Puntos importantes
Las empresas argentinas y latinoamericanas están incorporando stablecoins en el corazón de sus operaciones diarias. Lo hacen casi sin ruido, pero con resultados contundentes.
Las compañías usan estos dólares digitales para cobrar exportaciones, pagar proveedores en el exterior y administrar tesorería. Todo sin depender de horarios bancarios ni de las fronteras del sistema financiero tradicional.
Este fenómeno corre en paralelo al de los ahorristas, pero tiene un dato clave que lo respalda: el 60% de los pagos globales con stablecoins corresponde a transacciones entre negocios (B2B), según el Chainalysis Report.
La cifra le pone números a un mercado que dejó de ser marginal. En 2025 se movieron cerca de u$s390.000 millones anuales en pagos con dólares digitales, más del doble que el año previo.
El salto interanual en las transacciones B2B fue del 733%, según el análisis complementario de McKinsey sobre esa misma base. La capitalización total del segmento se sostiene arriba de los u$s300.000 millones en 2026, incluso con bitcoin (BTC) atravesando un ciclo bajista.
Stablecoins rumbo a un mercado de u$s2 billones para 2028
El horizonte que dibujan los bancos globales es todavía más ambicioso. Standard Chartered proyecta que la valuación del mercado de stablecoins alcanzará los u$s2 billones para fines de 2028.
El pronóstico del banco británico se apoya en el rol creciente de estos activos como reemplazo parcial de rieles bancarios tradicionales y en la demanda de empresas que necesitan agilizar operaciones que, en el circuito clásico, demoran más tiempo.
Esas operaciones enfrentan barreras burocráticas y límites geográficos en la banca convencional. Las stablecoins los saltan.
La razón del atractivo se explica en el reloj y en el mapa. Las redes de criptoactivos funcionan las 24 horas, los 7 días de la semana y sin fronteras. Las transacciones liquidan en minutos.
No dependen de una cadena de intermediarios ni de coordinar entre monedas distintas. Ese combo empujó a muchas compañías a integrar stablecoins con la banca sin resignar el acceso a servicios tradicionales.
Es el hueco que empezaron a ocupar los bancos crypto-friendly. Towerbank, dueño de la aplicación cripto y banca ikigii, redobló su apuesta y lanzó en septiembre cuentas de activos digitales para empresas.
"Las stablecoins están pasando de instrumento cripto a solución para pagos, cobros y tesorería empresarial", define Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii by Towerbank International Inc.
Por eso, la pregunta entre las empresas ya no es si usar stablecoins, sino en qué socio confiar para sus operaciones integradas a la banca.
3 casos de uso que explican por qué las empresas adoptan dólares digitales
Cobros y liquidaciones instantáneas en USDT y USDC concentran el primer caso de uso corporativo. Estas son las dos stablecoins más operadas del mercado.
USDT representa el 60% de la capitalización total del segmento. USDC alcanza el 25%. Juntas dominan el ecosistema de dólares digitales.
Estas monedas permiten a empresas que facturan a clientes internacionales convertir esos ingresos a dólares el mismo día. Disponen del efectivo de inmediato, sin pasar por exchanges ni pasarelas externas.
Exportadores, marketplaces y proveedores de servicios digitales son los principales beneficiados por este mecanismo. La velocidad marca la diferencia.
Los pagos internacionales a proveedores conforman el segundo escenario. Compañías con operaciones regionales o cadenas de suministro distribuidas entre distintos mercados aprovechan las stablecoins.
Transfieren fondos sin fricción cambiaria ni tiempos bancarios. La entrada de bancos a este segmento acelera la adopción tanto entre negocios que ya operaban con criptoactivos como entre aquellos que no querían salir del circuito regulado.
La gestión de tesorería digital cierra la lista de usos principales. Una empresa puede mantener parte de sus reservas en dólares y otra parte en activos digitales.
Modifica esa composición según sus necesidades de liquidez, pagos o estrategia financiera. Este caso está orientado especialmente a mesas OTC, exchanges y fintechs.
Administran balances en ambas monedas y necesitan moverse entre una y otra sin fricción. La flexibilidad operativa se vuelve ventaja competitiva.
Argentina lidera la adopción empresarial de stablecoins en Latinoamérica
Con una tasa de adopción cripto del 19,8% de su población, Argentina encabeza el ranking latinoamericano según el Global Adoption Index de Chainalysis.
Está por delante de Brasil (18,6%) y El Salvador (14,6%). El terreno lo termina de pintar el reporte Panorama Cripto de Bitso.
El informe registró que el 71% de las compras cripto de argentinos en 2025 se realizaron con stablecoins, la proporción más alta de la región. Fue un año que cerró con 31,5% de inflación y 41% de devaluación del peso.
"Los activos digitales están pasando a formar parte de los flujos corporativos. Eso genera una demanda por infraestructura que permita integrar estas operaciones con las necesidades financieras tradicionales", señala Campa.
En la misma línea, Johan Hernández, Digital Assets Business Lead de ikigii, agrega: "Cuando una empresa recibe stablecoins, el proceso no termina con el cobro".
"Necesita convertir esos fondos, administrar su liquidez y, eventualmente, utilizarlos para pagar proveedores u otras obligaciones. La posibilidad de conectar esas distintas etapas es cada vez más demandada", completa.
El desplazamiento de estos activos, de vehículo especulativo a herramienta operativa, ya no queda circunscripto al ecosistema tecnológico. Se extiende a exportadores, importadores y compañías de servicios que buscan menos fricción para mover y atesorar dinero.
Es la señal más clara de que el dólar digital dejó de ser una alternativa marginal. Se convirtió en pieza estable de la infraestructura financiera corporativa argentina y regional.