Puntos importantes
La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) dio uno de los primeros pasos concretos para llevar a la práctica la GENIUS Act, la ley que establece el marco federal para las llamadas stablecoins como forma de pago.
El banco central estadounidense abrió a consulta pública dos propuestas destinadas a definir cómo deberán operar los emisores bajo su supervisión y cómo podrán los bancos solicitar autorización para ingresar al negocio.
El primer proyecto estableció requisitos sobre las reservas que respaldan las stablecoins, mientras que los emisores supervisados por la FED deberán respaldar íntegramente sus tokens con activos de reserva permitidos por la legislación, entre ellos letras del Tesoro estadounidense de corto plazo y otros activos de alta calidad y liquidez.
La propuesta también incorpora requisitos estandarizados de capital para determinados riesgos crediticios y operativos, además de normas de gestión de riesgos.
La lógica es directa, ya que una stablecoin de pago busca mantener un valor estable, habitualmente equivalente a un dólar, y poder ser canjeada por su valor nominal.
Para la FED, la capacidad de realizar esos reembolsos de manera confiable es un elemento central de la estabilidad del instrumento, incluso durante períodos de tensión financiera.
¿A qué apunta la medida de la FED?
La segunda propuesta establece un procedimiento específico para todas las entidades bancarias supervisadas por la Reserva Federal que quieran emitir stablecoins de pago.
Las bancas deberán presentar, entre otros elementos, un plan de negocios e información financiera, y el proceso contempla mecanismos de revisión, audiencias y apelaciones antes de una determinación definitiva.
Este esquema abrió así una vía formal para que bancos tradicionales participen en un mercado que hasta ahora estuvo asociado principalmente con empresas especializadas en activos digitales.
Pero además, la propuesta también busca dejar en claro qué actividades relacionadas con las monedas estables pueden realizar los bancos bajo supervisión de la FED.
Esta medida se sumó a otros pasos regulatorios adoptados durante 2026 para implementar la GENIUS Act.
En junio pasado, la FED, junto con otras agencias federales, propuso reglas sobre los programas de identificación de clientes de los emisores de stablecoins autorizados, dentro del marco de las normas contra el lavado de dinero.
El impacto de las stablecoins sobre los bonos del Tesoro
La regulación llega mientras stablecoins ganan peso dentro del sistema financiero estadounidense, ya que debido a que sus reservas pueden estar constituidas por deuda pública de corto plazo y otros activos líquidos, el crecimiento de estos instrumentos también tiene implicancias para los mercados de dinero y de bonos del Tesoro.
El atractivo de las monedas estables para el sistema financiero radica, en parte, en su capacidad para funcionar como una representación digital del dólar y facilitar pagos y transferencias.
El tamaño que pueda alcanzar ese mercado dependerá, entre otros factores, de:
- la adopción de pagos digitales
- la incorporación de bancos y empresas financieras
- y reglas que terminen aprobándose
La industria de gestión de activos también comenzó a desarrollar productos vinculados con las reservas de stablecoins, como es el caso de BlackRock, que precisó que los fondos del mercado monetario son utilizados cada vez más como activos de reserva debido a su liquidez y transparencia, y ofrece productos orientados al ecosistema del dólar digital.
Las dos propuestas de la FED permanecerán abiertas a comentarios públicos durante 60 días después de su publicación en el Federal Register, y durante ese período, bancos, emisores de stablecoins, empresas tecnológicas y otros participantes podrán presentar observaciones antes de que el regulador avance hacia las versiones definitivas.
Más detalles a tener en cuenta en la negociación
Uno de los puntos centrales del debate será cómo se ajustarán los requisitos de reservas, capital y gestión de riesgos, mientras que para los emisores, reglas más claras pueden reducir la incertidumbre regulatoria, pero también implicar mayores costos de cumplimiento.
Sin embargo, para los bancos, deberá quedar bien en claro la existencia de un procedimiento específico el cual abrirá un camino regulado para competir en el mercado de activos digitales.
La implementación de la GENIUS Act marca, de esta manera, un cambio en la relación entre las stablecoins y el sistema financiero estadounidense, ya que el debate no solo pasa por si estos activos deben ser regulados, sino por qué requisitos deberán cumplir, quién podrá emitirlos y bajo qué nivel de supervisión.
La respuesta se definirá en los próximos meses, a medida que la FED y las demás agencias involucradas conviertan el marco establecido por el Congreso en reglas concretas para un mercado que busca integrarse cada vez más a la infraestructura financiera tradicional.