, para gestionar reuniones resulta fundamental tener en cuenta que la participación es mucho más que estar presente o estar conectado. Se trata de favorecer espacios que faciliten formar, tener y tomar parte en los procesos orientados a la creación de valor en las organizaciones.
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Si no asumimos gestión de reuniones desde un enfoque profesional de comunicación, en pandemia o en post pandemia, vía home office o en la oficina, seguiremos pasando más tiempo reunidos que trabajando.
*El Dr. Alejandro Ruiz Balza es docente de UADE Business School