Bitcoin tocó este jueves sus niveles más bajos en más de tres semanas. Según datos de TradingView, BTC/USD alcanzó los u$s80.154 en Bitstamp, un nivel que no se veía desde el 20 de septiembre.
Al momento de la consulta para este artículo, la principal criptomoneda del mundo cotizaba en u$s80.775 con una baja del 2,53% en la jornada.
El resto del mercado acompañó con caídas más pronunciadas. Ethereum retrocedió 5,36% hasta u$s2.353, XRP 4,31% hasta u$s1,30, Solana 3,85% hasta u$s101,89 y Chainlink 6,23%.
El dato más llamativo del tablero es Zcash, que se desplomó 10,72% hasta u$s1.092, después de haber sido una de las grandes ganadoras del trimestre.
El origen de la presión bajista está en Asia, y es más profundo de lo que sugiere una jornada puntual. El índice compuesto KOSPI de Corea del Sur cerró el jueves con una caída del 7,5%, lo que elevó las pérdidas acumuladas en la semana al 15,5%.
La sesión terminó en 5.554 puntos, su cierre diario más bajo desde el 8 de abril.
Los gigantes tecnológicos se llevaron la peor parte. SK Hynix cayó 11% y Samsung Electronics cerró con una baja del 9,5%.
Las tres causas que explican el desplome, según reportó Cointelegraph, son:
- Las preocupaciones por las obligaciones de deuda vinculadas a la inteligencia artificial
- Las salidas de capital extranjero
- La competencia de China
La media móvil de 200 días del KOSPI cayó hasta los 5.450 puntos, un nivel no visto desde finales de julio.
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La conexión no es obvia y conviene entenderla, porque explica buena parte del comportamiento reciente del activo. Corea del Sur es uno de los mercados cripto más activos del mundo. Su economía digital de activos alcanza los u$s450.000 millones, según reportó Cointelegraph esta semana.
Pero el mecanismo de contagio es más general: cuando un mercado bursátil cae 15,5% en una semana por temores vinculados a la deuda de la inteligencia artificial, los inversores reducen exposición a todos los activos de riesgo al mismo tiempo. Y Bitcoin, para un gestor institucional, está en esa categoría.
Ese comportamiento confirma lo que viene señalando el sector. Bitcoin se mueve cada vez más como un activo de riesgo correlacionado con las acciones tecnológicas, y cada vez menos como un refugio independiente.
El dato adicional que refuerza la presión: los ETF de Bitcoin registraron salidas por u$s261 millones, según reportó Cointelegraph el jueves, mientras los fondos de XRP rompían la tendencia semanal de salidas.
Alejo Zaldívar, analista de mercados macro con foco en activos digitales, explica a iProUP por qué la correlación con Asia importa más de lo habitual en este caso: "Lo que está golpeando a Corea no es un problema local sino el temor a que la deuda tomada para financiar infraestructura de inteligencia artificial no se repague."
"Ese miedo es exactamente el que puede contagiar a todo el complejo tecnológico global. Y Bitcoin, por su base de inversores institucionales, hoy cotiza mucho más cerca del Nasdaq que del oro", concluye.
La presión bajista sobre Bitcoin venía de antes, y el disparador fue el dato del miércoles. El IPC de septiembre de Estados Unidos marcó 3,7% interanual, un décimo por encima de lo esperado, lo que provocó un giro restrictivo en las expectativas del mercado sobre nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal.
La probabilidad de un aumento de 25 puntos básicos en la reunión del 28 de octubre pasó del 22,1% al 53,7% en un solo día, según CME FedWatch.
La firma de trading QCP Capital planteó la pregunta que define el escenario en su análisis macroeconómico del jueves: "¿El dato mejor de lo esperado obliga a seguir subiendo los tipos, o el estrés crediticio provoca una recalibración de la política?"
Esa es exactamente la disyuntiva que enfrenta la Fed: un dato de inflación alto pide subir tasas, pero un mercado coreano cayendo 15% en una semana por temores crediticios pide lo contrario.
El petróleo que bajó pese a las tensiones
Hay un dato contraintuitivo en la jornada que vale la pena mirar, porque es el que podría aliviar la presión.
Como los altos precios del petróleo representaron una parte significativa del aumento del IPC, el mercado esperaba que siguieran subiendo. Pasó lo contrario.
El crudo WTI cotizaba por debajo de u$s95 por barril, con una caída del 0,5%, mientras el Brent bajaba 2,2% hasta u$s103,7.
Y eso ocurrió pese a que un petrolero registrado en Singapur se hundió el miércoles en el estrecho de Ormuz, un hecho que la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur describió como "injustificable".
Firas Bechwaty, responsable de desarrollo empresarial de la plataforma de trading ICM, explicó a CNBC por qué el precio no reacciona: "Al mismo tiempo, el crudo saudí sigue llegando a los compradores internacionales a través de rutas alternativas, mientras que la aceleración de las liberaciones de reservas de emergencia por parte de los miembros de la AIE proporciona un colchón adicional, evitando un aumento pronunciado de los precios, incluso cuando las tensiones siguen siendo elevadas".
Aunque consideró poco probable que los volúmenes de tránsito por Ormuz regresen a los niveles previos al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Por qué este dato importa para Bitcoin: si el petróleo se estabiliza, la principal fuente de presión inflacionaria cede, y con ella el argumento para que la Fed siga subiendo tasas. Es la variable que podría dar vuelta el escenario.
Qué mirar en los próximos días
Tres referencias concretas ordenan lo que viene:
- El índice de precios al productor, que se publica el viernes y es la otra medición de inflación que mira la Fed
- Los resultados de SK Hynix y Samsung, el 28 y el 29 de octubre respectivamente. Se espera que Samsung confirme ventas del tercer trimestre por 195 billones de wones, unos u$s145.000 millones, y un beneficio operativo cercano a los 107 billones de wones. Si esas cifras decepcionan, la volatilidad coreana se profundiza
- La reunión de la Fed del 27 y 28 de octubre, donde se define si el giro restrictivo se confirma
En lo técnico, la zona de u$s80.000 es el nivel psicológico que el mercado está probando. Perforarlo con volumen abriría el camino hacia los mínimos de septiembre.