Puntos importantes
Citigroup selló una alianza estratégica con Coinbase para integrar pagos con stablecoins en su infraestructura global.
La entidad busca permitir que clientes institucionales y comercios puedan aceptar criptomonedas estables de forma directa, con liquidación automática en moneda fiduciaria.
Citigroup apuesta a las stablecoins con una alianza con Coinbase
La asociación se anunció el 28 de septiembre de 2026 y tiene como objetivo simplificar el acceso de empresas y grandes corporaciones a pagos digitales operativos las 24 horas del día.
A través de Spring by Citi, su plataforma de aceptación de pagos, los comercios podrán recibir pagos en stablecoins como USD Coin (USDC) sin necesidad de mantener ni gestionar criptomonedas.
Coinbase proveerá la infraestructura blockchain que convierte automáticamente los tokens en dólares y el Citi actuará como banco de registro y se encargará de la liquidación de los fondos.
El acuerdo también incluye la creación de cuentas virtuales en Coinbase, respaldadas por la infraestructura bancaria de Citi.
Estas cuentas ofrecen funcionalidades similares a las de una cuenta corriente, con la posibilidad de aceptar, almacenar y enviar fondos, y convertir automáticamente dinero fiduciario en stablecoins.
De esta manera, las empresas podrán operar con activos digitales sin necesidad de desarrollar su propia infraestructura tecnológica ni asumir riesgos regulatorios adicionales.
Shahmir Khaliq, jefe de servicios en Citi, explicó que la alianza busca "conectar los activos digitales con la economía en general, que aún depende en gran medida de la moneda emitida por el gobierno".
Por su parte, Brett Tejpaul, responsable de Coinbase Institutional, destacó que el acuerdo permitirá a consumidores y empresas moverse entre dólares y stablecoins sin salir del sistema bancario tradicional, habilitando pagos transfronterizos más rápidos y económicos.
La iniciativa responde a una creciente demanda de soluciones financieras que operen de manera continua y sin fricciones, en un contexto donde las stablecoins se consolidaron como uno de los instrumentos más utilizados para pagos digitales y remesas.
Según estimaciones de Coinbase, más de 150 millones de personas en el mundo utilizan stablecoins, lo que convierte a este segmento en un mercado de escala global.
Alianzas entre bancos y entidades cripto: los antecedentes que marcaron el 2026
La convergencia entre el sistema financiero tradicional y el ecosistema cripto se aceleró en 2026, con una serie de alianzas estratégicas entre bancos, fondos y plataformas que buscan integrar activos digitales en sus operaciones.
En junio de 2026, el banco digital británico Monzo se asoció con la organización Fair4All Finance para lanzar un producto de crédito inclusivo respaldado por depósitos.
La iniciativa buscó ampliar el acceso al crédito a personas con historial financiero débil, utilizando infraestructura digital y garantías compartidas.
En paralelo, el Intercontinental Exchange (ICE), matriz de la Bolsa de Nueva York, selló una colaboración con el exchange cripto OKX para impulsar la tokenización de acciones y ETF.
El objetivo era ofrecer instrumentos financieros tradicionales en formato digital, con liquidación 24/7 y propiedad fraccionada, lo que abre la puerta a una nueva etapa de democratización de los mercados de capitales.
En América Latina, la presión regulatoria también aceleró la integración. En Brasil, bancos como BTG Pactual, Itaú y Nubank avanzaron en la incorporación de stablecoins y servicios de liquidación transfronteriza, aprovechando la infraestructura de compliance y custodia que ya poseen.
Al mismo tiempo, fondos institucionales en Colombia, como Protección, comenzaron a crear vehículos de inversión con exposición regulada a Bitcoin, mientras que plataformas como Bitfinex Securities se adaptaron a marcos legales en El Salvador para ofrecer valores tokenizados bajo licencia oficial.