La tokenización se transformó en el nuevo modelo para invertir en gastronomía al permitir dividir los derechos económicos de un negocio en participaciones digitales de bajo valor.
Los pequeños inversores pueden así entrar desde u$s100 sin comprar un restaurante ni gestionar su operación.
Se trata del ejemplo más reciente de una tendencia que separa los roles del inversor y el operador.
Históricamente, invertir en gastronomía implicaba abrir un restaurante, comprar una franquicia o sumarse como socio.
Además del capital, casi siempre había que participar de la operación.
Ese modelo empieza a sumar variantes en pleno auge del franchising argentino.
Cómo es el contexto de la inversión gastronómica en la Argentina
El sistema de franquicias reúne unas 2.000 marcas y cerca de 60.000 puntos de venta.
La gastronomía concentra alrededor de 40% de las franquicias del país.
Al mismo tiempo surgen propuestas que buscan bajar otra gran barrera de entrada: el dinero necesario para participar.
Franquicias administradas por terceros, esquemas de inversión colectiva y tokenización proponen invertir en el crecimiento de un restaurante o una marca sin gestionar la operación.
Una de ellas es la de Nacionsushi Argentina, cadena de gastronomía panasiática nacida en Panamá.
La compañía está presente con más de 40 restaurantes en 10 países.
Nacionsushi Argentina y sus participaciones tokenizadas desde u$s100
Nacionsushi abrió su primer local argentino en Palermo y proyecta dos nuevas aperturas durante 2027.
Para acompañar esa expansión, busca reunir u$s2,5 millones a través de Malbec Capital Market.
La inversión no está atada a un restaurante determinado, sino al conjunto de la operación en la Argentina: el local actual, las próximas aperturas y el crecimiento futuro de la red.
El primer local facturó cerca de u$s50.000 en su primer mes, según datos de la compañía.
Con las nuevas aperturas, el proyecto estima una facturación conjunta de entre u$s200.000 y u$s250.000 mensuales.
Walter Alvarez Sack, cofundador de Malbec Capital Market, explica en un informe al que accedió iProUP, que el concepto es parecido a tener una franquicia pasiva: el inversor no se involucra en la gestión diaria, pero participa de los resultados.
Qué aporta la tokenización y qué otras alternativas de inversión pasiva existen
La tokenización representa digitalmente derechos económicos y los divide en participaciones de menor valor.
Según Alvarez Sack, el punto central es una estructura jurídica clara: el inversor debe saber qué financia, cómo funciona el vehículo y bajo qué condiciones participa.
En la Argentina, la CNV aprobó un marco para tokenizar activos (Resolución General 1069) y ya existen plataformas que permiten invertir desde u$s100 en proyectos inmobiliarios.
También existen las "franquicias pasivas": Grupo MIZ Juegos, operador de Jobs, El Destello y Flynn's, ofrece un esquema con inversión mínima de u$s8.000 donde la compañía mantiene la gestión.
En los Estados Unidos, Honeycomb Credit permite invertir desde u$s100 en pequeñas empresas, entre ellas restaurantes y cafeterías, y reúne a más de 20.000 inversores que aportaron más de u$s30 millones.
Aunque los modelos difieren, todos desacoplan el capital de la gestión personal, y las franquicias tradicionales convivirán con estas alternativas para un inversor que busca crecer con el negocio sin ser dueño ni operador.