Asegurar su ecosistema de aplicaciones, desplegar detección y respuesta con IA, adoptar una plataforma convergente de ciberdefensa, hacer pruebas continuas y evaluación de riesgos, y proteger sus activos de misión crítica., son los cinco pasos que una organización debe seguir para enfrentar un ataque crítico de un modelo agéntico.
Primero, la seguridad de las aplicaciones reduce las vulnerabilidades que estos modelos descubren y explotan cada vez más rápido.
Segundo, la detección y respuesta con IA permite reaccionar a velocidad de máquina.
Tercero, una plataforma convergente conecta inteligencia de amenazas, vulnerabilidades, exposición, detección y remediación.
Cuarto, las pruebas continuas miden la exposición y verifican si las defensas funcionan.
En quinto lugar, la protección y resiliencia de los activos críticos garantiza una recuperación rápida si el ataque tiene éxito.
Qué cambia con los modelos de IA de vanguardia
Thales presentó en el Thales Cyber Summit, realizado en París, una respuesta global a los desafíos de los modelos de IA de vanguardia.
La capacidad de razonamiento, la autonomía y la escala de estos sistemas superan con creces a las de generaciones anteriores.
Pueden acelerar el descubrimiento de vulnerabilidades, el desarrollo de herramientas para explotarlas y la ejecución de ciberataques a velocidad de máquina.
La IA pasa de asistir a los humanos a actuar de forma autónoma.
Ese salto transforma el panorama de amenazas, sobre todo para quienes operan sistemas críticos.
Philippe Vallée, vicepresidente ejecutivo de Ciberseguridad e Identidad Digital de Thales, los calificó como un nuevo punto de inflexión para la ciberseguridad.
De la reacción a la resiliencia: el enfoque de Thales
Según Vallée, el desafío no es solo tecnológico: se trata de actuar antes de que los riesgos se materialicen.
Las organizaciones deben comprender sus implicancias, evaluar su exposición y garantizar resiliencia y recuperación rápida si un ataque tiene éxito.
La compa busca llevar a los clientes de medidas reactivas a un modelo de resiliencia sometido a pruebas continuas.
La fortaleza del enfoque no está en componentes aislados, sino en la interconexión automatizada de los cinco pilares.
Así, la inteligencia sobre amenazas, las vulnerabilidades, la exposición, la detección, la remediación y la verificación de eficacia fluyen de manera continua a lo largo de toda la cadena.
Los fundamentos de la ciberseguridad siguen vigentes, pero ahora deben ejecutarse a velocidad de máquina.
Cómo es la defensa automatizada con supervisión humana
La firma posicionó la defensa automatizada con IA, bajo supervisión humana, como una evolución esencial de la ciberdefensa.
Consideró que la combinación de tecnología avanzada y experiencia humana es clave para interpretar las amenazas emergentes.
Ambas permiten comprender la exposición, tomar decisiones fundamentadas y traducirlas en acciones operativas eficaces.
La tecnología por sí sola no bastará, porque las capacidades evolucionan a velocidad de máquina, detalló la empresa.
El criterio humano debe conservarse en las decisiones que realmente importan.
La propuesta une tecnologías con servicios estratégicos y operativos de ciberseguridad y apoyo continuo.
Alianzas: acceso a IA de ciberdefensa de Google
Thales trabaja con proveedores tecnológicos líderes para mejorar la evaluación y mitigación de amenazas avanzadas impulsadas por IA.
A través de un único socio de confianza, los clientes acceden a capacidades de IA de última generación diseñadas para ciberseguridad.
Como miembro del programa Fairwind de Google, Thales permitirá que sectores críticos usen Gemini 3.8 Flash Cyber y el sistema de pruebas CodeMender.
Google lanzó Fairwind el 2 de septiembre de 2026 como un programa de acceso limitado para gobiernos y socios de confianza.
Cuenta con más de 650 socios en el mundo, y su primera oferta combinó Gemini 3.8 Flash Cyber con CodeMender para encontrar, verificar y corregir vulnerabilidades.
Los socios solo pueden realizar tareas de doble uso, como simulación autorizada de amenazas, ingeniería inversa y análisis de malware con fines defensivos, y no pueden revender el acceso.